jueves, 5 de mayo de 2011

GR-131 - ETAPA 7 - VILAFLOR DE CHASNA - ARONA


GR-131 - E7
VILAFLOR DE CHASNA - ARONA



FICHA DE LA RUTA

TÉRMINO MUNICIPAL: Vilaflor de Chasna y Arona.
COMO LLEGAR: A Vilaflor de Chasna se llega por la carretera TF-21, tanto desde el Parque Nacional del Teide, como desde el municipio de Granadilla. También desde Arona por la carretera TF-51 que se desvía desde la TF-28 en el núcleo urbano de La Camella.
COMIENZO: En la Plaza de San Pedro de Vilaflor de Chasna.
FINAL: En la Plaza del Cristo de la Salud de Arona.
DIFICULTAD: Media.
DURACIÓN: 7 horas.
LONGITUD: 17,5 Km.
PROVISIÓN DE AGUA: En Vilaflor, en el caserío de Ifonche y en el casco urbano de Arona.
LUGARES DE INTERÉS: Casco urbano de Vilaflor; Iglesia de San Pedro; Casa de los Soler; Iglesia del Hermano Pedro; Ermita de San Roque; Salto de las Corujas; Vistas panorámicas en la Montaña de la Vica; Puente de Guayero; Barranco del Rey; Paisaje Protegido de Ifonche; Roque de Imoque; Era del Roque; Degollada de los Frailitos; Casa y Era de la Medida; Casco Urbano de Arona; Iglesia del Cristo de la Salud.    
ESCAPES HACIA VÍAS ASFALTADAS: El GR se cruza con el final de la carretera TF-567 en Ifonche. Después de la Degollada de los Frailitos hay un sendero que se desvía a la izquierda hacia la Casa del Ancón y sigue hasta la carretera TF-51, después de unos ochocientos cincuenta metros de recorrido.   
TRANSPORTE PÚBLICO: Hay líneas regulares de la compañía TITSA en Vilaflor, en Arona y en la carretera TF-51, a tres kilómetros de Ifonche.
POSIBILIDAD DE ALOJAMIENTO: En Vilaflor y Arona hay ofertas de alojamiento en hoteles y casas rurales.
POSIBILIDAD DE DIVIDIR EL RECORRIDO TOTAL: Se puede llegar en coche desde la carretera TF-51, desviándose por la carretera TF-567 hasta el punto donde se cruza el GR en Ifonche.
VENTAJAS: Recorrido por pinar hasta Ifonche, cruzando el Barranco de las Goteras por un precioso puente de piedra, el Puente de Guayero. El Paisaje Protegido de Ifonche en una delicia por sus fantásticas vistas panorámicas. La señalización es muy buena, con paneles informativos en el punto de inicio, en algunos barrancos, en Ifonche y en el punto de finalización.
INCONVENIENTES: Continuo descenso.
TIPO DE RUTA: Senderismo de larga travesía.

CARTOGRAFÍA
 
  
DESCRIPCIÓN

El punto de partida de esta última etapa del GR-131 la fijaremos en la Plaza de San Pedro, de Vilaflor de Chasna; antes de partir es conveniente visitar los puntos más relevantes del municipio como la Iglesia de San Pedro, construida sobre una antigua ermita del siglo XVI y cuyo interior alberga el retablo principal con una imagen muy valiosa de San Pedro realizada en alabastro y fechada en el siglo XVI, además de otras imágenes de distintas épocas y orfebrería muy elaborada. Junto al templo está la Casa de los Soler, del siglo XVI, familia fundadora del municipio al heredar tierras después de la conquista de Canarias, se trata de una casona construida al mas puro estilo arquitectónico canario. También podremos ver junto a la plaza, otra Iglesia, ésta data del siglo XX y está hecha sobre el solar que albergaba la casa natal del Santo Hermano Pedro. Asimismo podremos recorrer sus calles estrechas y empinadas donde podremos encontrar una amplia variedad de restaurantes, pequeños hoteles y casas rurales donde poder alojarnos.

 
Iglesia de San Pedro en Vilaflor de Chasna.

Vilaflor de Chasna desde San Roque.

