martes, 9 de agosto de 2011

LLANOS DE LOS VIEJOS - EL BATÁN


PR-TF-1 Y PR-TF-11
LLANO DE LOS VIEJOS – EL BATÁN - LLANO DE LOS VIEJOS

 
FICHA DE LA RUTA

TÉRMINO MUNICIPAL: La Laguna.
COMO LLEGAR: La carretera de Las Mercedes, la TF-12, se dirige desde Las Canteras hacia el Parque Rural de Anaga, donde hay un acceso empedrado que termina en el Parque Recreativo del Llano de los Viejos.
COMIENZO: Parque Recreativo del Llano de los Viejos.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Media.
DURACIÓN: 5 horas.
LONGITUD: 12,3 Km.
PROVISIÓN DE AGUA: En el P.R. del Llano de los Viejos; Cruz del Carmen; Fuente pública en la plaza del Batán.
LUGARES DE INTERÉS: P.R. Llano de los Viejos; Llano de los Loros; Centro de Visitantes de la Cruz del Carmen y alrededores; Ermita de Nuestra Señora del Carmen; Pista forestal de las Hiedras; Barranco del Río; Caserío de Los Batanes.
VENTAJAS: Sendero señalizado como PR-TF-1 y PR-TF-11, dentro del Parque Rural de Anaga. Se puede combinar con el “Sendero de los Sentidos”, obteniendo previamente folletos explicativos de la ruta en el Centro de Visitantes.
INCONVENIENTES: Cruzando el Barranco del Batán en temporada de lluvias podemos mojarnos un poco las botas y llegando al Batán, bordeando dicho barranco, hay algunos pasos bastantes expuestos e inestables. El regreso desde la Cruz del Carmen hasta el final puede estar muy resbaladizo en temporada de lluvias.
PELIGROSIDAD: Baja.
TIPO DE RUTA: Senderismo.
CARTOGRAFÍA

 

DESCRIPCIÓN

Desde el aparcamiento del Parque Recreativo del Llano de los Viejos veremos una señal del PR-TF-1 que indica claramente la dirección a tomar hacia la Cruz del Carmen, donde se encuentra el Centro de Visitantes del Parque Rural de Anaga.


Comenzando en el Llano de los Viejos.

Es un camino ascendente y bastante ancho, que después de rebasar una valla de madera se va internando paulatinamente por un precioso bosque de Fayas (Myrica faya); el firme tiene restos de empedrado y asciende con un considerable desnivel, que en ocasiones ha sido reforzado por tramos compuestos de escalones de madera y en otras ha prevalecido en el tiempo algunos tallados en el terreno. En un momento determinado nos encontraremos una escalera de piedra que da acceso a la carretera TF-12, tendremos que cruzarla y seguir de frente siempre en ascenso, hasta encontrarnos con una bifurcación en el Llano de los Loros; a la derecha hay un paso hacia un balcón de madera que está situado a modo de mirador hacia el Valle de Tahodio, por donde discurre el Barranco de Tahodio, que fluye entre dos cuerdas montañosas con picos bastantes destacados, como el Risco Amarillo (775 m.), el Pico de la Mesita (740 m.), el Pico la Sabina (588 m.) o el Roque de las Cabezadas (525 m.), en las laderas del sur; y en las del norte destacan el Roque de la Fortaleza (699 m.), la Degollada de la Fortaleza, el Roque de los Baifos (567 m.) y casi tocando la costa el Roque de Paso Alto (235 m.). Desde dicho mirador, rodeado de grandes ejemplares de Brezos (Erica arborea) y algunos Codesos de Cumbre (Adenocarpus foliolosus), hay magníficas vistas sobre la Presa de Tahodio y del Barrio de la Alegría, pequeño núcleo de población cerca de la costa.

 
Hacia el Llano de los Loros.

De vuelta al camino principal, seguiremos en continuo ascenso por el ancho camino, éste discurre envuelto entre altos murallones, resultado de la erosión por el tránsito continuado de personas y animales de carga desde sus orígenes, ya que este era el único y por lo tanto, camino principal de comunicación, entre la ciudad de La Laguna y los pueblos del macizo, llamándose el Camino de la Montaña. Zigzaguea bajo un precioso Fayal – Brezal (Myrica faya y Erica arborea) clásico ecosistema de la laurisilva del Macizo de Anaga y continúa en subida, en esta ocasión menos hundido en el terreno, pasando por algunos tramos donde hay escalones de madera que forman parte de la remodelación que se ha hecho en este recorrido para poderlo adaptar a las personas con minusvalías, denominándolo “Sendero de los Sentidos”. Un tramo con firme rocoso donde hay un pequeño paso de madera, nos lleva a terminar el ascenso junto a un pasillo de madera que se interna hacia el Llano de los Loros, lo evitamos y continuamos por otro pasaje de similares características que termina en el aparcamiento del Centro de Visitantes de la Cruz del Carmen, un amplio espacio con acceso a un agradable mirador hacia la ciudad de La Laguna y donde también está la Ermita de Nuestra Señora del Carmen, del siglo XIX.



