jueves, 15 de marzo de 2018

RUTA 10 Y 12 PARQUE NACIONAL DE GARAJONAY


RUTA 12, Raso de la Bruma y RUTA 10, Cañada de Jorge.
(PARQUE NACIONAL DE GARAJONAY) 


FICHA TÉCNICA

TÉRMINO MUNICIPAL: Valle Gran Rey y Vallehermoso (La Gomera).
COMO LLEGAR: Después de haber rebasado el cruce de Las Hayas, en la carretera GM-2 y haber recorrido aproximadamente 1 kilómetro por dicha carretera, hay una pista forestal a la izquierda, justo enfrente de una parada de guaguas, que se dirige al Parque Recreativo de Las creces; en ese punto comienza la RUTA 5 del Parque Nacional.
COMIENZO: Pista de acceso al Parque Recreativo de Las Creces.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Baja.
DURACIÓN: 3,30 Horas.
LONGITUD: 5,4 Km.
PROVISIÓN DE AGUA: No.
LUGARES DE INTERÉS: Mirador de los Risquillos de Corgo; Raso de la Bruma; Cañada de Jorge; Pequeño tramo del GR-131 con vistas a Vallehermoso.
VENTAJAS: Senderos homologados y señalizados pertenecientes al Parque Nacional de Garajonay, al igual que un pequeño tramo del GR-131 perteneciente a la red de Caminos Naturales de España.
INCONVENIENTES: Ninguno digno de mención.
PELIGROSIDAD: Nula.
TIPO DE RUTA: Senderismo. 
CARTOGRAFÍA:


DESCRIPCIÓN:

Inicio de la ruta en la carretera GM-2.

En el punto de inicio, junto a la carretera, hay una parada de guaguas y un poste con señalización correspondiente al GR-131 que nos obliga a ir caminando paralelo a la carretera unos pocos metros hasta llegar a un espacio amplio donde hay una señal metálica de color verde que nos indica la dirección a seguir hacia la población de Vallehermoso por el citado GR y otra más pequeña que señala otra senda que se dirige al Raso de la Bruma y al Mirador de los Risquillos de Corgo. 
 
RUTA 12, Raso de la Bruma.

Tomaremos esta última, ya que el otro sendero lo usaremos para el regreso; empezamos a andar llaneando por una vereda estrecha y con firme compacto bajo un frondoso Fayal – Brezal (Myrica faya y Erica arborea); luego continúa en línea recta ascendiendo suavemente mediante algunos escalones reforzados con troncos de madera y después avanza muy evidente hasta llegar a un espacio vallado donde hay unos asientos de madera y el acceso hacia el Mirador de los Risquillos de Corgo, que están situados hacia nuestra derecha, distantes unos cuarenta metros; son dos espacios independientes con accesos escalonados, también separados, donde hay unas vistas panorámicas increíbles de la lomada que separa el Barranco de Macayo y el Barranco del Ingenio, que se unen más abajo en el núcleo urbano de Vallehermoso, situado justo debajo del Monumento Natural de Roque Cano, siguiendo su curso hasta llegar a la costa en Valle Abajo y La Playa; también podremos observar la cuerda montañosa que cierra dicho valle por el norte donde es posible situar y vislumbrar la silueta del Teide (3718 m.), en la isla de Tenerife.
 
Acceso al Mirador de los Risquillos de Corgo.


 Vistas desde el mirador hacia Vallehermoso.

De vuelta al sendero, seguimos el camino bajo un frondoso bosque de laurisilva donde podemos ver, aparte del característico Fayal – Brezal (Myrica faya y Erica arborea), hermosos ejemplares de Acebiños (Ilex canariensis), Loros (Laurus novocanariensis), Palo Blanco (Picconia excelsa) y un largo etcétera, todos ellos con su tronco recubierto de musgo al estar orientados hacia la parte más húmeda de la isla; también podemos ver sotobosque formado de Helechos (Diplazium caudatum), Capitanas (Phyllis nobla), Cerrajones (Sonchus acaulis) y otras especies adaptadas al medio.