En la parte trasera de la citada plaza está la Calle de los Molinos, que se aleja del centro urbano, cruzando la cabecera del Barranco del Bucio y va en dirección a la carretera TF-21 de acceso al Parque Nacional del Teide; tendremos que cruzarla y tomar el Camino de San Roque, que asciende en fuerte pendiente asfaltada hacia un mirador donde se alza la pequeña Ermita de San Roque, una pequeña y sencilla capilla del siglo XVII con cubierta de tejas a dos aguas y suelo interior de losa chasnera. Alrededor de ésta hay un balcón natural en forma de plaza donde crecen varios Pinos Canarios (Pinus canariensis) centenarios, rodeado de una valla de madera desde donde las vistas panorámicas del municipio y de la zona costera son inmejorables. El Camino de San Roque sigue su recorrido asfaltado junto a un hotel y el campo de fútbol municipal con vistas hacia el pinar del Parque Natural de Corona Forestal donde destaca la silueta inconfundible de la cara sur de El Sombrero de Chasna (2405 m.) situada junto al Llano de las Mesas. Cuando termina el asfalto, la señalización hace que nos desviemos hacia la derecha por una pista forestal que discurre, después de atravesar el cauce poco profundo del Barranco de la Magdalena, entre los muros de algunas huertas cultivadas, que están situadas en las faldas de Montaña Ciruelita (1574 m.).

 
Entrando al Paisaje Protegido de Ifonche.

Ya dentro del pinar, el recorrido asciende suavemente por firme bastante pedregoso hasta encontrarnos con una señal indicadora de que estamos entrando en el Paisaje Protegido de Ifonche, un área protegida de unas 775 hectáreas que lo forma una serie de caseríos rurales con huertas cultivables de formidable belleza; consta de algunos conos volcánicos de poca importancia, barrancos encajonados como el Barranco del Infierno y el Barranco del Rey, con algunas poblaciones muy escasas de Sauces Canarios (Salix canariensis) en el Barranco de Las Goteras. También destacan en el paisaje con su presencia visual, el Roque Imoque (1107 m.) y el Roque de los Brezos (1095 m.).


Pinar de Vilaflor.

Seguimos ascendiendo por la pista entre un pinar no muy espeso donde crece un sotobosque de Jaguarzos (Cistus monspeliensis) y algunos Codesos de Cumbre (Adenocarpus viscosus), hasta llegar a un gran depósito de agua; una vez allí tendremos que seguir el recorrido junto a una tubería hasta que nos encontremos un registro hidráulico mimetizado en el entorno en forma de mojón y donde la señalización del GR nos desvía hacia la izquierda, adentrándonos por un estrecho sendero de superficie llana al lado de la misma tubería que hemos encontrado anteriormente. Tendremos a la vista las primeras imágenes del majestuoso Roque del Conde (1001 m.), junto al Roque Imoque (1107 m.), ambos sobresaliendo entre la cercana Montaña de los Pinos (1422 m.), que hace honor a su nombre al estar casi cubierta de Pinos Canarios (Pinus canariensis) y la Montaña Mojino (1421 m.), mas alejada. El sendero sigue su curso entre Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Amagantes (Cistus symphytifolius) y Codesos de Cumbre (Adenocarpus viscosus), bajo un pintoresco pinar de Pinos Canarios (Pinus canariensis); unos metros mas adelante cruzaremos un pequeño barranquillo ascendiendo mediante unas escaleras talladas en la roca y luego descendiendo zigzagueante y algo resbaladizo junto a una pared rocosa donde crecen algunos ejemplares de Taginastes (Echium virescens) y Chagorros (Sideritis soluta) al abrigo de la misma. De nuevo unas escaleras rocosas nos hacen bajar hasta el cauce pedregoso del Barranco de Pegueros, que unido al Barranco de los Charquitos se forma en este lugar el Salto de las Corujas, que se precipita por un gran salto formado de grandes rocas hacia Valle San Lorenzo con el nombre de Barranco de las Corujas. Desde este amplio lugar tendremos unas vistas inmejorables de Los Llanos de Trevejos, un paraje agrícola formado por grandes extensiones de terreno salpicadas de algunas casas rurales muy aisladas y al fondo podremos distinguir incluso la Montaña de Guaza (395 m.), junto a la zona costera y turística de Los Cristianos.

