lunes, 5 de abril de 2021

LA ZARZA - FUENTE NUEVA - LA ZARZA (Regreso por La Sombrera y La Sabina Alta)

 LA ZARZA - FUENTE NUEVA - LA ZARZA 
(Regreso por La Sombrera y La Sabina Alta)
 

FICHA TÉCNICA

TÉRMINO MUNICIPAL: Fasnia y Arico. 
COMO LLEGAR: Por la autopista TF-1 dirección sur, tendremos que tomar la Salida 32 que conecta con la carretera TF-620 y que se dirige al núcleo urbano de Fasnia; una vez allí tendremos que conectar con la carretera TF-28 y seguir hacia la derecha hasta que veamos el cruce con la TF-532 que, después de unos dos kilómetros de recorrido, nos deja en el centro urbano de La Zarza.
COMIENZO: Caserío de La Zarza.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Baja.
DURACIÓN: Indeterminada.
LONGITUD: 9,2 km.
PROVISIÓN DE AGUA: No.
LUGARES DE INTERÉS: 1.- Ermita de Nuestra Señora del Carmen; 2.- Fuente de la Zarza; 3.- Ermita de Nuestra Señora del Carmen; 4.- Fuente Nueva y Área recreativa; 5.- Galería Fuente Vieja; 6.- Era y Horno en el Camino de Cho Lucas; 7.- Caserío de La Sombrera e Iglesia de San Silvestre; 8.- Empedrado cruzando el Barranco de Uzapa; 9.- Galería el Tesoro de Fasnia; 10.- Caserío de la Sabina Alta y la Iglesia de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza; 11.- Fuente la Salvadora.
VENTAJAS: Recorrido poco transitado y de mucho interés etnográfico por las medianías del sur de la isla.
INCONVENIENTES: La señalización es escasa y de mala calidad, por lo cual, en algunos cruces de calles y pistas agrícolas, puede haber alguna confusión. 
PELIGROSIDAD: Ninguna digna de mención.
TIPO DE RUTA: Senderismo.
 
PUEDES SEGUIR ESTA RUTA EN WIKILOC

CARTOGRAFÍA

DESCRIPCIÓN

 
La ruta se inicia en la plaza principal del núcleo urbano de la Zarza, junto a la carretera TF-532, donde se alza la Ermita de Nuestra Señora del Carmen, un templo de arquitectura contemporánea, originaria del año 1956 y actualmente en perfectas condiciones de uso; unos metros después hay una pequeña y coqueta plaza con una fuente central en un entorno muy apacible. 
 
 
Ermita Ntra. Sra. del Carmen (izq.).
 
Caminamos por el arcén de la carretera unos cien metros hasta llegar a un espacio amplio donde hay un parque recreativo y donde comienza un camino empedrado señalizado con una indicación de dirección pedestre; es el Camino de la Fuente de la Zarza y empieza en ligero ascenso junto a unos enormes ejemplares de Vinagreras (Rumex lunaria) que cuelgan de un muro de piedra seca que bordea el trayecto. 
 
 


Fuente de La Zarza.
 
El camino sigue su curso serpenteante unos ciento cincuenta metros hasta llegar a la Fuente de la Zarza, un espacio situado en el cauce del Barranco de la Zarza, donde había un manantial natural de agua; el lugar alberga varios hitos que recuerdan la importancia de dicha fuente, un cartel informativo, una pequeña hornacina y un antiguo dornajo de madera bien conservado, que servía de bebedero para los animales de carga. Abandonamos el cauce del barranco y hacemos caso de la señal que indica la dirección a tomar hacia La Sabina Alta; asciende un estrecho y sinuoso sendero con firme empedrado que transcurre delimitado por muros de piedra seca donde nacen y crecen numerosos ejemplares de Inciensos (Artemisia thuscula), Piteras (Agave americana), Vinagreras (Rumex lunaria), Pencones (Opuntia maxima), algunos Balos (Plocama pendula), Cerrajones (Sonchus acaulis) y follaje compuesto de Trebolinas (Oxalis pes-caprae) y Palomeras (Pericallis lanata).
 

Camino tradicional empedrado.

Ermita original de Ntra. Sra. del Carmen.

