lunes, 28 de septiembre de 2026

CIRCULAR EN LOS SILOS (Por el Camino de Las Moradas y regreso por el Camino de Talavera)

CIRCULAR EN LOS SILOS
(Por el Camino de Las Moradas y regreso 
por el Camino de Talavera)

FICHA TÉCNICA

TÉRMINO MUNICIPAL: Los Silos.
COMO LLEGAR: Al casco urbano de Los Silos se llega por la carretera TF-42, aproximadamente en el punto kilométrico 11, donde una desviación nos lleva al centro del mismo.
COMIENZO: Plaza de la Luz de Los Silos.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Media - Alta.
DURACIÓN: Indeterminada.
LONGITUD: 13,5 km.
PROVISIÓN DE AGUA: En el centro urbano de Los Silos.
LUGARES DE INTERÉS: 1.- Plaza de la Luz; 2.- Convento de San Sebastián; 3.- Iglesia Nuestra Señora de la Luz; 4.- Caserío de Las Moradas de Abajo; 5.- El Paridero o Roque de Las Moradas; 6.- Caserío de Las Moradas de Arriba. 7.- Morrito de la Era; 8.- Pista de Las Calabaceras; 9.- Pista Monte del Agua; 10.- La Cumbrita del Palmar; 11.- Promontorio rocoso sobre el Lomo Las Vistas; 12.- Caserío de Talavera; 13.- Camino empedrado en el Lomo de Los Cardones; 14.- Casilla del Agua.
VENTAJAS: Recorrido por caminos tradicionales con hitos etnográficos muy destacados.
INCONVENIENTES: La subida por el Camino de Las Moradas es en continuo ascenso, pero no tiene por qué ser un inconveniente digno de mención.
PELIGROSIDAD: Ninguna digna de mención.
TIPO DE RUTA: Senderismo.

PARA SEGUIR O DESCARGAR ESTA RUTA EN WIKILOC


CARTOGRAFÍA


DESCRIPCIÓN

En el centro urbano de Los Silos se encuentra la Plaza de la Luz, un agradable espacio de ocio rodeado de calles empedradas, situada frente al Convento de San Sebastián, un edificio fundado en el año 1649 que, después de muchas vicisitudes económicas, fue desamortizado en 1836 pasando a manos del estado y a partir de 1912 fue sede del ayuntamiento municipal hasta 1980; fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1986 y actualmente alberga un espacio cultural dependiente del Cabildo de Tenerife. 

Plaza de la Luz y Centro Urbano de los Silos.


A pocos metros se encuentra la Iglesia Nuestra Señora de la Luz, templo religioso que destaca por su color blanco impoluto, datada originalmente de finales del siglo VXI, cuando en el mismo lugar había un Ermita que fue la primera del municipio; la actual consta de una sola nave y una fachada neogótica con un campanario central  terminado en punta donde hay una cruz; en su interior destaca su altar mayor de estilo barroco hecho de madera tallada y policromada, datado en el siglo XVIII y restaurado en el año 2012 y que alberga la imagen de la Virgen de la Luz, que según cuenta la tradición fue encontrada en la costa por un pescador.

Inicio de la ruta en la Calle Susana.


Vamos dirección hacia la Calle Susana, que se encuentra cruzando la carretera TF-42, no sin antes consultar unos paneles informativos colocados estratégicamente, uno de ellos nos da información de los barrancos del Monte del Agua, situados en el frente acantilado que tenemos frente a nosotros y que albergan unos de los bosques de laurisilva más importantes de las Islas Canarias. 


Otro de los paneles se refiere a la información de los senderos homologados PR-TF-53 que termina en el Caserío de Erjos, subiendo por el Camino de Cuevas Negras y el PR-TF-54 que es el que vamos a recorrer; para ello tomamos la Calle Susana hasta llegar a una bifurcación donde las señales del PR-TF-54 nos obligan a desviarnos hacia la derecha para empezar a recorrer el Camino de Las Moradas. 

Camino de Las Moradas con su empedrado.

Empieza por un tramo cementado al lado de un muro de piedra seca, que bordea el Barranco de Las Moradas, que se encuentra totalmente invadido por un cañaveral; unos metros después giramos suavemente a la izquierda y continuamos, mediante un firme de tierra, ascendiendo suavemente hasta encontrarnos el empedrado original del camino que se encuentra en un estado de conservación óptimo.

Los Silos bajo la Montaña de Aregume.