 
Salto de las Corujas.
Desviándonos un poco del sendero encontraremos varios apilamientos de piedras formando lo que parece ser una antigua era, entre Escobones (Spartocytisus proliferus) y Codesos de Cumbre (Adenocarpus viscosus). Luego el recorrido desciende bruscamente por firme rocoso y en pocos minutos vuelve a llanear entre un, cada vez mas frondoso pinar, que nos va acercando hacia la Montaña de la Vica (1573 m.), un cono volcánico que destaca por el color de la superficie volcánica mas rojiza que de costumbre; podemos desviarnos del camino y ascender hacia la izquierda suavemente durante unos trescientos cincuenta metros, entre multitud de Corazoncillos (Lotus campylocladus) hasta su cumbre, que nos ofrece bonitas vistas de los Llanos de Trevejos, de la Balsa de Trevejos en las inmediaciones de Montaña de los Pinos (1422 m.) y al regreso por el mismo acceso, del Sombrero de Chasna (2405 m.) y del Roque de los Almendros (2523 m.), en el circo de las cañadas del Parque Nacional del Teide. Ya de vuelta al sendero principal, iremos llaneando por las faldas de dicha montaña, teniendo a la vista la cumbre del Roque de Abinque (1073 m.), en la cabecera del Barranco del Infierno al terminar el pinar de Ladera Grande. De pronto el camino comienza a descender, por largos tramos zigzagueantes, en fuerte pendiente y con firme compacto, por una traza perfectamente definida ya que está horadada en el terreno, hasta que nos encontremos con un estanque de agua en la misma base de Montaña de los Pinos (1422 m.), rodeado de una maraña de tuberías y válvulas reguladoras.

 

 
En las inmediaciones de Montaña Mojino.

El sendero, delimitado por un murete de piedra seca, termina en una pista agrícola, la recorreremos unos trescientos cincuenta metros siguiendo la señalización del GR, hasta que la abandonemos desviándonos de nuevo hacia la izquierda por un agradable camino que asciende suavemente por las faldas de Montaña Mojino (1421 m.). En un determinado momento, después de salvar una bajada reforzada por escalones de troncos de madera, encontraremos una finca con huertas cultivables junto a la Casa Mojino, una casa rural situada en la base de dicha montaña. La senda sigue descendiendo junto a dicha finca, cruzando varias veces una pista agrícola y salvando algunos tramos con mucho desnivel mediante escalones hechos con troncos de madera; crecen por los alrededores y bajo el pinar, Codesos de Cumbre (Adenocarpus viscosus), numerosos Amagantes (Cistus symphytifolius) y esporádicamente la Lila Picopaloma (Romulea columnae), un pequeño bulbo donde nace una flor de color morado muy llamativo.

 
Casas de Guayero (d).

 
Llegando al Barranco de las Goteras.

Un poco mas adelante tendremos a la vista las Casas de Guayero, un claro en el pinar que alberga varias casas de campo aisladas y rodeadas de terreno cultivable. Llegaremos en unos minutos a un cruce de caminos, evitaremos ir a la izquierda por un antiguo camino que después de cruzar un barranquillo, va dirección descendente a La Escalona, por lo tanto, tomaremos a la derecha para encontrarnos, después de unos pocos minutos, un paso expuesto bajo un risco rocoso donde crecen Bejeques (Aeonium holochrysum) y algunas Palomeras (Senecio heritieri), que está protegido por una valla de madera y desde donde tendremos al alcance de nuestra vista el Puente de Guayero, que cruza el Barranco de las Goteras, un encajonado cauce donde es posible verlo anegado de agua en época de lluvias. Antes de llegar a cruzar dicho puente hay un sendero estrecho que asciende por la vertiente derecha y que se dirige a la Galería del Milagro, pudiendo observar en la vertiente contraria parte de la antigua canalización hecha de tosca situada sobre un murete de piedra mimetizada perfectamente con el entorno.

  
Puente de Guayero.

El puente es un lugar ideal para un relajado descanso, podremos observar la construcción del mismo hecho completamente a base de piedra y como las paredes del estrecho barranco están plagadas de Bejeques (Aeonium holochrysum) y algunos Pinos Canarios (Pinus canariensis) haciendo bellos equilibrios.

 
Barranco de las Goteras (d).