Nos dirigimos al restaurante situado al otro lado de la carretera TF-12, donde encontramos la señalización del PR-TF-11, que finaliza en Punta del Hidalgo; se adentra una pista con firme asfaltado unos pocos metros por un lateral de dicho restaurante, hasta que nos encontremos con una valla de hierro que impide el paso de vehículos. Continúa con firme de tierra esta vez y pasa de largo una bifurcación en forma de estrecho sendero hacia la izquierda que se denomina “Hija Cambada”, como así mismo reza un panel interpretativo situado junto a el y que consta de un corto recorrido temático muy recomendable, pudiendo obtener un folleto explicativo del mismo en el Centro de Visitantes; por esta senda pueden verse muchas Hijas (Prunus lusitanica), árboles endémicos de la macaronesia, estando muchos de ellos retorcidos, de ahí el adjetivo “cambado”, término que se usa mucho en Canarias.

 
Por un lateral del restaurante de la Cruz del Carmen.

Continuamos la marcha en suave ascenso por firme bastante compacto y superficie ancha entre el Fayal – Brezal (Myrica faya y Erica arborea), que forma una especie de pasillo vegetal muy frondoso, donde también podemos apreciar numerosas Helecheras (Pteridium aquilinum), y algunas Morgallanas (Ranunculus cortusifolius); después de traspasar un llano bastante despejado y amplio y seguir un tramo en descenso, antes de llegar a la Casa Forestal de Zápata hay una bifurcación señalizada que nos obliga a desviarnos a la derecha, adentrándose bajo el Cabezo de Zápata (983 m.) por un precioso y frondoso sendero; discurre en continuo y suave descenso entre grandes y viejos ejemplares de Fayas (Myrica faya), Laureles o Loros (Laurus azorica), algunos Viñatigos (Persea indica) y Tiles (Ocotea foetens) y además numerosa flora característica de la laurisilva perteneciente al sotobosque que es muy variado; mayoritariamente crecen las Helecheras (Pteridium aquilinum) en los bordes del sendero, al igual que multitud de Capitanas (Phyllis nobla) y en menos cantidad, Mato Blanco (Senecio appendiculatus).

 
Sendero hacia la Pista de las Hiedras.
 

La senda sigue en largos tramos de líneas rectas sin perder el suave desnivel de bajada, generalmente su firme es muy compacto, siempre cubierto por una buena capa de follaje que contribuye a que el ecosistema sea tan húmedo en la mayor parte del año. Llega un momento que incluso llanea y luego vuelve a remontar muy suavemente, pasando por algunos tramos donde los taludes contiguos están cubiertos de una gruesa capa de musgo que favorecen el crecimiento de algunos Bejeques (Aeonium canariensis) y donde cuelgan grandes cantidades de Yedra canaria (Hedera canariensis) en los riscos mas umbríos. Bruscamente, un trecho resbaladizo por el cual descienden unos escalones de troncos de madera, donde hay muchos Brezos (Erica arborea), da paso a la Pista de las Hiedras, una pista forestal legendaria y muy frecuentada que comienza en las inmediaciones de la Cruz de Taborno y termina en el Monte de las Hiedras.

 
Llegando a las Pista de las Hiedras.

Justo enfrente, una señal del PR nos indica la dirección a tomar por un evidente sendero que vuelve a descender por el Lomo de los Sanguinillos entre la laurisilva, es un poco mas estrecho que el que hemos recorrido hasta la pista, y al comienzo está bordeado por una pared rocosa muy húmeda, donde las raíces de los arboles mas grandes están casi al descubierto, provocando una imagen de lo mas curiosa. Un poco más adelante el firme discurre bastante erosionado y por lo tanto se vuelve un poco resbaladizo; la vegetación nos deja distinguir en algunas ocasiones y en los tramos más llanos, algunas casas aisladas en el Lomo del Viñátigo, por donde transitará el camino de vuelta. Otra escalera de troncos de madera similar a la anterior, nos deja paso a otra pista forestal que da acceso a las últimas viviendas y cultivos más allá del Lomo del Viñátigo, viniendo de la carretera TF-143 que termina en el Caserío de el Batán.

 
Lomo de los Viñátigos (d).

 
La segunda pista forestal.