Canal Garachico-Los Silos (dcha.).

El recorrido marcha tomando altura y a nuestras espaldas va ofreciéndonos vistas del núcleo urbano de Los Silos, situado bajo las faldas de un pequeño cono volcánico, la Montaña de Aregume (154 m.); por el entorno crecen algunos Cardones (Euphorbia canariensis) en los riscos aledaños, así como Tabaibas (Euphorbia bourgeana), Pencones (Opuntia maxima) y Vinagreras (Rumex lunaria) y especies arbóreas como la Palmera Canaria (Phoenyx canariensis). Cruzamos el Canal Garachico-Los Silos y enseguida vemos una señal que nos advierte de la entrada en el espacio natural protegido Parque Rural de Teno. 


El camino continúa pavimentado, progresando siempre en ascenso, entre las paredes rocosas anexas que forman las dos vertientes del angosto barranco y que se precipitan verticalmente desde los Riscos de La Planada (376 m.) por un lado y el Lomo de Las moradas por el otro.

Al fondo, la imagen de la Isla Baja (dcha.).

Un pequeño puente de piedra, casi inapreciable, soporta el camino empedrado que cruza el cauce del barranco y seguidamente continúa zigzagueando entre algunos ejemplares de Verodes (Kleinia neriifolia), Cornicales (Periploca laevigata), Tabaibas (Euphorbia bourgeana), Inciensos (Artemisia thuscula) y algunos Taginastes (Echium giganteum); las altas paredes del barranco están repletas de vegetación autóctona y de formas curiosas de algunas rocas, como la disyunción columnar, formaciones en forma de prisma características del basalto canario. Un poco más adelante, otro puente de piedra vuelve a cruzar el barranco y dejar la traza del camino al lado contrario, con firme empedrado y un largo tramo recto discurre por la zona de La Junquera y El Bucarón, con la vista puesta en el Roque de El Fraile (446 m.), que se eleva frente a nosotros. 

Puente de piedra cruzando el Barranco de Las Moradas.


A la izquierda queda el cauce del barranco, que en temporada de lluvias siempre corre un riachuelo, como lo evidencia las pequeñas pozas de agua que se mantienen casi todo el año; el trazado del camino continúa empedrado y bordeado de restos de un murete de piedra seca delimitador y discurre bajo las paredes de El Fraile (446 m.) y La Monja (396 m.), donde se alzan roques y pitones rocosos de formas curiosas.

Señalización del PR-TF-53 (izq.).


Más adelante, el camino gira bruscamente a la izquierda bajo la Hoya de María Méndez y se dirige escoltado por un alto muro de piedra seca donde cuelgas algunas zarzas (Rubus ulmifolius) y Helecheras (Diplazium caudatum), hacia un caserío abandonado que se asienta al borde del camino, el Caserío de Las Moradas de Abajo, un asentamiento rural, antaño dedicado a la explotación agrícola y ganadera, compuesto por cuatro edificaciones hechas al más puro estilo tradicional canario y que se encuentran en estado de ruina y abandono. 

Caserío de Las Moradas.

El Paridero (489 m.) o Roque de Las Moradas, es una colina que se eleva sobre el caserío y al cual se puede acceder por una vereda algo deteriorada, desde donde se puede disfrutar de unas vistas panorámicas excepcionales de la llamada Isla Baja, que la componen los municipios cercanos.
Continuamos la marcha por el camino empedrado que avanza con la vista puesta en las laderas que bordean el Barranco de Los Cochinos, un cauce angosto que se encuentra a nuestra izquierda; El Picacho (596 m.) se eleva notablemente sobre el cauce del mismo y separa dicho barranco del cauce del Barranco de Cuevas Negras, que discurre al otro lado, al igual que el Camino de Cuevas Negras que pasa por el caserío homónimo. 



