miércoles, 26 de agosto de 2026

CIRCULAR MONTAÑA LIMÓN (Regreso bordeando el Barranco de La Vera)

CIRCULAR MONTAÑA LIMÓN

(Regreso bordeando el Barranco de La Vera)

FICHA TÉCNICA

TÉRMINO MUNICIPAL: La Orotava.
COMO LLEGAR: En el punto kilométrico 34,5 de la carretera TF-24 se encuentra el Llano del Peñón, donde están las Piedras del Mal Abrigo.
COMIENZO: Piedras del Mal Abrigo.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Media.
DURACIÓN: Indeterminada.
LONGITUD: 9,6 km.
PROVISIÓN DE AGUA: No.
LUGARES DE INTERÉS: 1.- Piedras del Mal Abrigo; 2.- Llano de la Rosa; 3.- Senda bordeando el Barranco de La Vera; 4.- Construcciones de piedra seca; 5.- Cumbre de Montaña Limón.
VENTAJAS: Recorrido con vistas panorámicas hacia el Valle de La Orotava y el Parque Nacional del Teide.
INCONVENIENTES: Ninguno digno de mención.
TIPO DE RUTA: Senderismo.

PARA SEGUIR O DESCARGAR ESTA RUTA EN WIKILOC


CARTOGRAFÍA


DESCRIPCIÓN

En el punto kilométrico 34,5 de la carretera TF-24 se encuentra el Llano de El Peñón, donde se alza un cúmulo rocoso conocido como las Piedras del Mal Abrigo; en este lugar se inicia, hacia el Valle de Güimar, la ruta San Juan - Roque del Mal Abrigo, que une este punto con el Barrio de San Juan en el municipio de Güimar. 

Inicio del PNT-21 en la carretera TF-24.


Desde aquí iniciamos la ruta de hoy cruzando la carretera, para conectar con el sendero PNT-21, recorrido que une la Montaña de Yegua Blanca (2251 m.) con uno de los miradores de la zona de Corral del Niño; empezamos en suave descenso mediante un firme algo pedregoso, donde crecen abundantes ejemplares de la especie endémica Hierba Pajonera (Descurainia bourgaeana), que en tiempos de floración se encargan de ocultar gran parte del camino; avanzamos con vistas al Valle de La Orotava y hacia el cono volcánico de Montaña Limón (2074 m.), imagen que nos llamará la atención al estar en primer plano; progresamos bordeando las laderas de la Hoya del Peñón, girando mas adelante hacia la izquierda y zigzagueando luego por un firme muy erosionado, hasta desembocar en la Pista de Montaña Limón, donde conectaremos con el inicio del sendero PNT-34, que se dirige al entorno y cumbre de Montaña Limón (2074 m.). 



Evitamos dicha pista y enlazamos con este camino, que unos metros más adelante se vuelve a cruzar con la misma en el cauce del Barranco de Los Arrastraderos; desde aquí tenemos unas bonitas vistas de la Montaña de Izaña (2395 m.), donde llama la atención la imagen de algunas de las edificaciones pertenecientes al Observatorio Astronómico del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

Inicio del PNT-34.

Llano de la Rosa.

Estando en la pista, caminamos unos metros y volvemos a desviarnos hacia la derecha para cruzar el Llano de la Rosa, una enorme planicie que se extiende a los pies de Montaña Limón (2074 m.), caminamos mediante la senda que zigzaguea suavemente entre grandes cantidades de Hierba Pajonera (Descurainia bourgaeana), Rosalillos de Cumbre (Pterocephalus lasiospermus), Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius) y algún ejemplar aislado de Cañaheja (Ferula linkii), esta última poco habitual, aunque es posible verlas a estas altitudes. 

Vistas hacia la Mña. de Izaña (izq.); cruce hacia Mña. Limón (dcha.).


Llegamos a un cruce de caminos, a la derecha se ve claramente como la senda se dirige a coronar Montaña Limón (2074 m.), pero la utilizaremos para descenderla cuando subamos a la cima por el lado contrario; seguimos de frente con la vista puesta en El Teide (3715 m.), que se alza majestuoso frente a nosotros arropado por la cuerda montañosa donde se distingue la Montaña de los Mallorquines (2302 m.), varios conos volcánicos de segundo orden, como la Montaña de los Pastelitos (2202 m.) y la Montaña de Los Atajos (2125 m.), así como la Montaña o Caldera del Caramujo (2169 m.) y el Alto de Guamaso (2151 m.). 


