martes, 4 de enero de 2011

LAS VEGAS-CASA DE LA FLORIDA

PR-TF-83.1
LAS VEGAS-CASA DE LA FLORIDA


FICHA TÉCNICA

TÉRMINO MUNICIPAL: Granadilla.
COMO LLEGAR: Por la carretera TF-28 en dirección sur y a unos trescientos metros del punto kilométrico 67, hay un cruce a la derecha con la TF-555, la cual asciende hacia el caserío de Las Vegas.
COMIENZO: Plaza de Nuestra Señora de la Esperanza en Las Vegas.
FINAL: Casa de La Florida.
DIFICULTAD: Media.
DURACIÓN: 4 horas. (Sólo ida)
LONGITUD: 8,7 Km. (Sólo ida)
PROVISIÓN DE AGUA: Al principio, en Lomo Romero, hay varias atarjeas y canales con agua, pero al no tener constancia de que sea potable, no es aconsejable beberla, pero si se puede usar para refrescarse.
LUGARES DE INTERÉS: Caserío de Las Vegas; Ermita de Ntra. Sra. De la Esperanza; Canal de agua hecho en madera; Casas–cueva; Barranco de las Vegas; Risco del Muerto; Antiguas eras junto al Camino del Acebuche; Casa de La Florida.
VENTAJAS: Paraje de interés paisajístico, rural y botánico ya que abundan las especies vegetales autóctonas. Camino señalizado en toda su extensión como PR-TF-83.1 con conexión con el PR-TF-83.2.
INCONVENIENTES: El regreso es por el mismo camino.
TIPO DE RUTA: Senderismo.

CARTOGRAFÍA


DESCRIPCIÓN
Ermita en la plaza de Ntra. Sra. de la Esperanza.

En el pintoresco y muy tranquilo centro urbano del Caserío de Las Vegas, perteneciente al municipio de Granadilla, se encuentra la Ermita principal en la Calle Santa Ana; dicha calle da acceso a la Calle Guajara, que asciende entre algunas casas al mas puro estilo canario y otras mucho mas modernas, hacia Lomo Romero, dejando a mano izquierda el Barranco de las Vegas.
Calle Guajara en Las Vegas.
Señalización en el camino.

Vamos subiendo por asfalto hasta encontrarnos los primeros pinos, que es donde el firme de la carretera pasa a ser de tierra; a la derecha se desvía dicha pista junto a una finca de cultivo, ignoraremos a la izquierda la señalización que nos indica la dirección a seguir hacia la zona de escalada de Las Vegas, en las paredes del Barranco de las Vegas. Rápidamente las señales nos obligarán a tomar un estrecho sendero que discurre junto a un gran estanque de agua y varias huertas cultivadas y que mas adelante desciende hacia un barranquillo; en el cauce de esta depresión podremos observar un canal de madera a modo de puente que lo cruza de lado a lado, llevando en su interior una tubería de agua. Dicha construcción era muy común antiguamente, el agua de las galerías se transportaba en estos casos por canales hechos de madera ya que ésta era muy resistente y fácil de manipular.

Sendero hacia el Lomo Romero.
Vistas panorámicas del Caserío de las Vegas.

Por la vertiente contraria de este barranquillo se estrecha el sendero y asciende entre Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Matoriscos (Lavandula canariensis), Tabaibas (Euphorbia broussonetii) y alguna Vinagrera (Rumex lunaria), por restos del antiguo empedrado, dando luego un brusco giro a la izquierda para ir ascendiendo fuertemente al lado de un canal de agua horadado en la roca del suelo por donde hay un discurrir continuo de agua. Luego sigue el camino zigzagueando muy marcado y con vistas a Montaña Pasajirón (2529 m.) y Montaña del Palo (2281 m.) en el circo de las Cañadas del Teide, hasta llegar al canal del sur, un ancho canal de agua que transporta el líquido elemento de las galerías para el consumo humano y de regadío. Luego cruzamos la atarjea que descendía con agua al principio de la ruta y mas adelante nos encontraremos otro canal junto a unos antiguos estanques, de las mismas características que el anterior pero esta vez seco.
Por el Lomo Romero.