Siempre en ascenso, nos paramos en un punto determinado un instante para contemplar la fantástica imagen panorámica que nos ofrece el lugar; la plataforma costera donde se asienta el municipio de Los Silos bajo las montañas cercanas de nuestro entorno como el Roque Blanco (544 m.) a nuestra izquierda, el Lomo del Topo (569 m.) al lado contrario y en el centro El Paridero (489 m.) o Roque de Las Moradas, bajo el cual se asienta el Caserío de Las Moradas, visto de otra perspectiva.
El cauce del Barranco de Las Moradas lo hemos dejado atrás, ya que su trayectoria continúa detrás de una lomada que se eleva por nuestra derecha y que nace en el Lomo La Arena; nuestro trayecto sigue bordeando el cauce del Barranco de Los Cochinos, entre gran cantidad de vegetación como, Tabaibas (Euphorbia bourgeana), Jaguarzos (Cistus monspeliensis), algunos Verodes (Kleinia neriifolia), Brezos (Erica arborea), Pencones (Opuntia maxima) y algunos ejemplares aislados de Poleo Monte (Bystropogon canariensis), que crecen dentro del trazado del sendero y algunos otros de la especie endémica Palo sangre (Marcetella moquiniana). 

Caserío de Las Moradas de Arriba.

Barranco de Los Cochinos y al fondo, el ingenio azucarero.

Un tramo del camino bordeado de un murete de piedra seca bajo las faldas de la Hoya del Horno, nos acerca a otro caserío tradicional, Las Moradas de Arriba, alberga solo dos edificaciones ruinosas engullidas por la vegetación, situado anexo a un promontorio rocoso, el Morrito de la Era (546 m.), que nos sirve de balcón natural para admirar el vertiginoso paisaje formado de grandes farallones rocosos amparando el angosto cauce del Barranco de Los Cochinos; en el tramo costero de esta fantástica panorámica podemos distinguir también, en la Punta de Daute, la chimenea de piedra molinera y las edificaciones anexas del Ingenio Azucarero que existió en el lugar desde el año 1889.



Restos del empedrado por la Hoya Conejera.

El camino sigue su curso con firme adoquinado y en continuo ascenso, esta vez bordeando la Hoya Conejera, una serie de vaguadas que nacen en la Hoya la Arena y la Hoya de la Galería, que se precipitan hacia el cauce del Barranco de Los Cochinos; más adelante llanea un tramo terroso bajo el Lomo del Tanque, adentrándose en un espacio de laurisilva donde crecen Madroños (Arbutus canariensis), Laureles (Laurus novocanariensis) , Acebiños (Ilex canariensis), alguna Palmera Canaria (Phoenix canariensis), incluso algún ejemplar de Tejo (Erica platycodon), todas ellas especies características de  la laurisilva canaria. 



Empedrado medianamente conservado.

El empedrado del firme nos lo encontramos en ocasiones algo deteriorado y desgastado, fruto del paso incesante de personas ya que es un sendero homologado de primer orden y uno de los más demandados de la isla por turistas y locales; de todas maneras, es increíble observar cómo dicho pavimento ha resistido el paso del tiempo sin apenas estropearse del todo.




Repentinamente un giro a la derecha nos deja en un espacio llano bajo las laderas colmadas de vegetación del Roque de Las Cajas (583 m.), bajo el cual discurre el cauce del Barranco de Los Cochinos, donde está ubicada la Galería de Piedra de Los Cochinos; al otro lado está el Lomo de las Rosas, que se precipita hacia el camino que vamos recorriendo. 



Nosotros seguimos la ruta, haciendo caso de una señal del PR, mediante firme compacto, donde ha desaparecido por completo el pavimento empedrado; unos metros más adelante, entre gran cantidad de Brezos (Erica canariensis) y Fayas (Morella faya), hay una pequeña construcción ruinosa de cemento donde estaba la Fuente de Las Rosas, actualmente desaparecida. 


Avanzamos prácticamente llaneando por el Lomo del Pino y con vistas a la cuerda montañosa que resguarda el Barranco de Los Cochinos, formada por algunas cumbres como el Risco Atravesado (1016 m.), el Morro Las Vacas (850 m.) y el Pico de Las Palomas (820 m.). Luego vadeamos la Hoya de Las Tanquillas y continuamos caminando sobre un firme muy compacto, hasta llegar a un pequeño tramo escalonado y protegido con un vallado de madera, que nos deja en la Pista de Las Calabaceras, donde hay un poste con señales del PR-TF-54, que nos indica la dirección final de este recorrido homologado, que es en el Caserío de Erjos. Nuestra ruta ignora dicho PR y continúa hacia el lado contrario, haciendo caso a otra indicación que señala la dirección a seguir hacia Las Portelas.


Pista de Las Calabaceras.