 
Sendero bajo la laurisilva.
Continuamos el recorrido por la vereda muy bien marcada, atravesando de largo la Montaña de la Araña (1112 m.), cuya altura resulta inapreciable desde el sendero, ya que es mínima; más adelante llegaremos a la confluencia de la RUTA 12 que por la derecha se dirige hacia los Risquillos de Corgo y que usaremos al regreso. Por lo tanto iremos a la izquierda, descendiendo suavemente mediante un firme bastante compacto que avanza algo sinuoso hasta llegar al lugar conocido como Raso de la Bruma, donde se inicia dicha ruta, una zona de ocio junto a la carretera donde hay unos asientos y mesas de madera, así como un panel explicativo del lugar.


 Señalización del P. N. De Garajonay.

Cruzamos la carretera y enseguida estaremos en un pequeño apartadero vallado con diferentes paneles informativos, uno generalizado del Parque Nacional y otro específico de la RUTA 10, que es el que vamos a comenzar, denominada Cañada de Jorge. 
 
Inicio de la RUTA 10.
Para tal fin empezaremos caminando hacia la derecha por el sendero que avanza paralelo a la carretera con firme muy compacto y superficie llana, que va discurriendo algo sinuoso y sorteando algunos grandes ejemplares de árboles característicos de la Laurisilva, como Acebiños (Ilex canariensis), Tiles (Ocotea foetens) Marmolanes (Sideroxylon canariensis), Palo Blanco (Picconia excelsa), etc. 
 RUTA 10, Cañada de Jorge.
 

Iremos bordeando la Montaña de la Zarza (1090 m.), que se eleva al otro lado de la vía y más tarde desembocaremos en el lugar conocido como La Cañada del Raso de Don Pedro, donde se inicia una pista forestal y donde encontraremos de nuevo algunas señales pertenecientes al Parque Nacional; continuaremos a la izquierda por dicha pista, haciendo caso de la señal que indica la dirección a seguir hacia La Cañada de Jorge, caminamos en suave descenso por una superficie muy ancha donde abundan, al borde del camino, unas poblaciones muy numerosas de Helechos (Diplazium caudatum), que pueblan el sotobosque de Laurisilva. 
 

Helechera en la RUTA 10.

El paso se hace muy agradable por la pista, cuyo topónimo es la Senda Tajinaste y avanza siempre en descenso con firme muy compacto, bordeando continuamente los taludes rocosos y cubiertos de Laurisilva pertenecientes a la Roza del Corral. Seguidamente llegaremos a un cruce de pistas donde hay señalización, tendremos que seguir a la izquierda haciendo caso de la indicación que nos señala la dirección a tomar hacia la Cañada de Jorge, distante unos trescientos metros. 


Enseguida estaremos en el citado lugar donde hay un asiento de madera rodeado de un entorno boscoso donde predomina un sotobosque de Helechos (Diplazium caudatum), y Patagallos (Geranium reuteri), al igual que enorme ejemplares de Tiles (Ocotea foetens), Acebiños (Ilex canariensis), Loros (Laurus novocanariensis), Fayas (Myrica faya) y Brezos (Erica arborea), entre numerosas especies; el lugar está situado entre dos barranquillos, por la derecha está el cauce de la Cañada de los Flejos y por el otro lado el de la Cañada Raso de la Bruma, donde hay una vieja canalización abandonada oculta bajo la vegetación, que se utilizaba para transportar el agua que fluía del barranco hacia las poblaciones y huertas cercanas; los cauces de ambos barrancos se unen más abajo para conformar el Barranco de la Maleza, que continúa fluyendo por las inmediaciones de la cercana población de Arure.

 Cañada de Jorge.

Antiguas canalizaciones sin uso.

Bordeando el primero, empieza el sendero que asciende bastante empinado mediante unos escalones de madera que han sido colocados para facilitar el paso; luego avanza tallado en el terreno y bastante sinuoso, encontrándonos en muchas ocasiones bastantes raíces de los árboles colindantes, que han aflorado a la superficie por la acción de la erosión, aprovechándolas para dar pasos más seguros. 

Inicio de la senda desde la Cañada de Jorge.


Tramo escalonado bajo laurisilva.

RUTA 10, Cañada de Jorge.

