martes, 23 de noviembre de 2010

GR-131 - ETAPA 6 - DEGOLLADA DE GUAJARA-VILAFLOR

GR-131 - E6
DEGOLLADA DE GUAJARA-
VILAFLOR DE CHASNA


FICHA DE LA RUTA

TÉRMINO MUNICIPAL: La Orotava, Granadilla y Vilaflor de Chasna.
COMO LLEGAR: A la Degollada de Guajara se llega por la RUTA 4 (Siete Cañadas) partiendo desde El Parador de Turismo que tiene correspondencia con la RUTA 5 (Degollada de Guajara). También se puede combinar con la RUTA 16 (Sanatorio), que parte desde las inmediaciones del teleférico, aunque esta es mas larga.
COMIENZO: Degollada de Guajara (2371 m.).
FINAL: Vilaflor de Chasna.
DIFICULTAD: Medio-Alta
DURACIÓN: 6 horas.
LONGITUD: 11,5 Km. Desde el Parador de Turismo hasta la Degollada de Gajara hay unos 4 Km. que hay que sumar al recorrido anterior.
PROVISIÓN DE AGUA: En el Parador de Turismo y en Vilaflor de Chasna.
LUGARES DE INTERÉS: Degollada de Guajara. Malpaís de Montaña de Las Arenas (2364 m.). Paisaje Lunar o Los Escurriales. Casa Marrubial. Pino Padre. Casa Galinda. Casco urbano de Vilaflor de Chasna.
ESCAPES HACIA VÍAS ASFALTADAS: No.
TRANSPORTE PÚBLICO: Hay una línea de
TITSA que sale desde Los Cristianos hacia el Parador una vez al día y otra desde el Puerto de la Cruz.
POSIBILIDAD DE ALOJAMIENTO:
Parador de Turismo de las Cañadas del Teide; en Vilaflor de Chasna hay una oferta muy amplia de turismo rural.
POSIBILIDAD DE DIVIDIR EL RECORRIDO TOTAL: No.
VENTAJAS: Ruta señalizada con las marcas del GR y comparte paso con el
PR-TF-72 a partir de Los Escurriales. Posibilidad de visitar el paraje natural del Paisaje Lunar o también llamado Los Escurriales. Desde la Degollada de Guajara hay unas vistas espectaculares del Teide y de Las Cañadas. En Vilaflor de Chasna hay una amplia oferta de gastronomía y alojamiento.
INCONVENIENTES: Hay que comenzar la ruta desde El Parador de Turismo, por lo tanto al recorrido total hay que sumarle unos 4 kilómetros de más. El recorrido es en continuo descenso.
TIPO DE RUTA: Senderismo de larga travesía.



CARTOGRAFÍA




DESCRIPCIÓN

Por la Pista de Siete Cañadas.

Panorámica desde la Pista de Siete Cañadas.
Subiendo hacia la Degollada de Guajara.

Después de recorrer unos 3 kilómetros partiendo desde el Parador de Turismo del Parque Nacional del Teide por la RUTA 4, denominada Siete Cañadas, llegaremos al comienzo de la RUTA 5 que en poco mas de 1 kilómetro de fuerte ascenso nos dejará en la Degollada de Guajara, punto de partida de la penúltima etapa de este GR-131 que estamos ejecutando.

Vivac y señalización en la Degollada de Guajara.

Panorámica desde la Degollada de Guajara.

Desde dicha degollada, a 2371 metros de altitud, podremos contemplar una de las mejores panorámicas de todo el conjunto que rodea el Teide. Empieza el camino, con la vista impresionante de la cabecera del Barranco de Río, que nace bajo las laderas de Montaña Pasajirón (2529 m.) y desciende por Los Andenes, donde se encuentran las Fuentes del Barranco del Río. El sendero se inicia llaneando junto a un cartel informativo e ignorando la
RUTA 8 (El Filo) que serpentea ascendiendo por Montaña Pasajirón y tomando hacia la derecha por la RUTA 15, que se dirige hacia Montaña Guajara (2718 m.).
Cabecera del Barranco del Río.



RUTA 15, hacia Montaña Guajara.