En pocos metros desembocamos en el Camino del Pino Risco, que se dirige a la carretera; en este punto tendremos que girar a la derecha y seguir subiendo entre unos muros altos que pertenecen a unas huertas colindantes; en pocos metros estaremos en la Calle el Calvario, una calle asfaltada que viene desde el centro urbano del caserío y asciende en fuerte pendiente, según reza un cartel informativo, hacia la zona conocida como El Madroño. En este lugar se erige la antigua y original Ermita de Nuestra Señora del Carmen, predecesora de la que hay en el inicio de la ruta; es un templo originario de finales del siglo XVIII, de arquitectura sencilla y anexa a un pequeño Calvario donde hay tres cruces de madera.
 
 
 
Continuamos la ruta evitando la empinada Calle del Calvario y caminando por la vía que nos queda junto a la puerta principal de la Ermita, discurre llaneando entre huertas de cultivo y algunas casas dispersas hasta que lleguemos a una bifurcación con la Calle Lomo Grande, que se dirige en fuerte ascenso hacia la zona conocida como La Ladera. En este punto hay un poste con señalización pedestre que nos indica la dirección a tomar hacia la Sabina Alta; es una vereda estrecha, flanqueada por muros de piedra seca pertenecientes a las huertas de cultivo colindantes, con firme blando de tosca, aunque hay pequeños tramos empedrados. 
 
 
 
A los pocos metros del inicio hay un panel informativo que hace referencia a la importancia que antaño tuvieron los caminos tradicionales; la vegetación que nos acompaña consta de Piteras (Agave americana), Bejeques (Aeonium arboreum), Tederas (Bituminaria bituminosa), Corazoncillos (Lotus campylocladus), Verodes (Kleinia neriifolia), Vinagreras (Rumex lunaria) y un largo etcétera de especies características de medianías. 
 

 
En unos metros, bordeando una vieja casa medio abandonada, llegamos mediante un trozo de camino empedrado a la Calle Hoya de Mena, donde hay dos hermosos ejemplares de Palmera Canaria (Phoenix canariensis); esta es una vía asfaltada que continúa su curso por nuestra derecha junto a un grupo de casas de arquitectura tradicional canaria y pasa a llamarse Calle Camino Lomo de Pérez. Avanzamos por ella salvando el cauce del Barranco de Uzapa y después de unos metros giramos a la derecha en la siguiente bifurcación para continuar en fuerte ascenso por el Lomo Pérez, que se nos presenta en forma de carretera estrecha con superficie asfaltada. Va progresando entre los muros de piedra seca hechos de tosca de las huertas de cultivo, donde hay alguna vivienda aislada y donde podremos observar numerosas infraestructuras tradicionales de riego que aún se conservan en las medianías del sur de la isla.
 
 
Camino ascendente por Lomo Pérez.


La travesía por la que vamos andando desemboca en un momento determinado en la Calle Pino Gordo, justo donde hay una pequeña construcción que es una vieja caseta hidráulica. Seguimos caminando unos pocos metros hasta llegar a otra bifurcación, donde tendremos que continuar hacia la izquierda por el Camino Fuente Nueva, que progresa también asfaltado y con superficie llana. 
 

Era de trilla (izq.).

Nuestra ruta gira más adelante bruscamente hacia la derecha en el Lomo de los Joaquines, donde hay una vieja era de trilla anexa a unas tierras de cultivo; el recorrido continúa ascendiendo fuertemente rodeado de los muros de piedra seca de las mismas y bordeando el cauce del Barranco de los Cazadores o Barranco de la Linde, denominación esta última debido a que su cauce es el límite natural de los municipios de Fasnia y Arico. La carretera se abre paso algo estrecha y bajo un talud rocoso que la recorre por nuestra derecha; al otro lado y en el fondo del barranco se encuentran las instalaciones de la Galería Fuente Vieja, que se ven desde nuestra posición.
 
 
 
Fuente Nueva y Parque Recreativo.

Un poco más adelante, bajo el risco, está la Fuente Nueva, un manantial natural de agua donde hay un dornajo de madera similar al que vimos en la Fuente de la Zarza, que servía de bebedero para los animales; anexa a la fuente hay una pequeña capilla en una cueva y al otro lado del camino, en el cauce del barranco, un espacio habilitado como área recreativa donde hay braseros y mesas de madera rodeados de abundante vegetación como son, una gran cantidad de Taginastes (Echium virescens), Vinagreras (Rumex lunaria), Tabaibas (Euphorbia lamarckii y Euphorbia bourgeana) y algunos ejemplares de Pino Canario (Pinus canariensis).
 
 
Era en las inmediaciones de la Hoya de Venancia.

