lunes, 1 de octubre de 2018

CALETA DEL SEBO - PLAYA DE LAS CONCHAS (La Graciosa)


CALETA DEL SEBO - PLAYA DE LAS CONCHAS
(La Graciosa)

FICHA TÉCNICA

TÉRMINO MUNICIPAL: Teguise (Isla de La Graciosa).
COMO LLEGAR: El único modo de llegar a la isla de La Graciosa es por vía marítima, partiendo desde el Puerto de Órzola en el norte de la isla de Lanzarote; desde ese punto salen hacia la isla varios barcos diarios con frecuencias regulares.
COMIENZO: Caleta del Sebo.
FINAL: Playa de las Conchas.
DIFICULTAD: Baja.
DURACIÓN: 2 Horas.
LONGITUD: 7,5 Km.
PROVISIÓN DE AGUA: En la Caleta del Sebo. Hay que recordar que fuera de la población principal no hay ningún lugar en la isla donde abastecerse de agua, por lo tanto, hay que tener en cuenta que tenemos que tener provisiones para el regreso.
LUGARES DE INTERÉS: Caleta del Sebo e Iglesia de Ntra. Sra. Del Carmen; Llano de la Mareta; Montaña Bermeja (157 m.); Playa de las Conchas.
VENTAJAS: Recorrido que cruza la isla de sur a norte, en un entorno natural casi virgen.
INCONVENIENTES: En los meses de verano hay bastante afluencia de turistas y con ello el tráfico de los taxis todoterreno por la pista es mucho más frecuente, teniendo que tener precaución ya que la pista es compartida entre personas, vehículos y bicicletas. La subida a Montaña Bermeja en verano puede resultar algo tediosa debido al calor.
PELIGROSIDAD: Ninguna digna de mención.
TIPO DE RUTA: Senderismo.


MAPAS Y CARTOGRAFÍA


DESCRIPCIÓN

Partiendo de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen por la Calle el Nudo, conectamos con la Calle la Crujía donde está el colegio del pueblo; en la primera bifurcación iremos a la derecha y estaremos enseguida en los límites de la población donde transcurre un paseo peatonal paralelo a la pista de tierra que delimita la misma. Al final de dicha pasarela hay un panel informativo referido al Parque Natural del Archipiélago Chinijo, al cual pertenece la isla de La Graciosa, situado al inicio de la pista de tierra que nos llevará a la Playa de las Conchas.

 
Caleta del Sebo.
 

Empezamos la ruta por dicha pista de tierra que discurre en línea recta y en suave ascenso por la zona conocida como Morritos de las Pedreras; de frente tenemos la imagen omnipresente de dos conos volcánicos separados por un amplio llano, a nuestra derecha la Aguja Grande (267 m.) cuya característica principal son unos contornos de diferentes colores muy llamativos; a la izquierda se alza otro volcán más pequeño que el anterior, la Montaña del Mojón (187 m.) que tiene en el interior del cráter unas viejas huertas de cultivo.



Caleta del Sebo y Riscos de Famara.


A nuestras espaldas queda la fantástica imagen de la Caleta del Sebo con sus características casas pintadas de blanco, que resaltan sobre la tonalidad oscura y majestuosa de los Riscos de Famara, en la Isla de Lanzarote, con el mar por medio. En los amplios espacios naturales formados por pequeñas dunas de arena que bordean el camino, crece una población bastante numerosa de vegetación halófila, como por ejemplo Balacones (Traganum moquinii), Espinos de mar (Lycium intricatum), Matabruscas (Salsola tetrandra) y Lecheruelas (Euphorbia paralias), así como algunos ejemplares ocasionales de Verodes (Kleinia neriifolia).


Montaña del Mojón.
Al fondo, Montaña Amarilla.


Después de haber recorrido aproximadamente 1,5 km. llegaremos a un cruce de pistas señalizado, a la derecha se dirige una pista hacia las Casas de Pedro Barba, que discurre llaneando por la base de Las Agujas Grandes (267 m.) y las Agujas Chicas (257 m.); hacia la izquierda se extiende otra hacia Montaña Amarilla (175 m.), bordeando la Montaña del Mojón (187 m.) y llaneando luego por la Costa del Corral y bajo Los Morros de la Carrera. 





