lunes, 26 de septiembre de 2011

PR-TF-12 - CRUZ DEL CARMEN - BAJAMAR


PR-TF-12
CRUZ DEL CARMEN - BAJAMAR



FICHA TÉCNICA

TÉRMINO MUNICIPAL: La Laguna y Tegueste.
COMO LLEGAR: Al Centro de Visitantes de la Cruz del Carmen se llega por la carretera de Las Mercedes, la TF-12 que comienza en Las Canteras.
COMIENZO: Centro de Visitantes de la Cruz del Carmen.
FINAL: Núcleo urbano de Bajamar.
DIFICULTAD: Baja.
DURACIÓN: 5 horas.
LONGITUD: 10,5 Km.
PROVISIÓN DE AGUA: En el Centro de Visitantes de la Cruz del Carmen y en los establecimientos de Bajamar.
LUGARES DE INTERÉS: Centro de Visitantes de la Cruz del Carmen; Degollada de Solís; Vistas del Barranco de la Goleta y la Mesa de la Orilla; Empedrado en Cuesta Grande; Caserío en el Barranco de San Juan; Ermita en la Plaza del Gran Poder; Zona de ocio en Punta de San Juan; Playa del Arenal.
VENTAJAS: Sendero señalizado como PR-TF-12 dentro del Parque Rural de Anaga; Posibilidad de darse un baño en las piscinas naturales y en las playas de Bajamar.
INCONVENIENTES: No es un recorrido circular.
PELIGROSIDAD: Nula.
TIPO DE RUTA: Senderismo.
SITUACIÓN EN EL MAPA


DESCRIPCIÓN

 
Comienzo en la Cruz del Carmen (i).

 
Cerca de la Cruz del Carmen (i); sendero paralelo a la
carretera TF-143 (d).

En las inmediaciones de
las Cuadras de Don Benito.

Siguiendo las indicaciones de la ruta CRUZ DEL CARMEN - TEGUESTE que tiene su inicio en el Centro de Visitantes de La Cruz del Carmen, y que en un momento determinado se desvía hacia el municipio de Tegueste por la Pista de los Dornajos siguiendo la señalización PR-TF-12.1; tendremos que evitar dicha vía en ese punto y seguir de frente haciendo caso de la señalización del PR-TF-12 indicadora hacia Bajamar. Discurre la citada pista de tierra entre una espectacular arboleda compuesta mayoritariamente de Brezos (Erica arborea) y Fayas (Myrica faya), aunque también podemos ver algunos Follaos (Viburnum rigidum) y Acebiños (Ilex canariensis), junto a vegetación de sotobosque como Malfuradas (Hypericum grandifolium) y Bejeques (Aeonium ciliatum), entre muchas otras especies.

 
Primeras vistas hacia la Punta del Hidalgo (d).

Accediendo a la Pista de los Dornajos.

El recorrido discurre llano por firme bastante compacto y liso por el Camino de la Goleta, bordeando la Hoya de los Tildes y mas adelante la Hoya del Caballo, donde podemos encontrarnos varios accesos a fincas de cultivo particulares con pasos restringidos; en los márgenes de la vía crecen multitud de Bejeques (Aeonium ciliatum), Inciensos (Artemisia canariensis) y algunos Codesos (Adenocarpus foliolosus) y cuando la vegetación lo permite, podemos distinguir parte de la costa en Punta del Hidalgo.

 
Señalización en el Camino de la Goleta.

Un poco mas adelante, donde desciende muy suavemente la pista, tenemos la vista del Teide (3714 m.) con su inseparable Montaña Blanca (2748 m.), que resalta notablemente sobrepuesto de la vegetación que nos rodea; el camino sigue en suave bajada, en dirección al Roque Moquinal (796 m.), hasta que en unos metros encontramos una bifurcación hacia la izquierda donde hay una valla de hierro que protege una nueva pista de tierra. Es conveniente seguir unos metros por la pista en la cual estamos, para asomarnos a la Degollada de Solís donde podemos disfrutar de unas vistas panorámicas del Barranco de Vargas y de la cuerda montañosa que se dirige a la costa donde está el Pico de las Crucitas (670 m.) y El Revolcadero (502 m.), al igual que algunas casas dispersas en las inmediaciones de El Peladero, bajo el Roque de la Barca (633 m.); hay en este punto otra pista de tierra, junto a una gran antena de telecomunicaciones, que se dirige bajo La Mesa de Vargas hacia el Pico de Isogue (602 m.), descendiendo mas adelante hacia Bajamar, y otra mas a la derecha que asciende hacia el Roque Solís (758 m.), ambas las ignoraremos y volveremos sobre nuestros pasos hasta el cruce que encontramos unos metros atrás.

 
Camino de la Goleta cerca del Roque del Moquinal.

 
Bifurcación hacia Bajamar en la
Degollada de Solís.