Seguimos por la pista forestal en ligero ascenso, rodeados de vegetación característica de la laurisilva, y con unas vistas panorámicas hacia las montañas y barrancos que han acompañado el camino hasta este punto; vamos bordeando la zona denominada El Cuchillo, unas laderas rocosas cubiertas de un frondoso Fayal – Brezal (Morella faya y Erica canariensis), que se precipitan desde el Alto Salto Báez (908 m.). 

Camino de Las Moradas por el Lomo del Pino.

Roques Blancos (dcha.).


Más adelante pasamos junto a Roques Blancos, un dique rocoso que corta el camino, que nos sirve de balcón natural hacia el entorno montañoso y el valle que acoge la plataforma costera del municipio de Los Silos; el sotobosque que bordea la pista está formado por especies como la Crestagallo (Isoplexis canariensis), Capitanas (Phyllis nobla), Cerrajones (Sonchus congestus), Taginastes (Echium giganteum), Patagallo (Geranium reuteri) y un largo etcétera de especies endémicas que hacen que el recorrido sea verdaderamente interesante.


Final de la Pista de Las Calabaceras.

Llegamos al final de la pista donde hay un poste metálico que impide el paso de vehículos e inmediatamente conectamos con la Pista Monte del Agua por donde transcurre el PR-TF-52 que conecta el Caserío de Erjos con el de Las Portelas. 

Pista Monte del Agua.

Giramos a la derecha, hacia Las Portelas y avanzamos llaneando y rodeando las faldas del Risco Fuente Finela y después cruzando la cabecera del Barranco de Los Chupaderos, para continuar descendiendo suavemente unos ochocientos metros, entre un paisaje vegetal espectacular, hasta llegar a un vallado de hierro donde también hay un poste con señalización del PR; una de ellas señala una variante del sendero principal, el PR-TF-52.1 que se dirige hacia la población de El Palmar por Las Huertas, como así reza el mismo. 



Haremos caso de esta última, abandonando la Pista Monte del Agua, que sigue su curso, bordeando el Lomo La cebada, en dirección a  Las Portelas; seguimos dicho PR mediante el trazado de una pista secundaria que desciende gradualmente por la Hoya Charco del Cuervo, hasta que encontremos una desviación hacia la derecha, donde hay un poste con señales del PR, que nos obliga a dejar la pista y a conectar directamente con el Camino de Talavera, que desciende con bastante pendiente al inicio y unos metros más adelante asciende paulatinamente por la zona conocida como La Cumbrita del Palmar, un tramo del camino que transcurre por una lomada con unas vistas panorámicas espectaculares; al lado derecho tenemos la cuerda montañosa que se alza sobre el cauce del Barranco los Pasos de Blas, donde destaca el Pico La Albarda (665 m.) y el Lomo la Leña, y más allá los acantilados que forman parte del Sitio de Interés Científico de Interián. 


Barranco de Los Pasos de Blas y al fondo, el Sitio de Interés 
Científico de Interián.

A nuestra izquierda se extiende el Valle de El Palmar y parte del caserío homónimo que está alrededor de la Montañeta del Palmar (653 m.), un cono volcánico que se ubica en el centro de este; detrás de nosotros se eleva el Morro los Tomillos (1098 m.) y todo el entorno montañoso del Monte del Agua, atestado de frondosa vegetación característica de la laurisilva canaria.


Continuamos por el sendero con firme algo irregular y en algunos tramos bastante erosionado, que avanza por el Lomo Los Mulos, que al mismo tiempo sirve de limite jurisdiccional de los municipios de Los Silos y Buenavista del Norte; varios tramos escalonados que zigzaguean entre Fayas (Morella faya) y Brezos (Erica canariensis), alternados con otros más compactos y llanos, nos dejan en otra bifurcación por donde aparece el sendero homologado PR-TF-55 que une el núcleo urbano de Los Silos y la población de El Palmar. 


Tramos escalonados en el PR-TF-52.1.

PR-TF-55.

Hacia la izquierda se dirige a este último por el llamado Camino Las Cabras, pasando por Las Huertas y de frente sigue nuestra ruta, por el mismo PR, remontando un tramo rocoso y después adentrándonos en el monte mediante un firme escalonado que termina en una subida con fuerte pendiente, bastante sinuosa, y también con escalones de madera que evitan la erosión del terreno; asciende hacia un promontorio rocoso sobre el Lomo las Vistas y la Hoya las Almejeras, donde crece un Pino solitario, desde donde podemos disfrutar de unas vistas panorámicas inmejorables del entorno.


Panorámicas hacia el Valle de El Palmar.