Nuestra ruta continúa de frente cruzando el Llano de la Mareta donde pueden verse varios espacios acotados de propiedad privada que fueron viejos terrenos de cultivo; la pista sigue avanzando sin ningún desnivel y bordeando las faldas de la Montaña de Las Agujas Grandes (267 m.) y un poco mas adelante, desde el Llano de las Esparragueras, es cuando tendremos las primeras vistas frente a nosotros, del islote de Montaña Clara que comparte una imagen panorámica incluyendo Montaña Amarilla (175 m.) a nuestra izquierda, situada en la parte sur de la isla. 


Montaña Clara (Dcha.).

Final de la pista en la base de Montaña Bermeja.
A medida que progresamos se hace patente el entorno natural que nos encontraremos de camino a nuestra meta; mediante una suave bajada iremos disfrutando del paisaje que se extiende alrededor de la omnipresente Montaña Bermeja (157 m.), coronada en la Cruz de la Bermeja al final de una empinada senda que recorre parte de sus laderas. 

 
Montaña Bermeja.
En el océano distinguimos claramente el islote de Montaña Clara (256 m.) con sus murallones rocosos de que hacen casi imposible su acceso; también podemos ver El Roquete (43 m.), un pequeño islote situado entre el anterior y el Islote de Alegranza (294 m.), todos ellos ubicados dentro del Parque Natural del Archipiélago Chinijo, el cual incluye la Reserva Natural Integral de los Islotes, un perímetro marino protegido entre Montaña Clara, el Roque del Este y el Roque del Oeste.


Playa de las Conchas y Montaña Clara.

 

La pista se va acercando a la zona de costa y dejamos detrás una bifurcación que se dirige por nuestra izquierda a la zona conocida como Los Robalajes y Piedras Caídas, donde hay una pequeña playa de callaos (cantos rodados) al abrigo del Morro de Arriba (36 m.). Luego continúa el recorrido completamente llano y paralelo a la costa, aunque esta esté bastante alejada del camino; discurre cruzando entre el Llano de la Baja del Ganado seguido del Llano de las Conchas y la lengua de lava de la erupción de Montaña Bermeja (157 m.), pudiendo observar a medida que nos acercamos al final, la zona conocida como Jable Blanco de las Conchas, un arenal compuesto de pequeñas dunas donde nace y crece un ecosistema halófilo compuesto mayoritariamente de Aulagas (Launaea arborescens), Espinos de Mar (Lycium intricatum), Balacones (Traganum moquinii) y Matabruscas (Salsola tetrandra).

  
 Playa de las Conchas.

Al fondo, Montaña Bermeja.

El trayecto tiene su fin en un espacio amplio vallado donde hay un aparcamiento de bicicletas, medio de transporte favorito en la isla y donde los taxis todoterreno tienen el acceso prohibido más allá de este punto. A partir de este punto hay un acceso entre grandes ejemplares de Aulagas (Launaea arborescens), donde es posible ver algunos de Uvillas de Mar (Tetraena fontanesii) y otros de  Lecheruelas (Euphorbia paralias), que termina en la Playa de las Conchas, una espectacular playa casi virgen, de arena dorada y de aguas claras de color turquesa que se extiende bajo las faldas de Montaña Bermeja (157 m.), desde el Morrito de las Gaviotas hasta el Morro de los Entraderos. Es casi obligado pasar un día en la playa, bastante frecuentada en verano, pero sin llegar a estar masificada en ninguna temporada del año; la imagen presente de Montaña Clara al otro lado del mar le da un cariz especial a este entorno natural costero.

Inicio del sendero de subida a Montaña Bermeja.

Panorámica desde la cima de Mña. Bermeja.
Antes del regreso, que lo haremos desandando todo el camino desde el inicio, es altamente recomendable subir a lo alto de Montaña Bermeja (157 m.) por una marcada vereda ascendente que discurre por las faldas de la misma y coronarla en la Cruz de la Bermeja, donde hay una vieja Cruz de madera y desde donde las panorámicas del norte de la isla cubierto por grandes extensiones de arenales, son inmejorables; al igual que de la parte sur, donde distinguiremos el camino por donde hemos venido y la Montaña Amarilla (175 m.), incluso parte de la cara norte de la isla de Lanzarote. Tendremos otra imagen inusual del Archipiélago Chinijo y del entorno natural marino que lo conforman Montaña Clara, Alegranza, Roque del Este o del Infierno y Roque del Oeste.


© Texto y fotografías de Francisco Fariña


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