Comienza esta nueva pista forestal en descenso, entre Acebiños (Ilex canariensis) y con vistas hacia el Teide, teniendo en primer plano la perspectiva de la Mesa de Tejina y mas allá del Valle de Tegueste; unos pocos metros mas adelante se acentúa el desnivel y discurre zigzagueante entre Fayal – Brezal (Myrica faya y Erica arborea) hasta que un murete de piedra en la zona conocida como El Charquillo, donde crecen numerosas Cerajillas (Sonchus congestus), algunas Helecheras (Pteridium aquilinum), Bejeques (Aeonium ciliatum) e incluso Hiedra Canaria (Hedera canariensis), va delimitando el recorrido por un tramo algo resbaladizo causado por las irregularidades del terreno.

 

La pista sigue descendiendo, transcurre junto a un talud rocoso donde crecen muchos Pencones (Opuntia maxima) y Taginastes (Echium leucophaeum), Hinojos (Foeniculum vulgare) y algunas Piteras (Agave americana) al borde del camino y se va abriendo cada vez mas al paisaje que la rodea; la panorámica del Teide es fabulosa, al igual que la cabecera del Barranco de la Goleta rodeado de laurisilva por donde discurre la Pista de los Dornajos hacia la Mesa de la Orilla, la cual visitamos en la ruta CRUZ DEL CARMEN - TEGUESTE.

 
Vistas hacia el Teide (i).

Enseguida tendremos que hacer un giro brusco a la izquierda, abandonando la pista que se dirige hacia una casa-cueva situada un poco mas adelante bajo la Mesa de Vargas y adentrándonos por una estrecha senda en dirección al fondo del Barranco de la Goleta; va descendiendo sinuoso y con firme algo irregular entre multitud de vegetación, donde podremos observar algunas Piteras (Agave americana) bordeando el camino, Verodes (Senecio kleinia), Bejeques (Aeonium ciliatum), Taginastes (Echium leucophaeum) y Amorsecos (Bidens pilosa), entre muchas otras.

 
Camino hacia el Barranco de la Goleta (i).

Continúa en bajada por El Toscal, zona con firme de tosca donde en ocasiones hay tallados escalones para facilitar el paso, ya que el desnivel es muy variable; evitaremos algunas veredas que se desvían del camino principal hacia ocasionales huertas cultivadas y mas adelante pasaremos junto a la puerta de una cueva excavada en la tosca, casi taponada por la vegetación, que ha servido y posiblemente aún se utilice como cuarto de aperos. Nos vamos adentrando paulatinamente hacia dicho barranco, quedando la imagen de la Mesa de la Orilla a la izquierda y sobre nuestras cabezas que remata los canales verticales que ascienden por las laderas del Lomo del Medio y del Lomo de las Asomadas.

 
Detalle de un Verode, común en los bordes del camino (d).

Pasamos mas adelante junto a un vallado algo frágil que delimita unas huertas que podemos ver recientemente cultivadas y luego el sendero lo encontraremos bordeado por un muro de piedras que circunda un pequeño barranquillo que da paso repentinamente a un tramo con firme bastante precario donde abundan algunos pasos delicados y resbaladizos; bajo el Lomo de los Cardillos hay un tramo muy pedregoso y de acusado desnivel que termina justo por encima del propio cauce del barranco, sin llegar a tocar el mismo, que dicho sea de paso se encuentra impracticable.

 
Algunos pasos delicados.

Numerosas piedras de gran tamaño están colocadas a modo de escalones bajo grandes ejemplares de Tabaibas (Euphorbia mellifera), algunos Acebiños (Ilex canariensis) y vegetación de sotobosque como Helecheras (Pteridium aquilinum), Zarzas (Rubus bollei), Bejeques (Aeonium ciliatum), Taginastes (Echium leucophaeum) y curiosamente esporádicas y aisladas, Orejas de Burro (Zantedeschia aethiopica).

 
Cerca del cauce del Barranco de la Goleta.

Después de atravesar el anterior tramo muy frondoso, remontamos suavemente y caminamos junto a una pared rocosa donde crecen infinidad de Bejequillos (Aeonium lindleyi), algunos Pencones y bordeando el sendero, Tabaibas Majoreras (Euphorbia atropurpurea), Cabezotes (Carlina canariensis) e Inciensos (Artemisia canariensis). Luego un tramo inestable y muy pedregoso desciende resbaladizo junto a una Palmera Canaria (Phoenix canariensis) solitaria, pudiendo observar la totalidad de la cabecera del barranco con sus vertientes plagadas de vegetación; en el cauce es notable un aislado Eucalipto (Eucalyptus globosus) y unos metros mas adelante, junto al sendero, hay una especie de asiento de piedra donde podremos pararnos a descansar y admirar el fantástico paisaje.

 
El sendero discurre paralelo al cauce.

A partir de aquí la senda discurre en suave descenso paralela al cauce del Barranco de la Goleta, entre una población numerosa de Cornicales (Periploca laevigata) y Tederas (Ruta pinnata), acompañada de los restos de una atarjea perteneciente a alguna galería de agua cercana.