En un momento determinado abandonamos el Lomo Romero y nos dirigiremos descendiendo hacia el cauce de otro barranquillo, donde hay excavadas en la tosca de las paredes varias casas-cueva que sirvieron de refugio, e incluso morada, a lugareños dedicados a la ganadería y la agricultura; hay incluso entre la vegetación una antigua pila de lavar la ropa hecha del mismo material.

Casas-Cueva junto al camino.

Seguimos descendiendo por firme rígido y cómodo entre multitud de Pencones (Opuntia maxima), Vinagreras (Rumex lunaria), Tabaibas (Euphorbia broussonetii) y Jaguarzos (Cistus monspeliensis), incluso algún Pino Canario (Pinus canariensis) aislado, Escobones (Chamaecytisus proliferus) e Inciensos (Artemisia thuscula), hasta que salgamos de este cauce después de cruzarnos con un canal de agua seco y acceder en ascenso a una pista agrícola a través de un firme muy pedregoso. Al llegar a dicha pista tendremos que seguir a mano derecha ascendiendo entre grandes ejemplares de Tabaibas (Euphorbia broussonetii) y Escobones (Chamaecytisus proliferus), creciendo a modo de sotobosque, Magarzas (Argyranthemum gracile), Amagantes (Cistus symphytifolius), Taginastes (Echium virescens) y Bejeques (Aeonium arboreum), entre otra vegetación autóctona.

Saliendo a la pista forestal antes del Barranco de Las vegas.



En unos minutos debemos abandonar la pista y desviarnos a la izquierda por un sendero que nos lleva a caminar por una de las vertientes del Barranco de Las Vegas; en un primer momento vamos ascendiendo por un estrecho y frondoso camino con vistas al Lomo Romero, del cual nos iremos alejando paulatinamente; grandes ejemplares de Escobones (Chamaecytisus proliferus) y enormes Tabaibas (Euphorbia broussonetii) bordean un precioso recorrido, siempre bien marcado por una hilera de piedras.

Por una vertiente del cauce del Barranco de las Vegas.


Un poco mas adelante florecen varios almendros junto al sendero circundado entre un murete de piedra seca, donde aparecen algunos ejemplares aislados de Pino Canario (Pinus canariensis) entre el ecosistema húmedo y muy frondoso; también podremos ver entre las rocas mas húmedas enormes Cerrajones (Sonchus acaulis) y Palomeras (Pericallis lanata). El recorrido continúa en suave ascenso por firme arenoso y bastante rígido; cuando aparecen los primeros pinos formando pequeños bosquetes aislados, estaremos en la cima de la vertiente del barranco, desde donde tendremos unas preciosas vistas de los riscos que forman la vertiente contraria en Lomo Hernández y del profundo cauce cubierto de muchísima vegetación; hacia la costa podremos distinguir las planicies costeras formadas en Los Desrriscaderos y Los Vallitos.

Ecosistema natural de flora autóctona.


Recorrido por el Parque Natural de Corona Forestal.

A la izquierda ignoramos el sendero que se adentra hacia la cuenca del barranco, cruzando éste y dirigiéndose hacia la Fuente de las Lajas en el Lomo Caperuzo, por donde discurre el Camino del Acebuche; nuestro recorrido sigue ascendiendo y se adentra de nuevo en la espesa vegetación, dando la sensación de ir junto a una selva impenetrable, el camino es evidente porque está perfectamente delimitado, su firme es liso y bastante compacto y va directamente hacia el pinar del Parque Natural de Corona Forestal. En un momento determinado tendremos a la vista a nuestra derecha el Risco del Muerto y un sendero señalizado que va directamente a la zona de escalada, muy conocida y prestigiosa entre los escaladores locales.