Valle de La Orotava y la isla de La Palma en el horizonte.


Continuamos la marcha por el PNT-34 que desciende repentinamente bordeando por las inmediaciones del Barranco de Martiánez entre gran cantidad de Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius), por un firme bastante erosionado y algo resbaladizo; no podemos evitar desviarnos del sendero hacia la izquierda para asomarnos al Valle de La Orotava, que se nos presenta vertiginoso, albergando parte de la masa boscosa del Parque Natural de Corona Forestal, frenada por la impresionante Ladera de Tigaiga, que cierra este valle por el norte; Pico Cabras (2362 m.) o también denominado Echicere, se vislumbra a los pies de la cara norte del Teide (3715 m.) y en el horizonte del océano, la silueta de la isla de La Palma es también omnipresente desde la banda norte de la isla.


Seguimos la ruta en descenso, adentrándonos en la masa forestal por una lomada por la zona de Cumbrita Fría, donde vemos una señal que indica el inicio, o el final, del sendero PNT-34 y con ello el límite del Parque Nacional del Teide, por lo tanto, saldremos del linde de este último y al mismo tiempo entramos en el Parque Natural de Corona Forestal. 


Pista de Montaña Limón.

El camino progresa bastante cómodo, aunque algo pedregoso y zigzaguea por el territorio de coladas lávicas de los volcanes situados en altitudes superiores a nuestra ubicación; desemboca poco después en la Pista Montaña Limón, justo en la bifurcación de esta con la Pista de Martiánez; seguimos con fuerte descenso por esta última, rodeando el Lomo del Gato, que desciende junto al cauce del Barranco de Las Llavitas; el camino tiene un firme muy pedregoso dificultando bastante su travesía, ya que se encuentra también bastante erosionado. Enseguida encontramos otro cruce de pistas forestales, así que abandonamos la Pista de Martiánez y seguimos hacia la derecha unos quinientos metros, para encontrarnos de nuevo con la Pista Montaña Limón.


Fauna local.

Seguimos la ruta llaneando siempre bajo el pinar, donde las Malpicas (Carlina xeranthemoides), los Rosalillos de Cumbre (Pterocephalus lasiospermus) y las Cerrajillas (Sonchus tenerrimus) forman parte del sotobosque forestal; en un momento determinado vemos el inicio de un sendero por nuestra izquierda que ignoraremos, que desciende directamente hacia la Caldera de La Orotava por la Choza Bolinaga, por el Lomo de las Pulgas después y por las inmediaciones de la Montaña de Los Guanches. 

Vieja señalización de senderos turísticos de la isla de Tenerife (izq.).

Pista de Ramón Caminero en Cuevitas de Limón.


La pista por donde vamos sigue llaneando unos metros más hasta llegar a otra bifurcación en la zona conocida como Cuevitas de Limón, donde se encuentra con la Pista de Ramón Caminero que, hacia la izquierda, se dirige a la Zona Recreativa homónima; por la derecha tendremos que fijarnos en una senda que asciende abriéndose paso entre el pinar y con firme bastante compacto, pasando junto a varias construcciones de piedra seca, que se pudieron usar en la antigüedad, o bien de refugio pastoril o para otra función no concreta de aprovechamiento forestal. 



Un poco más adelante, el camino gira bruscamente a la derecha, para continuar subiendo con un mayor desnivel de elevación y mediante un firme muy pedregoso, que zigzaguea entre un mar de rocas sueltas por el que en ocasiones es bastante dificultoso avanzar con comodidad. El trayecto es bastante intuitivo y no debemos perder la concentración en el mismo, ayudados por algunos mojones de piedra que alguien ha colocado a propósito para no perder la traza. 



Valle de La Orotava.

Nos acercamos al borde del cauce del Barranco de La Vera, en la parte superior de la Morra de Los Escobones, tenemos a la vista al otro lado del cauce, las resbaladeras de la Montaña de Las Arenas (2138 m.) y las de Montaña de Igueque (2267 m.), que terminan en el Risco de El Frontón; incluso podemos distinguir la ladera donde se encuentra la Reserva Natural Integral de Pinoleris, una cuerda montañosa que cierra el Valle de La Orotava por el este. 


