jueves, 29 de abril de 2021

CIRCULAR MONTAÑA DE LOS RISCOS (MONUMENTO NATURAL DE LAS MONTAÑAS DE IFARA Y LOS RISCOS)

CIRCULAR 
MONTAÑA DE LOS RISCOS 
(MONUMENTO NATURAL DE LAS MONTAÑAS DE IFARA Y LOS RISCOS)
 
FICHA TÉCNICA

TÉRMINO MUNICIPAL: Granadilla. 
COMO LLEGAR: Desde la capital de la isla, Santa Cruz de Tenerife, tomaremos la autopista del sur, la TF-1, hasta llegar a la salida número 52, convenientemente señalizada. 
COMIENZO: Salida 52 de la autopista TF-1, en el punto kilométrico 52. 
FINAL: Mismo lugar. 
DIFICULTAD: Baja. 
DURACIÓN: Indeterminada. 
LONGITUD: 6,2 km. 
PROVISIÓN DE AGUA: No. 
LUGARES DE INTERÉS: 1.- Era, Casa y Aljibe de los Bartolos; 2.- Cuevas de la Solapa; 3.- Saltadero del Charcón; 4.- Era o Tagoro en las inmediaciones de la Morra Federiquillo; 5.- Cuarto Froilán. 
VENTAJAS: Recorrido poco transitado bordeando el espacio natural protegido denominado Monumento Natural de las Montañas de Ifara y Los Riscos. 
INCONVENIENTES: No hay ningún tipo de señalización durante el recorrido y existen muchas pistas de tierra que se cruzan, por lo que es posible confundirnos con el recorrido propuesto. 
PELIGROSIDAD: Ninguna digna de mención. 
TIPO DE RUTA: Senderismo.

PUEDES SEGUIR ESTA RUTA EN WIKILOC
 

 

CARTOGRAFÍA


DESCRIPCIÓN

Iniciamos el recorrido por una pista de tierra que discurre llana y paralela a la autopista TF-1 y que progresa con firme que combina tramos compactos y bastantes pedregosos, con otros más arenosos y siempre bordeada por grandes ejemplares de Tabaibas (Euphorbia lamarckii y Euphorbia balsamifera), Balos (Plocama pendula), Salados (Schyzogine sericea) y Aulagas (Launaea arborescens), que crecen entre otras especies vegetales características de zonas bajas de la isla como las Aulagas (Launaea arborescens) y los Verodes (Kleinia neriifolia).
 
 

 
Más adelante va girando hacia la derecha y ascendiendo muy suavemente hasta llegar a una vieja y abandonada era de trilla, la Era de los Bartolos; a pocos metros está la Casa de los Bartolos, en estado de total abandono y ruinosa. Por las inmediaciones podremos observar varios elementos etnográficos importantes e interesantes que pertenecen al pasado no muy lejano, unas casas-cueva cuyo objetivo era el de almacén e incluso viviendas, atarjeas de riego hechas de tosca y un aljibe, pertenecientes todos ellos a las infraestructuras asociadas al cultivo que antiguamente existía en la zona.
 
 
Casa de Los Bartolos (dcha.).
 
 
 Era de Los Bartolos y Aljibe.

La pista continúa en ascenso unos pocos metros, hasta que da un giro a la izquierda para continuar descendiendo hacia el cauce del Barranco de la Solapa, que sigue su curso barranco abajo, cruzándose más adelante con el Barranco del Charcón y desembocando en el mar, en las faldas de Montaña Pelada (106 m.). La pista se prolonga llaneando paralela a la autovía, con firme de grava y bordeando los límites del espacio protegido; si miramos hacia atrás podemos ver las Cuevas de la Solapa, unas cuevas excavadas en la tosca que aún sirven para dar cobijo a algún habitante ocasional, al fondo de la imagen se alza majestuosa la Montaña de Ifara (303 m.), uno de los conos volcánicos protagonistas del denominado Monumento Natural de las Montañas de Ifara y Los Riscos.
 
 
 Cuevas de la Solapa (dcha.).
 