Caminamos sobre firme arenoso, ligeramente descendente y bordeado por grandes piedras, dirección hacia la parte inferior de los riscos que constituyen la trasera de Montaña Guajara; son rocas de tosca con formas caprichosas e infinidad de colores ocres que le dan un aspecto poco habitual al recorrido, así mismo podremos observar grandes resbaladeras formadas por desprendimientos hacia le cauce del Barranco del Río. Los alrededores están poblados por numerosos Rosalillos de Cumbre (Pterocephalus lasiospermus), algunas Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius), Malpicas (Carlina xeranthemoides), Alhelíes del Teide (Erysimum scoparium) y algún Taginaste Rojo (Echium wildpretii) aislado. Terminado este tramo, comenzamos un suave ascenso hasta encontrarnos con un cruce de senderos, hacia la derecha sigue en ascenso la RUTA 15 hacia la cumbre de Montaña Guajara la cual ignoraremos, por lo tanto nuestra ruta sigue en suave descenso por la ladera sur del Barranco del Río, viendo como algunos riscos verticales caen en picado hacia el fondo del cauce.

Montaña Pasajirón va quedando detrás.

Vamos dejando atrás la vista majestuosa de Montaña Pasajirón, para encontrar el recorrido con un desnivel mas acusado, donde crecen grandes ejemplares de Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius); el sendero pasa junto a una gran rampa rocosa que proviene desde lo alto de Montaña Guajara y va bajando paulatinamente entre algunos vestigios del Camino real de Chasna como restos de empedrado y muretes que delimitaron en su día esta vía histórica. Por un paisaje bastante pedregoso y un firme muy marcado, cruzaremos un barranquillo que desemboca en un pinar próximo que tendremos a la vista; cruzado éste obtendremos una panorámica preciosa del pinar de Vilaflor de Chasna y en primer término, del malpaís de Montaña de las Arenas (2364 m.)por el cual pasaremos mas adelante.
En este punto hemos dejado detrás la RUTA 15.

Desciende ahora vertiginoso el sendero, salvando algunos tramos por escalones de piedra donde crecen algunos Pinos Canarios (Pinus canariensis) aislados, hasta que en un momento determinado pasaremos junto a un solitario Cedro Canario (Juniperus cedrus), arbusto endémico de Canarias y Madeira en peligro de extinción, que se adapta perfectamente por encima de los 2000 metros de altitud.
Pasando junto a un Cedro Canario.

Sigue el camino un tramo llano y mas adelante en fuerte descenso por firme muy irregular y en ocasiones bastante resbaladizo, con amplias perspectivas sobre los montes de Vilaflor de Chasna y los altos de Granadilla; tendremos a la vista, cada vez mas cerca la Montaña de las Arenas, que se distingue entre los pocos pinos que crecen junto al camino, formando pequeños reductos verdes donde podremos tomarnos un pequeño descanso a su sombra.
Montaña de las Arenas (d).

Luego el camino se despeja de pinos, después de encontrarnos uno de ellos breado, y zigzaguea siempre en descenso y en esta ocasión bastante pedregoso, hacia el malpaís de Montaña de las Arenas donde se distingue desde aquí el recorrido en línea recta y delimitado, hasta casi los limites del pinar. Bruscamente cambia el firme del recorrido pasando a caminar sobre una lengua de lava que forma dicho malpaís, separado de Montaña de las Arenas por el Barranco de las Arenas, donde podremos observar curiosas formaciones rocosas debidas a la erosión del viento. El recorrido es en línea recta y podremos observar, al principio, los restos de lo que fue antiguamente una canalización con un registro para el aprovechamiento del agua.
Recorrido por el malpaís de Montaña de las arenas.

Vamos dejando atrás la vista impresionante de las resbaladeras de la cara sur de Montaña Guajara y después de un giro a la derecha, como nos indica la señalización, junto a grandes ejemplares de Pinos Monterrey (Pinus radiata), nos dirigimos a cruzar el Barranco de las arenas y luego ir ascendiendo poco a poco por las faldas de Montaña de las Arenas que está poblada de numerosas Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius) y Rosalillos de Cumbre (Pterocephalus lasiospermus).

Camino recto por el malpaís de Montaña de las Arenas.
Formaciones curiosas en Montaña de las Arenas (i).
Señalización en el camino.