El camino sigue subiendo bastante erosionado, abriéndose paso entre la vegetación y adaptándose al terreno rocoso que discurre por la Morreta de las Tunas de Terciopelo (775 m.) y el Lomo del Murujal, por donde se abre el paisaje espectacular que conforma, por un lado, el Valle de El Palmar en su totalidad, hasta los riscos que separan este de la Punta de Teno y al otro lado el municipio de Los Silos y su plataforma costera, además de los acantilados del Sitio de Interés Científico de Interián. 

Vistas hacia la Isla Baja y hacia los acantilados de Teno.


Una vez coronemos lo más alto del lomo, empezamos el descenso por la Hoya Las Meleras, por un camino algo deteriorado y pedregoso, con algunos tramos escalonados, que discurre sinuoso entre el Fayal – Brezal (Morella faya y Erica canariensis), donde también veremos algunos ejemplares de Cerrajones (Sonchus congestus) y otros de Crestagallo (Isoplexis canariensis). 

Eras y Caserío de Talavera.

Luego, y siempre siguiendo el PR-TF-55, camina en línea recta con el firme mucho más compacto y más adelante pasamos bajo unos Pinos de Monterrey (Pinus radiata), que comparten piso vegetal con las especies arbóreas de la laurisilva; a la altura de la Hoya del Pozo, en las inmediaciones de la Montaña de Talavera (561 m.) nos encontramos el histórico Caserío de Talavera, primero vemos dos eras de trilla juntas, ubicadas en un altozano anexo al camino y unos metros más adelante varias construcciones ruinosas que forman el caserío; al igual que el de Las Moradas, este estaba habitado por campesinos dedicados a las labores del campo como modo de subsistencia, hasta los años setenta.



Desde este punto, las panorámicas del valle son espectaculares, incluyendo parte del municipio colindante donde destaca el Roque de Garachico (73 m.) a pocos metros de la costa. El camino continúa su descenso con varios tramos escalonados, donde podemos apreciar algunos otros con restos del empedrado original; el piso vegetal cambia según vayamos bajando, creciendo por el entorno, Pencones (Opuntia maxima), Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Cornicales (Periploca laevigata), Inciensos (Artemisia thuscula), Verodes (Kleinia neriifolia) y Cardones (Euphorbia canariensis). 

Tramo empedrado con vistas panorámicas.


Luego, por el Lomo de Los Cardones, el camino se presenta con sus mejores galas, el empedrado en perfecto estado de conservación, a pesar del tiempo que ha pasado desde su construcción, hace que este tramo sea una auténtica delicia recorrerlo; discurre descendiendo con interminables vueltas y con las mejores vistas que podemos tener, tanto del pueblo de Los Silos como de los acantilados montañosos y barrancos que lo rodean.

Tramos empedrados.

Casilla del Agua (dcha.).

Luego, sigue su curso zigzagueante por la zona conocida como Las Higueritas, bajo el Lomo del Jurado, en dirección al cauce del Barranco de los Pasos, donde tenemos a la vista los depósitos de agua para consumo humano Pina I y Pina II. En una de las curvas del camino se encuentra la Casilla del Agua, una curiosa edificación anexa a un recinto regulador de forma circular, relacionada con el transporte de agua mediante alguno de los canales que recorren la zona y que provienen de las galerías cercanas, al mismo tiempo que una señal nos advierte de la salida de los límites del Parque Rural de Teno. 



A partir de aquí, el sendero desciende con fuerte pendiente por el Lomo Elvira mediante un firme más rocoso, cruzando más adelante el Canal de Las Cabezadas, justo donde hay una vivienda tradicional en estado ruinoso y poco después desembocamos, mediante un tramo empedrado, en el cauce del Barranco de Los Pasos, en la zona conocida como Pina, donde hay un panel informativo y varias señales del  PR-TF-55. 

Camino de La Cruzada.

Carretera TF-42 a la altura de Los Silos (dcha.).

Sólo nos resta seguir andando por el Camino de La Cruzada, una calle asfaltada que progresa entre gran cantidad de fincas cultivadas de plataneras y que poco después termina en la carretera TF-42; una vez en ella, la cruzamos con toda la precaución posible y conectamos con la Calle Félix Benítez de Lugo, que nos lleva directamente a la Plaza de La Luz, centro neurálgico del municipio de Los Silos donde daremos por terminada la ruta.  

© Texto y fotografías de Francisco Fariña