 
 
Progresamos por el camino, que se nos presenta con incesantes subidas y bajadas y con algunos tramos que aparecen muy deteriorados; por nuestra izquierda discurre siempre la autopista TF-1 que se encuentra muy cercana, a la derecha la imagen permanente de la Montaña de los Riscos (275 m.), el otro volcán significativo del entorno protegido. Avanzamos cruzando varias cuencas de pequeños barrancos que se cruzan perpendicularmente en nuestro camino, uno de ellos es el que nace entre dos laderas bien diferenciadas de la Montaña de los Riscos (275 m.), el Filo Chico (231 m.) y el Filo grande (275 m.); diversas y curiosas formas volcánicas jalonan el recorrido que, unido a la frondosa vegetación resultante en la temporada de lluvias, hacen el trayecto mucho más atractivo. 
 
  
 
  
 Cauce del Barranco del Charcón.

En un momento determinado llegaremos al margen de la cuenca del Barranco del Charcón, donde hay una bifurcación hacia la derecha en forma de pista de tierra que asciende bordeando el mismo, en este punto abandonamos la pista principal que continúa su trayecto por la Chapa de los Eres y tomamos dicho camino; avanzamos bajo el Callao de Pepe Mesa, un promontorio rocoso situado bajo la base de Montaña de los Riscos (275 m.), la cual se eleva por nuestra derecha. 
 
Montaña de Los Riscos (dcha.).
 
El recorrido progresa muy pedregoso y se va introduciendo en la cuenca del barranco, entre gran cantidad de Balos (Plocama pendula), Tabaibas (Euphorbia balsamífera y Euphorbia lamarckii), Inciensos (Artemisia thuscula) y Tuneras indias (Opuntia dillenii), esta última es una especie vegetal introducida que tiene carácter invasor y crea un grave problema de convivencia con especies autóctonas. A nuestra izquierda, la vertiente del barranco está formada por una pared rocosa de cierta altura, cubierta por un frondoso Cardonal – Tabaibal (Euphorbia canariensis y Euphorbia balsamifera) y donde se han formado numerosas oquedades que han servido, sin duda, de refugios, moradas y cuevas sepulcrales de los Guanches; por nuestra derecha se alza majestuosa la Montaña de los Riscos (275 m.) con sus suaves pendientes y dejando entrever los diferentes estratos de superficie volcánica que fue dejando en su erupción de tiempos pasados. 
 
 
 Cauce estrecho y con paredes de tosca.
 
La pista sigue su rumbo ascendente bajo unas grandes rasgaduras que presenta en este tramo la base de la montaña; enseguida vemos como el cauce gira a la izquierda, alejándose de la misma, estrechándose considerablemente e internándose entre paredes de tosca junto a las cuales crecen frondosos ejemplares de Balos (Plocama pendula) y Tuneras Indias (Opuntia dillenii), así como en las paredes rocosas más altas se pueden ver Cardones (Euphorbia canariensis) y Tabaibas (Euphorbia balsamífera), llegando a los pocos minutos al final del cauce, bajo el Saltadero del Charcón, donde hay un pozo natural de agua justo enfrente de una cruz tallada en la base de la pared; a la izquierda y en alto, hay un viejo corral de ganado, del cual sólo queda el hueco de la entrada. 
 
 
 Saltadero del Charcón (dcha.).
 
Regresamos a la base de la montaña y continuamos en ascenso por una mala pista muy erosionada y pedregosa, que termina poco después bajo el Hoyo Blanco, una llanada donde hay una huerta de cultivo de grandes dimensiones. Empieza después del final de la pista una vereda muy degradada que discurre bordeando las faldas de la montaña, abriéndose paso entre Tabaibas (Euphorbia lamarckii) y Aulagas (Launaea arborescens), sin camino definido. 
 
 
 
 
 
Enseguida tendremos a la vista bajo nuestros pasos la cabecera y el cauce del Barranquillo de la Solapa y también la bonita imagen del cono volcánico que forma la Montaña de Ifara (303 m.). 
 
Barranquillo de La Solapa y Montaña de Ifara.
 
Continuamos bordeando la montaña hasta que más adelante nos corta el paso el borde de una construcción en forma de hueco bastante grande que suponemos fue en su momento una cantera de extracción de material rocoso; la evitamos por la derecha, siempre vadeando la base de la Montaña de los Riscos (275 m.) y en unos pocos metros tendremos que desembocar en otra pista de tierra en las inmediaciones de la Morra Federiquillo, donde nos encontraremos una vieja era de trilla que posiblemente fuera un Tagoro Guanche, ya que hay vestigios de una pequeña estación de canales y cazoletas, así como restos de conchas del mar, que ellos mismos manipulaban como instrumentos para varias utilidades. La flora que crece por el entorno, aparte de numerosos ejemplares de Tabaibas (Euphorbia lamarckii y Euphorbia balsamífera), está compuesta de diversas especies adaptadas al medio como Magarzas (Argyranthemum frutescens), Cardoncillos (Ceropegia fusca), Aulagas (Launaea arborescens), Gamonas (Asphodelus ramosus), Corazoncillos (Lotus sessilifolius) y un largo etcétera.
 