Más adelante, ya por el Lomo de la Araña, se suaviza su desnivel y continúa zigzagueando entre Laurisilva hasta llegar, un buen rato después, de nuevo a la carretera, donde hay una zona de esparcimiento con algunos asientos y mesas de madera, donde iniciamos la RUTA 10. Cruzamos la vía e iniciamos la RUTA 12 en el lugar denominado Raso de la Bruma, por el mismo sendero que hicimos anteriormente y ascenderemos por un camino escalonado, que luego llanea hasta encontrarnos con una bifurcación por nuestra derecha, que es la senda que al inicio nos trajo a este punto donde hay una señal informativa. 



Continuamos la marcha de frente, junto a un asiento de madera, por un sendero estrecho, con firme muy compacto y bordeado de un frondoso sotobosque, donde es posible ver numerosos Helechos (Diplazium caudatum) que pueblan las laderas colindantes pertenecientes a la Montaña de la Araña (1112 m.) y que crecen bajo un Fayal-Brezal (Erica arbórea y Myrica faya) espectacular; continúa más adelante en descenso y ocasionalmente con firme escalonado que discurre bordeando una gran cuenca cubierta de vegetación, que aparece bastante frondosa y verde por estar situada en la banda norte de la isla, donde la humedad de los vientos alisios es más favorable. 

De nuevo en la carretera, en la confluencia 
de la RUTA 10 Y 12.


Sigue avanzando bastante estrecho y en ocasiones, cuando la vegetación nos lo permite, se puede vislumbrar el pueblo de Vallehermoso que está situado en una cuenca, después del Barranco de Macayo, que desemboca en el océano, en la zona conocida como Valle Abajo. 


El desnivel suaviza luego su pendiente y llanea un tramo hasta que lleguemos a los Risquillos de Corgo, un claro rocoso en el monte sobre el Lomo de la Palmita y la cabecera del Barranco de la Cañada de Borge, donde hay varias señales del Parque Nacional y del GR-131; en este punto termina la RUTA 12, que confluye con el GR -131 que pasa de largo por nuestra izquierda y desciende bruscamente hacia Vallehermoso. 


Laurisilva muy frondosa, que aprovecha la humedad
del entorno.


Tendremos que continuar a la derecha, ascendiendo con fuerte desnivel por el GR que avanza junto a un talud rocoso que forma parte de las laderas colindantes de la Montaña de la Araña (1112 m.); continúa más adelante y con menos desnivel por la vereda que se nos presenta con firme muy compacto y que avanza sobre la cabecera de la Cañada de Telmo, un cauce de un barranquillo que desciende junto al Lomo de Telmo hacia la parte alta del valle de Vallehermoso. 

Risquillos de Corgo, donde confluiremos con el GR-131.

Vistas de Vallehermoso desde el GR-131.

Seguiremos avanzando con fuertes remontes que se suavizan cada cierto tiempo, todo ello mediante un bonito y cómodo sendero que discurre bajo laurisilva; tiene algunos pequeños tramos donde es posible ver restos de empedrado, incluso algunas subidas reforzadas con escalones de piedra que hacen más fácil la subida. 


Llegaremos a un pequeño recorrido llano que hace la senda donde hay una valla de madera a modo de protección, que se asoma al valle de Vallehermoso, donde podremos disfrutar de las vistas de una parte del cauce del Barranco de Ingenio, donde está el Caserío de Los Loros y la Presa de la Encantadora y más allá de la cuerda montañosa que cierra dicho valle por el norte, podremos observar también la silueta inconfundible de El Teide (3718 m), en la isla de Tenerife.



El sendero continúa su curso siempre en continuo ascenso y bajo una densa masa boscosa compuesta mayoritariamente de Brezos (Erica arborea) y Fayas (Myrica faya), que mantienen su frondosidad gracias a que esta parte del parque nacional está al amparo de las brisas húmedas del norte. Más adelante y cuando el desnivel es bastante más suave, llegaremos de nuevo a la altura de la carretera GM-2, donde iniciamos la ruta, teniendo que avanzar unos metros junto a la valla para terminar en la parada de guaguas donde la iniciamos, dando por finalizado el recorrido.

Final de la ruta en el mismo lugar.


© Texto y fotografías de Francisco Fariña
    francisco_farina@yahoo.es