Vistas hacia la cabecera del
Barranco de la Goleta.

El recorrido continúa casi llaneando, ya que las vertientes del barranco se suavizan a medida que se acercan al cauce; a la izquierda y en la pendiente contraria, se encuentra una antigua morada horadada en la roca rodeada de Zarzas (Rubus bollei) y junto al sendero que vamos recorriendo, aparece un muro de piedra que lleva consigo una canalización en desuso que un poco mas adelante desaparece inesperadamente; mientras remontamos un tramo, alejándonos un poco del cauce y volvemos a descender al cruzar otro barranquillo, iremos fijándonos en las panorámicas de la población de Bajamar, nuestro destino.

 


En un momento determinado encontraremos un balcón natural que se asoma al paisaje espectacular y en el cauce nos llamará la atención un dique rocoso que atraviesa el barranco en su parte mas profunda; continua el recorrido bajo una preciosa loma cargada de Cardones (Euphorbia canariensis) hacia una casa solitaria que se encuentra junto al sendero donde hay una bifurcación, hacia la izquierda y después de cruzar el barranco, asciende paulatinamente hacia la Mesa de Tejina y de frente sigue su trayectoria hacia Bajamar.

Vistas panorámicas hacia Bajamar.
 

Encontraremos regularmente restos del empedrado original y el canal de agua que desapareció mucho mas arriba y tendremos cada vez mas cerca nuestro destino, pudiendo observar la enorme planicie costera que abarca desde la Costa de Valle Guerra, pasando por Tejina y terminando en la propia población de Bajamar. Un largo tramo en línea recta por la zona llamada Cuesta Grande junto a una solitaria Palmera Canaria (Phoenix canariensis), nos va llevando junto a la misma canalización anterior hacia otro trayecto pedregoso y un poco resbaladizo que atravesaremos, para reencontrarnos de nuevo con un empedrado que desciende mas acentuado hasta el Lomo la Tosca donde el firme está compuesto por tosca, entre la cual crecen Tabaibas (Euphorbia mellifera), Inciensos (Artemisia canariensis) y algunos Cardones (Euphorbia canariensis) y donde se hallan en los riscos colindantes algunas antiguas casas-cueva en estado de total abandono.

 

Cardonal (Euphorbia canariensis).

El sendero se convierte de repente en una vieja pista agrícola delimitada con piedras del lugar y discurre algo zigzagueante cerca de algunas majestuosas Palmeras Canarias (Phoenix canariensis), hasta llegar a los límites de una casa donde deberemos girar a la derecha alejándonos del Espigón de Perdomo, que a su vez separa los Barrancos de Porlier y de La Goleta.

 
Cuesta Grande.

Evitaremos unas huertas cultivadas y terminaremos en una pista asfaltada, la cual tomaremos en sentido descendente discurriendo paralela a la carretera general que viene desde La Laguna. La señalización nos obliga a desviarnos nuevamente hacia la derecha siguiendo por firme de asfalto, hasta que en pocos metros se convierte en pista agrícola que transcurre junto a algunos invernaderos entre viejas Palmeras Canarias (Phoenix canariensis) y Tarajales (Tamarix canariensis); mas adelante se estrecha donde un muro de piedra seca delimita el paso y una vieja casa en ruinas resiste el paso del tiempo bajo el imponente Pico de Isogue (602 m.).

 
Laderas del Barranco de Porlier (i).

 
Risco Negro (d).

Nos vamos acercando a las primeras casas habitadas en la Calle Araucaria, situadas bajo el Risco Negro (456 m.) y los riscos de El Revolcadero (515 m.), hasta que nos crucemos con la Calle Isogue, donde hay plantado un joven Drago (Dracaena draco) y que baja en fuerte pendiente junto al Barranco de San Juan, donde destaca en la ladera contraria, un antiguo caserío entre gigantescas Palmeras Canarias (Phoenix canariensis) y termina, poco después, junto a unos altos muros de piedra en la carretera de Bajamar.

Antiguo caserío sobre el Barranco de San Juan.

Cruzando esta última y a la izquierda, encontraremos unas escalinatas que bajan directamente a la Calle del Gran Poder donde se encuentra la pequeña Ermita del Jesús del Gran Poder, junto a la plaza del mismo nombre; esta Capilla se construyó sobre la antigua Ermita de San Juan Bautista datada en el siglo XVII y punto inicial de la construcción del núcleo urbano de Bajamar.
Ermita Jesús del Gran Poder en Bajamar.

La Calle el Castillo nos traslada directamente a la zona mas turística del barrio, la Punta de San Juan, donde hay varias piscinas naturales y una amplia zona de ocio que consta de transporte público que conecta con la ciudad de La Laguna, varios bares, restaurantes, tiendas y demás servicios; mas allá se encuentra la Playa del Arenal, uniendo los núcleos urbanos de Bajamar y Punta del Hidalgo.

Punta de San Juan, Playa del Arenal
y Punta del Hidalgo al fondo.

© Texto y fotografías de Francisco Fariña