Caminamos unos pocos metros hacia la derecha por la citada pista y después de pasar la primera curva, nos encontramos unas escaleras de piedra que descienden de nuevo por un lomo que es una de las vertientes del Barranco del Batán o también denominado Barranco el Río de Punta Hidalgo, que en temporada de lluvias suele llevar un riachuelo de agua; el firme es algo resbaladizo por lo erosionado del terreno, aunque bastante compacto y de color rojizo; crecen algunos Codesos de Cumbre (Adenocarpus foliolosus) y Cerrajillas Piconas (Sonchus asper) entre multitud de Brezos (Erica arborea), acompañados también por Bejeques de Anaga (Aeonium ciliatum), endemismo del macizo y algunas Helecheras (Pteridium aquilinum), adentrándose paulatinamente muy erosionado y descendiendo zigzagueante, hasta encontrarnos con un ejemplar gigante de Eucaliptus (Eucalyptus globulus) desde donde la senda nos ofrece una vista panorámica del barranco y del Caserío de el Batán.

 
Paso muy erosionado.

 
Caserío de El Batán (d).

Hay una casa ruinosa en estado de total abandono, rodeada de vegetación invasora y vemos como el evidente camino sigue con firme terroso y en descenso por la vertiente del barranco, con vistas hacia nuestro destino que es el Caserío de el Batán. Dicha vertiente está atestada de vegetación, sobre todo de Zarzas (Rubís bollei), que en ocasiones llegan a invadir casi por completo el paso. Un poco más adelante, unos escalones tallados en el terreno junto a un muro delimitador hecho de piedra, donde crecen algunas Helecheras (Pteridium aquilinum) aprovechando la humedad de las rocas, nos sigue acercando cada vez mas al cauce del barranco; crecen en los bordes del camino muchos Brezos (Erica arborea), Vinagreras (Rumex lunaria), Cerrajas (Sonchus acaulis), y algunos Chícharos (Lathyrus tingitanus), de flores moradas muy espectaculares. Más adelante un dique rocoso se cruza en el sendero, dando paso a vadear el cauce del barranco y luego remontar por unas rocas hacia la vertiente contraria; la senda sigue su curso paralela a dicho barranco, pasando junto a unos Pencones (Opuntia maxima) y luego sobre una pequeña morada excavada en la roca.

Escalera tallada en el firme.

 
Barranco del Batán (i); Roque del Picacho (d).

Nos acercamos a unas casas situadas junto al camino, donde la frondosidad vegetal es patente gracias al caudal casi permanente del barranco; aparte de un Cañaveral (Arundo donax) muy extenso y algunas pequeñas huertas cultivables, podemos ver Hinojos (Foeniculum vulgare), Bejeques (Aeonium ciliatum), Cerrajas (Sonchus acaulis) y en los muros colindantes, Bejequillos Canarios (Aeonium spathulatum), Pencones (Opuntia maxima) y algunos Inciensos (Artemisia thuscula). El firme está cementado y da acceso a un puente que cruza el barranco, el cual lo evitaremos y utilizaremos para el regreso; por lo tanto tenemos que seguir por el borde del barranco, cruzándolo de nuevo por una zona rocosa y remontando con fuerte desnivel hasta coronar un lomo desde donde tenemos unas bonitas vistas del Caserío de El Batán y del Lomo del Picacho, al otro lado del cauce, donde se alza un vértice rocoso muy llamativo llamado El Picacho.

 
Paso expuesto hacia el barranco (d).

 

Una escalera tallada en el firme rojizo nos da paso a un largo tramo bastante estrecho y en algunas ocasiones expuesto al borde del barranco; mas adelante nos encontramos con unos escalones de piedra que salvan un trecho muy empinado donde hay que extremar las precauciones porque tiene alguno de ellos suelto y puede ser un poco resbaladizo; luego llanea y pasa a ser menos inseguro, hasta que en una inesperada curva que remonta, nos encontramos una casa aislada y después un pequeño muro de cemento donde el sendero es bordeado por multitud de huertas cultivadas.

 
Paisaje rural y agrícola en El Batán.

 
Últimos tramos antes de la plaza.

Mas adelante comienza a ascender por tramos con restos de empedrado y luego el trayecto final que asciende fuertemente y sinuoso por unos escalones labrados en el terreno, junto a algunos muros de contención de piedra del lugar, trabajos hechos, con mucho esfuerzo y constancia, por los antiguos habitantes de estos caseríos perdidos en la montaña, donde puede apreciarse junto al camino y también tallado, un desagüe hecho para drenar el agua de lluvia y que no se estropease el paso habitual, esto se llamaban desangraderas, topónimo del lugar.

 
Ermita de Nuestra Señora del Carmen (i).

El final de este fuerte ascenso lo encontramos en la Plaza del Batán, donde se encuentra situada la Ermita de Nuestra Señora del Carmen, en un mirador situado bajo el Roque de los Milanos (635 m.) con vistas espectaculares del Barranco del Batán y el valle que lo rodea, pudiendo observar también a nuestra izquierda el Caserío de Chinamada, situado sobre una vertiente del Barranco del Tomadero y junto a La Montañeta (647 m.) y el Morro de Agüaide (633 m.).