 Tagoro Guanche en las inmediaciones de 
Montaña de Ifara (dcha.).

 
La ruta continua en descenso por la pista, que discurre bordeando el cauce del Barranquillo de la Solapa, se encuentra con tramos bastante compactos, aunque erosionados, combinados con otros más pedregosos; en un momento determinado estando en lo alto de un promontorio rocoso, veremos como la pista se convierte en un sendero estrecho que continúa su curso por una de las laderas del barranco; nuestra ruta se desvía en este punto hacia la izquierda, buscando los restos de una vieja vereda que se dirige en busca del fondo del barranco. 
 
 
 
 
 
 
Una vez hayamos llegado, caminaremos de nuevo hacia la izquierda por otra pista de tierra que cruza el cauce y que avanza luego en suave ascenso; caminaremos después bordeando una lomada de tosca donde crecen numerosos ejemplares de Balos (Plocama pendula) y algunas Aulagas (Launaea arborescens), con vistas a los dos conos volcánicos que conforman el paraje protegido, la Montaña de Ifara (303 m.) y la de Los Riscos (275 m.), separadas por un espacio muy árido conocido como Entremedio de las Montañas, donde se encuentra el Pozo Ifara.
 
 
 
 
 
Progresamos en descenso por la pista que avanza en línea recta, pasando junto a las ruinas de una vieja edificación, el Cuarto Froilán; muy cerca también se encuentran los restos de un aljibe y en las inmediaciones unas cuevas excavadas donde habitan esporádicamente algunas personas. 
 

Cuarto Froilán y Montaña de Los Riscos.

Unos metros más adelante encontraremos una bifurcación donde tendremos que ir hacia la izquierda, de frente la pista pasa junto a la Casa y Era de los Bartolos, las cuales ya visitamos unos cientos de metros después de iniciar la ruta. Nuestro recorrido avanza en continuo descenso y acompañados de una antigua canalización de tosca que bordea la pista, también hay alrededor restos de muretes de piedra seca pertenecientes a viejas huertas cultivables, de ahí tantas infraestructuras construidas en las inmediaciones, asociadas al fin agrícola. 
 
 
La pista por la que vamos caminando termina poco después en otra que se cruza perpendicularmente y en pocos metros estaremos en el final del recorrido, justo donde dimos comienzo el mismo, habiendo hecho por tanto una ruta circular.

 
MONUMENTO NATURAL DE MONTAÑA DE IFARA Y LOS RISCOS 
 
Situado en el municipio de Granadilla de Abona, ocupa una superficie de unas 288 hectáreas, siendo sus características geomorfológicas más destacadas dos conos volcánicos muy bien conservados, la Montaña de Ifara con una altitud de 303 metros sobre el nivel del mar y la Montaña de los Riscos, de 275 metros; ambas formaciones volcánicas, junto a un Cardonal – Tabaibal que crece en el entorno y que se encuentra en buen estado de conservación, forman un ecosistema natural de gran belleza que merece ser catalogado como Monumento Natural.
El espacio natural alberga en su interior poblaciones muy escasas de especies endémicas, tanto de animales como de vegetales, que merecen un entorno natural donde vivir en libertad, como por ejemplo el Tabobo (Upupa epops), el Alcaraván (Burhinus oedicnemus distinctus) o el Bisbita Caminero (Anthus berthelotii), así como algunas especies de invertebrados que necesitan el Cardonal – Tabaibal para subsistir, como el Longicornio del Cardón (Lepromoris gibba) y la Stenidea (Stenidea albida), esto en cuanto a fauna; referente a la flora, destaca, aparte del citado Cardonal – Tabaibal, especies como el Cardoncillo (Ceropegia fusca), Salados (Schizogyne sericea), Turmeros (Helianthemum canariense), Balos (Plocama pendula), y un largo etcétera de especies adaptadas al medio.


© Texto y fotografías de Francisco Fariña  

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