Una vez cruzado éste seguiremos el sendero perfectamente delimitado que desciende sobre el picón hacia el pinar, hasta encontrarnos con un saliente rocoso donde crecen algunos Codesos (Adenocarpus viscosus) y desde donde podemos observar entre los pinos y unas decenas de metros bajo nuestros pies, el paraje natural de Los Escurriales, unas formaciones geológicas muy curiosas que forman parte del recorrido del PR-TF-72. Sigue descendiendo el camino muy marcado y bastante resbaladizo por el firme arenoso, para más adelante discurrir junto a varias piedras de gran tamaño donde zigzaguea entre Rosalillos de Cumbre (Pterocephalus lasiospermus), Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius) y algunos ejemplares aislados de Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Codesos (Adenocarpus viscosus).
Cruzando el Barranco de las Arenas.


Panorámica en Montaña de las Arenas.

Paisaje Lunar o "Los Escurriales".

Poco después encontramos el PR-TF-72 que viene desde Vilaflor de Chasna y que se desvía a la izquierda hacia el Paisaje Lunar; ignoramos dicho cruce y seguimos las indicaciones hacia Vilaflor de Chasna, tanto por las señales del PR como las del GR. Tenemos unas vistas extraordinarias del Roque del Encaje (2329 m.) y de la cara sur de Montaña de las Arenas, la cual hemos recorrido después de cruzar el Barranco de las Arenas; caminamos a partir de aquí por un sendero ancho y perfectamente marcado en el terreno, con firme cómodo y en suave descenso, casi llano, bajo un pinar de escaso porte con sotobosque de Codesos de Cumbre (Adenocarpus viscosus).

Bifurcación hacia "Los Escurriales" por el PR-TF-72.

Un poco más adelante nos tropezaremos con un registro de agua en ruinas perteneciente al llamado Bajante de Ucanca, un canal fuera de uso que transportaba el agua de las numerosas galerías que están situadas bajo los riscos de la cara sur de Montaña Guajara y que eran destinadas al consumo de las poblaciones cercanas. Sigue su curso el camino y llegamos al Barranco de Erís del Carnero, límite natural de los municipios de Granadilla y Vilaflor de Chasna, un cauce poco profundo compuesto de rocas erosionadas por el paso del agua en época de lluvias.


Roque del Encaje (d).

Dorsal de Montaña Guajara y Mña. de las Arenas (i).

El sendero continua pedregoso y va descendiendo con más desnivel y algo resbaladizo cuando pasa junto a un tramo con paredes de tosca erosionadas de colores ocres claros y blancos, que le dan un aspecto curioso al paisaje de los alrededores, con Pinos Canarios (Pinus canariensis) de poco porte que crecen en su cima y Codesos (Adenocarpus viscosus), que están situados al lado del camino. A partir de aquí nos espera un largo tramo bajo el pinar, con algún repecho sin importancia por el siempre marcado y ancho camino entre multitud de Codesos (Adenocarpus viscosus), hasta llegar a Casa Marrubial, una casa en ruinas que en épocas pasadas fue testigo del paso de multitud de viajeros, comerciantes y gentes diversas que se buscaban la vida por esta vía histórica que fue el Camino de Chasna.


Sendero llano y muy marcado.

Casa Marrubial.


Llegaremos mediante una fuerte pendiente a una pista forestal, separada del camino por una valla de hierro; esta pista es un ramal que parte desde el Risco Atravesado y termina en las inmediaciones del Barranco Erís del Carnero, en la pista Madre del Agua, la cual salvaremos mas adelante. Cruzamos este tramo por un paso estrecho que termina en un sendero que desciende entre grandes ejemplares de Escobones (Chamaecytisus proliferus) que da paso a su vez al sendero principal con firme arenoso y delimitado en toda su extensión. A partir de aquí llanea entre pinos y no reviste ninguna dificultad, el paseo se hace muy agradable al mismo tiempo que en algunas ocasiones tendremos el gusto de observar pequeños tramos con el empedrado original.


En un momento determinado encontraremos el llamado Pino Padre, un centenario Pino Canario (Pinus canariensis) de gran porte, vestigio de lo que fue un bosque próspero en aprovechamientos forestales, está rodeado de dos pequeños asientos de piedra en un apartadero del sendero principal, que invita a un relajado descanso antes de emprender un suave descenso zigzagueante entre Escobones (Chamaecytisus proliferus), Taginastes (Echium virescens) y Malpicas (Carlina xeranthemoides), por un descampado que termina en un pedregoso cruce de caminos del PR; por la derecha regresa éste del Paisaje Lunar, después de recorrer casi unos 4 kilómetros; luego desciende bruscamente por algunos tramos empedrados y escalones tallados en el suelo, hasta encontrarnos en unos minutos con la pista Madre del Agua.