Continuamos subiendo por el borde del barranco, llamándonos la atención el Salto del Castillo, un despeñadero rocoso rodeado de los riscos volcánicos pertenecientes a la Montaña de Los Arrastraderos (2069 m.); la senda avanza muy pedregosa entre algunos ejemplares aislados de Hierba Pajonera (Descurainia bourgaeana) y Rosalillos de Cumbre (Pterocephalus lasiospermus) que forman el sotobosque del pinar de Pino Canario (Pinus canariensis). A medida que tomamos altura, el paisaje se abre cada vez más hacia el Valle de La Orotava, donde son visibles algunas poblaciones que componen el municipio, al igual que la masa forestal que cubre la zona alta comprendida dentro del Parque Natural de Corona Forestal.

Sendero bordeando el Barranco de La Vera.

Salto Gallardo (dcha.).

Atalaya sobre el Valle de La Orotava.

El sendero zigzaguea teniendo a la vista el Salto Gallardo, un farallón rocoso donde un desprendimiento de rocas ha formado la cabecera del Barranco de La Vera; sobre la misma se extienden las lavas del cono volcánico de Montaña Yegua Blanca (2248 m.), que sobresale sobre el Llano de La Rosa. El trazado gira a la derecha y pasa por las inmediaciones de una atalaya donde haremos una parada para disfrutar del vertiginoso paisaje del valle; después continúa con firme pedregoso entre la Hierba Pajonera (Pterocephalus lasiospermus), Rosalillos de Cumbre (Pterocephalus lasiospermus) y algunas Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius), llegando a una degollada que se extiende entre dos cumbres bastantes diferenciadas; hay una bifurcación hacia la derecha que nos lleva a la cresta secundaria, que se eleva a 2.074 metros sobre el nivel del mar, que se puede coronar sin ningún problema. 



El sendero sigue de frente bordeando la vaguada, donde hay unas construcciones de piedra seca levantadas por los pastores de antaño para refugiarse de las inclemencias climáticas; se cree que también fueron utilizadas por los recolectores de azufre y los pocos turistas que se adentraban en aquella época en lo que actualmente es el Parque Nacional del Teide.


El camino sigue su ascenso en dirección a la cumbre principal de Montaña Limón (2074 m.), a la que accederemos sin inconveniente, encontrándonos un espacio amplio y sin vegetación, donde las vistas panorámicas son inmejorables; desde este punto, el Valle de La Orotava se expande en su totalidad, cerrado por la Ladera de Tigaiga al oeste, donde se ve claramente en su parte superior el Pico Cabras (2360 m.) y en el horizonte oceánico la silueta de la isla de La Palma, emergiendo del mar. 



El Teide (3715 m.) es el protagonista de todo este magnífico paisaje y la ladera montañosa del valle donde se extiende la masa forestal que rodea la isla por completo, donde destacan algunos conos volcánicos como la Montaña de Guamaso (2151 m.) por donde discurre la ruta Alto de Guamaso (PNT-14), la Montaña de Caramujo (2169 m.) y la Montaña de Los Atajos (2125 m.), entre otras. Si giramos la vista a la izquierda, vemos la Montaña de Izaña (2395 m.), donde están las instalaciones del Observatorio Astronómico del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y la cañada del Llano de La Rosa formada entre esta y la Montaña Yegua Blanca (2248 m.). 

Cumbre de Montaña Limón.



El lugar merece una pausa larga para disfrutar de estos magníficos paisajes, pero la vuelta se hace necesaria, para ello tomamos el evidente sendero que desciende sinuoso por las lavas de la montaña, entre algunos ejemplares aislados de Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius), en dirección al Llano de La Rosa, que en temporada de floración se torna visualmente espectacular debido a la variedad de colores de todas las especies vegetales que por el entorno crecen y se reproducen.

De regreso por el Llano de La Rosa.

Montaña de Izaña (dcha.).


Una vez lleguemos al cruce donde al inicio ignoramos la subida a Montaña Limón (2074 m.), tendremos que desandar todo el recorrido por el PNT-34, cruzando el Llano de La Rosa y luego conectando en la Pista de Montaña Limón con el PNT-21, que viene desde uno de los miradores  del Corral del Niño y asciende sinuoso por las faldas de la Montaña Yegua Blanca (2248 m.), hasta terminar de nuevo en la carretera TF-28 a la altura de Las Piedras del Mal Abrigo, donde iniciamos la ruta y donde la daremos por concluida.

© Texto y fotografías de Francisco Fariña

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