Risco del Muerto.


Matamoscas (Amanita muscaria) entre las Tabaibas (i).

Crecen en los alrededores muchos Amagantes (Cistus symphytifolius) acompañando a grandes ejemplares de Tabaibas (Euphorbia broussonetii), pudiendo ver en sus troncos esporádicamente y en días mas húmedos, el hongo conocido como Matamoscas (Amanita muscaria); hay también numerosos Escobones (Chamaecytisus proliferus) así como algunos Codesos de Cumbre (Adenocarpus foliolosus) y Magarzas (Argyranthemum gracile). Sigue el recorrido ascendente por el mismo camino, ya dentro del pinar y teniendo a la vista la cuerda montañosa de las cañadas con la Montaña de las Arenas (2364 m.) como primera perspectiva y a nuestra derecha una panorámica impresionante del Risco del Muerto. Separado unos cien metros del anterior cruce de caminos, encontramos otra bifurcación con varias señales del PR que volveremos a ignorar, es otro acceso distinto a la zona de escalada antes mencionada.


Dejamos atrás el Risco del Muerto.


Segunda bifurcación hacia la zona de escalada.

Unos ciento cincuenta metros después veremos un centenario Pino Canario (Pinus canariensis) resguardando un agradable llano, ideal para un descanso y junto a él los restos de un muro de piedra que seguramente habrá servido de linde de alguna propiedad agrícola; por ahí sigue un camino que va a Lomo Romero, donde se encuentra el Pino y la Fuente del Guirre y que en descenso termina en Lomo Peraza, en las inmediaciones del Caserío de las Vegas.


Nuestro recorrido sigue en sentido contrario, atravesando un malpaís de recorrido pedregoso que proviene de la erupción de Montaña de las Arenas (2364 m.); el sendero sigue su curso perfectamente marcado, zigzagueante y con algunos repechos sin importancia, esta vez por superficie llana, entre un espeso Tabaibal (Euphorbia broussonetii), escoltado por numerosos Amagantes (Cistus symphytifolius) y Jaguarzos (Cistus monspeliensis).


Cabecera del Barranco de Las Vegas.


Cauce del Barranco de Las Vegas (d).

Se dirige hacia la cabecera del Barranco de las Vegas, al cual descenderemos bruscamente con un zigzagueante recorrido entre Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Codesos (Adenocarpus foliolosus), encontrándonos en el mismo cauce con ejemplares de Taginastes (Echium sventenii), Incienso (Artemisia thuscula) y localmente algunas Cañahejas (Tinguarra cervariaefolia). Junto a un gran risco donde crecen haciendo equilibrios algunos Pinos Canarios (Pinus canariensis), asciende por la ladera contraria el sendero después de abandonar el cauce, de nuevo ignoraremos un cruce de caminos hacia la izquierda que se dirige a unas cuevas bajo la ladera del barranco, posiblemente fueron refugio de pastores o cazadores; siguiendo la dirección adecuada y después de salvar varios escalones de piedra, pasaremos junto a otro refugio junto al sendero y bajo el risco pétreo que jalona el recorrido, hasta que coronemos la vertiente del barranco pasando entre un afloramiento rocoso que se atraviesa a la dirección que vamos recorriendo.

Cruzando el Barranco de Las Vegas.


Saliendo del barranco (d).

El paisaje cambia repentinamente y el camino nos lleva muy sinuoso hacia una loma cargada de Jaguarzos (Cistus monspeliensis) y Matoriscos (Lavandula canariensis) en la zona conocida como La Abejera, donde hay muchos murallones hechos de piedra y el antiguo Corral de la Abejera, que conformaron en su momento una próspera zona de cultivo y rural ya que junto al camino nos encontraremos una era en perfecto estado de conservación.


Una era en perfecto estado de conservación
junto al sendero.