Pista Madre del Agua, antes de cruzar el
Barranco de las Mesas.


Crecen por aquí Chagorros (Sideritis soluta), Malpicas (Carlina xeranthemoides), Magarzas (Argyranthemum foeniculaceum) y grandes y frondosos ejemplares de Taginastes (Echium virescens). La señalización enseguida nos desvía por un camino que baja entre grandes Pinos (Pinus canariensis) y Escobones (Chamaecytisus proliferus) hacia el cauce del Barranco de las Mesas, el sendero está definido por un murete de piedras y algunos tramos empedrados y nos va llevando paulatinamente a cruzarlo por donde hay unos vistosos Taginastes Rojos (Echium wildpretii). Después de un zigzag, ascenderemos por la ladera contraria del barranco por un tramo donde se conserva un espectacular empedrado que concluye bajo el Lomo de Topo Negro en un ancho camino real bordeado de un muro de piedra seca.

Empedrado cruzando el
Bco. de las Mesas.


Comienza un descenso por las cercanías de la Casa Galindo, una casa de campo antigua rodeada de huertas cultivadas, donde también crecen al lado del camino algunos Almendros. Luego sigue el recorrido junto a una tubería de agua por Los Llanitos, unas explanadas cubiertas de parcelas en forma de bancales que en su día fueron muy prósperas para la agricultura, están cubiertas de Pinos Canarios (Pinus canariensis) con sotobosque de Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Jaguarzos (Cistus monspeliensis), con vistas al Barranco de las Mesas. El firme a partir de aquí es muy irregular con algunos tramos arenosos, pero en su mayoría es bastante incómodo de caminar ya que el piso está formado por losas muy grandes y a distintos niveles que hace que el recorrido sea bastante dificultoso, aunque la belleza de la caja del camino hace que el recorrido sea muy agradable, este tramo se conoce como El Atajo y tiene siempre bonitas vistas hacia el cada vez mas cercano municipio de Vilaflor de Chasna.
En las inmediaciones de Casa Galindo.
Camino del Atajo.
Después del tortuoso, aunque suave descenso por el Lomo de Chabeña, llegaremos al cauce del Barranco del Chorrillo, puerta de entrada al pueblo, donde nos dan la bienvenida multitud de huertas de cultivo bastante cuidadas, intuyendo el buen quehacer agrícola de los habitantes del lugar.
Llegando a Vilaflor de Chasna por el Camino de la Vera (d).
Sólo nos queda cruzar dicho barranco donde hay una pista agrícola y ascender por el Camino de la Vera, una estrecha senda empedrada, entre algunos Pencones (Opuntia maxima) y junto a altos muros de piedra delimitando varias huertas y que desemboca en la Calle Castaños, la cual tomaremos dirección ascendente llevándonos por la señalización del GR y que nos dejará, en apenas cien metros, en la Plaza de San Pedro donde se alza la Iglesia de San Pedro Apóstol. Dicha Ermita es una de las mas antiguas de la isla, construida en el siglo XVII sobre una pequeña capilla del siglo anterior y promovida por la familia Soler, una de las mas poderosas de la época al recibir numerosas tierras en el repartimiento que hizo Fernández de Lugo después de la conquista; alberga en su interior una talla de alabastro de San Pedro realizada en el siglo XVI y un artesonado de estilo mudéjar. En la trasera de la Iglesia está la casa natal del Santo Hermano Pedro, convertida en un destacado templo religioso en su honor, con un altar mayor espectacular de obligada visita. Por las calles aledañas hay multitud de tiendas de souvenir y una amplia oferta de gastronomía, al igual que varias casas y hoteles rurales donde poder alojarse cómodamente para acometer la séptima y última etapa de este fabuloso GR-131 que cruza la isla de norte a sur.

Iglesia de San Pedro Apóstol.


© Texto y fotografías de Francisco Fariña
Francisco_farina@yahoo.es
www.franciscofarina.blogspot.com