 
De regreso por el puente que cruza el barranco (d).

Regresamos por una estrecha calle hacia la salida del caserío, ignorando la continuidad del PR-TF-11 que se dirige hacia Punta del Hidalgo por unas empinadas escaleras y tomando a la izquierda, siguiendo la señalización que indica hacia la parada de guaguas; llegaremos a la carretera TF-143, que termina justo en la entrada del pueblo y regresaremos por ella hasta encontrar una desviación a la izquierda por una pista de cemento que se dirige hacia el borde del barranco, donde evitamos a nuestra llegada, un puente que lo cruzaba. Al terminar la vía desciende un estrecho sendero hacia el puente, el cual cruzaremos y tomaremos a la derecha, en ascenso y desandando el camino hasta la pista forestal que va dirección a Los Viñátigos, unas pocas casas situadas en el lomo del mismo nombre, ignorando el PR-TF-11 que se dirige hacia la Pista de las Hiedras.

 
Por el Lomo de los Viñátigos.


Tomamos a la izquierda por dicha pista y en unos seiscientos metros encontramos una desviación a la derecha en forma de camino ancho que sube en fuerte pendiente rodeando unas casas y convirtiéndose en una estrecha senda que se dirige hacia el monteverde, no sin antes pasar junto a otra casita aislada y dar paso a un sinuoso sendero entre laurisilva que termina mediante unas escaleras de piedra en la Pista de las Hiedras. Ahora tomamos dirección a la izquierda, por la frondosa pista, entre un paraíso vegetal sin comparación, EL Fayal – Brezal (Myrica faya y Erica arborea) se mezcla con grandes Laureles (laurus azorica) y algunos Acebiños (Ilex canariensis), al igual que ocasionales Naranjeros Salvajes (Ilex platyphylla) y en el sotobosque no pueden fallar las Helecheras (Pteridium aquilinum), que pueblan ampliamente los bordes del camino, junto a Malfuradas (Hypericum grandifolium), Crestas de Gallo (Isoplexis canariensis), Patas de Gallo (Geranium canariensis) y una pequeña especie introducida como es el Poleo (Mentha pulegium), todo esto entre infinidad de especies que conviven formando un fantástico ecosistema.

 
PR-TF-10 hacia la Cruz del Carmen.

En poco más de un kilómetro llegaremos al cruce con el PR-TF-10 que se dirige hacia Chinamada, como así lo indica una señal de madera junto al sendero, antes de descender bruscamente hacia un profundo barranquillo. Tomamos a la derecha por un ancho camino donde hay una valla de madera, el recorrido asciende suavemente por algunos escalones de madera colocados para evitar la rápida erosión, discurre zigzagueante por firme muy compacto y bajo un pasadizo vegetal de laurisilva, en ocasiones remonta en fuertes pendientes de poco recorrido donde el firme es mas rocoso, e incluso sus márgenes forman una especie de alfombra de musgo donde crecen Helecheras (Pteridium aquilinum) de un tamaño considerable.

 
PR-TF-10

Para finalizar en la Cruz del Carmen vuelve a remontar muy ancho y sinuoso para dejarnos en un lateral del restaurante, pudiendo aprovechar la ocasión para tomarnos un respiro en las inmediaciones del Centro de Visitantes, visitando dicha instalación, un mercadillo de productos de la tierra, la Ermita de Nuestra Señora del Carmen y los alrededores, donde también hay un mirador, desde donde hay unas panorámicas inmejorables de la vega lagunera y de la dorsal de la isla, rematada por el Teide (3718 m.).

Ermita de Nuestra Señora del Carmen.

 
Sendero de los Sentidos.

A partir de aquí tomaremos el mismo sendero que recorrimos al principio de la ruta, llevándonos por parte del llamado “Sendero de los Sentidos”, un proyecto de nueva creación que recorre las inmediaciones de la Cruz del Carmen por senderos autoguiados, pudiendo obtener información adicional en el Centro de Visitantes.

 
Llegando de nuevo al Llano de los Viejos.

Las marcas del PR nos van guiando hacia el Parque Recreativo del Llano de los Viejos por el Camino de las Montañas, que como dijimos al comienzo era uno de los mas transitados de esta parte del macizo; vamos descendiendo en esta ocasión, teniendo precaución en temporada de lluvias ya que el firme suele ser bastante resbaladizo, hasta terminar en dicha zona recreativa, que suele estar siempre muy concurrida.
 
© Texto y fotografías de Francisco Fariña




1 comentario:

  1. Magnifico website!!
    No encontré gpx files.

    Beautiful website
    I miss the gpx-files

    Prachtige website
    Ik mis de gpx files

    Gerrit H Verwoerd
    Almelo
    Holland

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