El sendero que vamos transitando conecta directamente con el Camino del Acebuche que proviene desde la zona de La Higuera en las inmediaciones de Los Blanquitos. Dicho camino tradicional está compuesto por un muro de piedra seca en perfecto estado de conservación y el firme por el que vamos caminando forma parte del terreno natural de la zona; al principio está un poco deteriorado y hay muchas piedras sueltas, mas adelante, después de un fuerte ascenso, lo encontraremos algo mas firme y compacto, aunque se hace un poco pesado por el desnivel existente.


Recorrido original del Camino del Acebuche.


"Dirección prohibida" hacia el Barranco de las Lajas.

A la izquierda discurre un camino que no debemos seguir que se dirige hacia Las Calderas, pasando por el Barranco de las Lajas; por lo tanto tendremos que seguir en ascenso hasta que la caja del camino compuesta de muros de piedra desaparezca y dé paso a un sendero con firme compacto, que después de rebasar un peñasco rocoso, sigue en continua subida y zigzagueante entre Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Escobones (Chamaecytisus proliferus) y algunos Pinos Canarios (Pinus canariensis) aislados. Mas adelante encontraremos un desvío hacia la derecha que termina en una antigua era en perfecto estado de conservación, un lugar ideal entre Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Matoriscos (Lavandula canariensis) y Tabaibas (Euphorbia broussonetii) junto al Barranco de la Atalaya, para hacer un descanso y observar parte del camino que hemos recorrido por la Corona Forestal en el Risco del Muerto, el Barranco de las Vegas y la zona de La Abejera.

Otra era donde disfrutar de bellas panorámicas.

Después de este descanso recuperamos fuerzas, ya que el ascenso continuado sigue hasta encontrarnos con otra confluencia de caminos; el de la derecha será el que no debamos tomar, como así lo indica la señalización, por lo tanto de frente sigue el recorrido por firme muy compacto y por un sendero muy bien marcado sin posibilidad de pérdida, hasta encontrarnos con un poste indicativo donde hay varias señales y de nuevo una intersección con tres posibilidades; la de la derecha no está señalizada pero la senda con toda seguridad, se adentra en el pinar y termina en la Pista Madre del Agua; a la izquierda está señalizado el PR-TF-83.2 hacia la Cruz de Tea, con un recorrido de 5,7 Km. y de frente sigue el PR-TF-83.1 hacia Los Escurriales, conexionándose en ese punto con el PR-TF-72 distanciado a unos 4,3 Km., pasando antes por la Casa de la Florida, distanciada desde este punto donde estamos a sólo un kilómetro.


El sendero es muy evidente...


... y está perfectamente señalizado.