La calle sigue su curso ascendente bajo la Hoya de Venancia y cruza más arriba el barranco, por lo tanto, entraremos en la jurisdicción del municipio de Arico; avanza sinuosa junto a una torre de alta tensión, cerca de cuya base se encuentra una era de trilla en buen estado de conservación, aunque casi tapada por la vegetación. Enseguida nos tendremos que fijar como hacia la izquierda se desvía un sendero muy estrecho que se interna por la zona conocida como Vera de la Fuente, una loma rocosa que vadea un pequeño barranquillo y que avanza entre Bejeques (Aeonium arboreum), Inciensos (Artemisia thuscula), Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Pencones (Opuntia maxima), Gamonas (Asphodelus ramosus), algún Verode (Kleinia neriifolia) y una gran cantidad de Relinchones (Hirschfeldia incana); desemboca poco después en una pista agrícola bastante pedregosa que progresa en descenso junto a una finca de cultivo y bordeando la parte alta del Barranco del Chupadero, cruzándolo poco después. 
 
 
 Senda por Vera de La Fuente.

Más adelante superamos el Lomo de los Joaquines y descendemos suavemente hacia el cauce del Barranco de La Linde, donde hay una bifurcación hacia la izquierda que se dirige a las instalaciones de la Galería Fuente Vieja, que ya habíamos observado con antelación antes de encontrarnos con el área recreativa y manantial de Fuente Nueva.
 
 
 
 
 Galería Fuente Vieja (dcha.).
 
Continuamos la marcha por la pista de tierra hasta converger con el Camino Lomo de Cho Lucas, justo donde hay una era de trilla en buen estado de conservación, aunque cubierta de vegetación; unos metros antes, en una finca particular, hay un viejo horno hecho de tosca, que tenía la utilidad mayoritaria de secar higos. Por el citado camino, que es una pista asfaltada, iremos en descenso entre una zona agrícola donde hay varias casas dispersas; ciento cincuenta metros después, en las inmediaciones de la Morra de las Cabezadas, se termina la calle y se inicia un estrecho sendero que sigue su curso descendente con firme empedrado y delimitado por muros de piedra seca a un lado y un cercado que marca una zona agrícola privada, al otro. 
 
Era y horno en el Camino de Cho Lucas.
 
Sendero empedrado.

Enseguida desembocaremos en otra calle, esta vez cementada, que confluye con otra asfaltada unos metros más abajo; ésta última, denominada Camino del Chamizo, continúa descendiendo vertiginosamente entre los muros de tosca de las huertas contiguas, donde podremos observar muchos elementos tradicionales de riego y alguna vivienda construida al más puro estilo arquitectónico canario, aunque estén en estado ruinoso.
 
 
 Camino empedrado.

 
 Estanque y muro de tosca cubierto de Bejeques.
 
Llega un momento en que el asfalto termina y el recorrido continúa por una zona con firme de tosca muy deteriorada y resbaladiza, donde el paso es intuitivo, aunque tendremos una referencia importante, que es una canalización de cemento junto a otra más antigua que está horadada en el terreno; dicho canal desemboca en la zona conocida como La Fajana, al lado de un muro de cemento que pertenece a unas edificaciones y donde crece una solitaria Palmera Canaria (Phoenix canariensis). 
 
 
 
 
 
Hay una pista de tierra que tendremos que seguir y que discurre bajando por el Lomo de Cho Lucas, hasta encontrar de nuevo otra calle asfaltada, en el mismo lugar donde hay un estanque de forma circular donde desaguan algunas canalizaciones antiguas horadadas en la tosca del terreno del entorno. 
 
 
 
 
 
 
 Casa de arquitectura tradicional (dcha.).

La vía sigue su curso entre multitud de Vinagreras (Rumex lunaria), Inciensos (Artemisia thuscula), Pencones (Opuntia maxima), Verodes (Kleinia neriifolia), Magarzas (Argyranthemum frutescens), Tederas (Bituminaria bituminosa), Corazoncillos (Lotus campylocladus), e incluso algunos ejemplares aislados de Aulagas (Launaea arborescens); avanza junto a un canal y pasa al lado de una casa tradicional canaria y más adelante junto a una granja avícola, para después desembocar en la carretera TF-532, justo donde se encuentra el Caserío de La Sombrera. Lo primero que nos encontramos es un espacio amplio donde hay una cancha deportiva, varios fogones y mesas y un mirador con vistas espectaculares de todo el entorno de medianías del municipio y de su zona costera; a unos metros está la plaza pública donde se halla un pequeño templo religioso, la Iglesia de San Silvestre, de estilo contemporáneo y arquitectura sencilla, del cual destaca un minúsculo campanario.
 

Mirador e Iglesia de San Silvestre en La Sombrera.

 
Seguimos nuestra ruta alejándonos de la Iglesia por la misma calle, que asciende con fuerte pendiente hasta ver una bifurcación hacia la derecha que es el Camino el Huerto, como así mismo lo señala una indicación. Empieza con una suave bajada y con firme de asfalto el cual se encuentra algo desgastado, discurre cruzando el Barranco del Topo, bordeando numerosas huertas de cultivo y al lado de alguna vivienda aislada; cuando termina el asfalto, empieza a descender gradualmente por una de las laderas del Barranco de Uzapa donde la superficie del camino  se nos presenta con el firme empedrado original muy bien conservado. 

 

Camino empedrado cruzando el Barranco de Uzapa.

La vegetación del entorno es similar a la que nos hemos estado encontrando hasta ahora, compuesta de vegetación adaptada a climas áridos habituales en las medianías de toda la banda sur de la isla, podremos ver Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Vinagreras (Rumex lunaria), Verodes (inia neriifolia), Bejeques (Aeonium arboreum), Granadillos (Hypericum canariense), Piteras (Agave americana) y Pencones (Opuntia maxima), entre otras muchas. 
 
 
Camino empedrado cruzando el Barranco de Uzapa.

En el cauce del barranco crece una población muy numerosa de Cañas (Arundo donax) y hay un muro de piedra seca que bordea un pequeño tramo pedregoso, pero enseguida el empedrado toma protagonismo en la subida por la otra vertiente del barranco; hay una desviación casi imperceptible a la izquierda que nos llevaría a la Galería el Tesoro de Fasnia, que lo haremos opcionalmente. Por nuestra parte continuamos la ruta entre Balos (Plocama pendula) y Tabaibas (Euphorbia lamarckii) ascendiendo mediante un firme algo más erosionado y bastante pedregoso, para poco después desembocar, rodeado de un alto muro de piedra seca y por una rampa cementada, en la Calle San Isidro. 
 
La Vieja Escuela e Iglesia de San Isidro en La Sabina Alta.

Iremos a la izquierda y enseguida tendremos a la vista la plaza principal del Caserío de la Sabina Alta, no sin antes fijarnos en el inmueble que tenemos a la derecha que es la vieja escuela del pueblo, como así lo señala un rótulo en una de sus paredes. El centro urbano principal consta de un espacio deportivo junto a un mirador panorámico sobre la Hoya de las Máquinas y el Lomo Escondido, para disfrutar de las amplias vistas del municipio; en la plaza se encuentran varias instalaciones públicas y la Iglesia de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, un templo muy sencillo datado en el año 1969.
 
 
 Montaña de Fasnia (dcha.).
 
 Camino de La Salvadora.


Nuestro recorrido sigue su curso por el llamado Camino de la Salvadora, una pista agrícola que discurre llaneando entre los muros de las huertas de cultivo colindantes y unas vistas espectaculares hacia las medianías del pueblo, donde es destacable la imagen de la Montaña de Fasnia (405 m.) en la cual hay una pequeña Ermita con una imagen de la Virgen de los Dolores, en su cumbre. 


Barranquillo de La Salvadora (izq.).

El camino va avanzando luego con firme bastante compacto y bordeando el cauce poco profundo del Barranquillo de la Salvadora, con algunas bajadas muy suaves y remontes sin importancia; al otro lado del barranco pueden observarse algunas casas-cueva bajo el Lomo Angosto, donde hay también algunas viviendas tradicionales. En una de las curvas del final y desviándonos unos metros del recorrido, está la Fuente la Salvadora, un manantial natural de agua siempre oculto bajo la frondosa vegetación allí existente. 

Tramo final de la ruta.

Luego, una cuesta que contiene restos del empedrado original nos deja en la Calle Lomo Angosto, la cual tendremos que cruzar y dirigirnos de frente por un camino similar, que se estrecha un poco más adelante al llegar al muro de cimentación de una cancha deportiva, y luego termina en la Calle la Vista, que hacia la izquierda confluye con la carretera TF-532, justo en el mismo lugar donde dimos inicio a la ruta propuesta en este caso.


© Texto y fotografías de Francisco Fariña


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