El recorrido continúa evidente y por un camino de similares características al que nos hemos encontrado anteriormente, bordeado de Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Escobones (Chamaecytisus proliferus) y numerosas Gamonas (Asphodelus aestivus), planta nativa del norte de África que se ha adaptado muy bien en las islas; discurre por firme térreo bastante compacto y muy bien delimitado entre el pinar, lo que hace que a pesar de tener acumulado el cansancio de la continua subida, sea un paseo muy agradable.
Últimos metros antes del final.
En un momento determinado nos tropezaremos con una canalización en desuso, que da paso al último tramo del sendero hasta llegar a una pista agrícola muy deteriorada que es el originario Camino del Acebuche y que da acceso a la Casa de La Florida, punto final de la ruta; en los bordes del camino crecen Escobones (Chamaecytisus proliferus), Codesos (Adenocarpus foliolosus) y hasta podremos ver algún Taginaste Rojo (Echium wildpretii), planta emblemática del Parque Nacional del Teide. Llegaremos a un muro delimitador donde otra bifurcación señalizada nos da la bienvenida con unas vistas extraordinarias del Roque del Encaje (2329 m.), de la Montaña de las Arenas (2364 m.) y de los andenes dorsales de Montaña Guajara (2718 m.); a la derecha sigue una mala pista forestal con una tubería de agua, hacia la Pista Madre del agua; a la izquierda otra señal nos indica la dirección hacia la Cruz de Tea pasando por El Pinar y de frente nos separa del final en dicha casa, unos ciento cincuenta metros, para luego el mismo camino seguir hacia Los Escurriales.
Último cruce señalizado con vistas a Montaña de las Arenas (d).
El final es en la casa, la cual alberga en su exterior un patio típico canario con un parral que es ideal para dar sombra en verano, tiene varias estancias y hasta lo que parece un antiguo lagar, alrededor de ella hay un enorme descampado formando bancales que sirven de huertas de cultivo; toda esta zona se conoce como La Florida, y está situada en una loma entre el Barranco Silvestre que nace bajo la Montaña Colorada (1796 m.) y el Barranco de las Aguas que parte desde Montaña Bermeja (1883 m.).
Casa de la Florida.
Es un buen lugar para un merecido descanso, observar la fantástica panorámica y pensar en el recorrido de vuelta, que tiene varias opciones; ir por la primera bifurcación hacia la Cruz de Tea, teniendo el inconveniente de que dicho caserío queda a unos cuantos kilómetros de Las Vegas; la otra opción es en la segunda ramificación, tomando el PR-TF-83.2 que va hasta el mismo lugar, pasando antes por El Pinar y teniendo el mismo inconveniente que la anterior. Yo he decidido desandar todo el camino y volver al punto de partida por los mismos lugares y senderos, teniendo otra perspectiva diferente de los paisajes que me he ido encontrando a lo largo del recorrido.

© Texto y fotografías de Francisco Fariña
Francisco_farina@yahoo.es
http://franciscofarina.blogspot.com/

4 comentarios:

  1. ¡Hola!.
    Soy nueva seguidora de tu blog, pero aunque mi blog tenga que ver más con cocina, sí contengo en mi perfil de facebook fotografías de una cantidad de lugares que hemos visitado, siempre en familia, por diferentes senderos y pistas forestales de la isla. Nos encanta hacer senderísmo, siempre y cuando las condiciones nos lo permitan porque tenemos dos niños pequeños que llevamos para disfrutar y que conozcan, y que sean adecuados para ellos. Por ello me uní a tu blog, para conocer más y visitar lugares que recomiendas aquí. A mi marido le encanta la fotografía y ese es uno de los motivos que nos impulsa a patear y a recorrer en 4x4 esta tierra. Llevo días documentándome acerca de la casa abandonada en El Moquinal, si es seguro el recorrido para mis hijos. ¿Sabes algo de ello?.
    Gracias y un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Hola Carolina, gracias por seguir mi Blog y te animo a que sigas adelante adelante caminando por los senderos de esta fabulosa tierra.
    No conozco la casa de El Moquinal, el Monte del Moquinal si está en el Macizo de Anaga y creo que hay un roque con el mismo nombre. Por esos lugares tuvo lugar hace tiempo la persecución de aquel preso fugado llamado Dámaso que mató a varias personas, pero no te asustes porque aquellos acontecimientos fueron en otra época.
    Espero haberte ayudado en algo

    Saludos y suerte. FRANCISCO FARIÑA

    ResponderEliminar
  3. Hola, hemos hecho Las Vegas a Casa de La Florida yluego hemos continuado hacia la Cruz de Tea. Pero cuando intentamos regresar a Las Vegas desde aquí no conseguimos encontrar el camino más corto que une ambas poblaciones. Llegamos hasta el Lomo de Caperuzo, pero aquí nos dijeron que aún quedaba mucho. Si es posible hacer un circular, mucho mejor ¿no?
    Saludos
    Marta

    ResponderEliminar
  4. hola fariña me gustaria saber si por casualidad isiste el sendero el sombrerito en las cañadas de donde se divisa casa juan ebora y el sombrero de chasna y las vistas al parque,es para saber si se puede ir si esta marcado bueno unsaludo y sigue descubriendo nuevos rincones saludos.javier

    ResponderEliminar