El recorrido sigue en ascenso por una ladera rocosa, donde el empedrado original del firme aún resiste el paso del tiempo; algunos restos de la canalización de tosca de la Galería del Milagro bordean el paso hasta desaparecer poco después, donde encontraremos un estanque de agua junto a los muros de unas huertas; después de rebasar dichas paredes, cruzaremos un pequeño barranquillo e inmediatamente iremos ascendiendo en línea recta por la Ladera Grande, paralelo al cauce del Barranco del Rey, que discurre a nuestra izquierda sin tener vista aún de su cauce. Mas adelante el sendero se va adentrando paulatinamente por una de las vertientes del barranco entre Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Amagantes (Cistus symphytifolius), Codesos de Cumbre (Adenocarpus viscosus), algunos Escobones (Spartocytisus proliferus) y Gamonas (Asphodelus ramosus), un arbusto que eclosiona con una flor blanca con líneas rojas muy atractiva. Cuando estemos bajo un enorme risco que se alza sobre nuestras cabezas, tendremos ya la perspectiva del cauce del barranco, ignoraremos un acceso estrecho a la derecha y seguimos rumbo al cauce, donde una señal nos previene de un cierto peligro cuando el barranco está inundado de agua en temporada de lluvias.

 
En dirección al Barranco del Rey.

Cruzando el Barranco del Rey.

Al otro lado, después de cruzar el umbrío y frondoso cauce, asciende un camino empedrado que nos va ofreciendo unas vistas panorámicas de la cuenca del barranco y del pinar que lo rodea; al salir nos encontraremos en una loma que separa el Barranco del Agua del Barranco del Rey, que recorreremos por un marcado y recto camino, con firme de rocas planas que va descendiendo por la Ladera Grande, en las inmediaciones de la Galería de Ifonche, que está situada en las laderas del mencionado Barranco del Agua.

 
Abandonando el cauce del Barranco del Rey.

Mas abajo, después de un largo tramo recto, encontraremos una antigua era en buen estado de conservación junto al camino y rodeada de Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Tomillo de Monte (Micromeria varia) y algunos ejemplares aislados de Poleo de Monte (Bystropogon origanifolius), al igual que algunas Gamonas (Asphodelus ramosus). Podemos desviarnos del sendero hacia la izquierda y acercarnos hasta el borde del barranco donde hay algunos ejemplares de Cerrajones (Sonchus canariensis) muy espectaculares y Matorriscos (Lavandula canariensis) y contemplar el espectáculo que ofrece el acantilado sobre las vertientes del Barranco del Rey, que se desplaza hacia la parte baja del municipio de Arona.

 
Antigua era en la Ladera Grande (d).

Señalización característica del GR.

A partir de aquí, sigue el recorrido mas marcado y con un desnivel mas acusado, incluso encontrándonos algunos tramos mas sinuosos y con escalones de madera y también hechos en piedra, que nos evitarían un resbalón innecesario; distinguimos en algunos claros del bosque el Roque Imoque (1107 m.), que sorprende su imagen por su forma piramidal casi perfecta. Seguimos en continuo descenso, pasando por un tramo bastante encajonado que da paso a un pequeño tramo empedrado y otro mas adelante protegido con una valla de madera donde hay algunos pinos de formas muy retorcidas; después de zigzaguear en continuas curvas, seguiremos descendiendo poco a poco hasta cruzar el cauce del Barranco del Agua entre frondosa vegetación compuesta de grandes Escobones (Spartocytisus proliferus), Cerrajones (Sonchus canariensis) y demás flora característica.

 
En las inmediaciones del Barranco del Agua.
 

Al salir de dicho barranco encontraremos una pista agrícola junto a la Casa del Granero, solo tendremos que seguir su trazado descendente hasta que la hallemos asfaltada; en unos quinientos metros encontraremos un cruce con la carretera TF-567 que viene, después de 3 kilómetros de recorrido, desde la TF-51 que conecta el municipio de Arona con el Parque Nacional del Teide.

 
Dejando el Barranco del Agua en Ifonche.


Paisaje rural llegando a Ifonche.

En este punto hay un panel indicativo del GR-131 frente a un bar-restaurante, a la derecha la carretera sigue hasta un aparcamiento donde está el comienzo de la ruta IFONCHE - ADEJE  y de frente sigue la calle asfaltada entre vallas metálicas delimitadoras de algunas huertas particulares. Un poco más adelante dicha vía se bifurca en dos, teniendo que tomar la de la derecha que se dirige llaneando entre Corregüelas (Convolvulus canariensis), Palominas (Echium plantagineum), Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Magarzas (Argyranthemum gracile) y algunos Chícharos (Lathyrus tingitanus), hacia una casa aislada junto al camino.

 
El GR a su paso por Ifonche sobre un tramo asfaltado.

 
El Roque de Imoque desde la pista.

Roque de Imoque (1107 m.).

Un poco después encontraremos un nuevo cruce a la izquierda, donde hay una cruz de madera rodeada de Taginastes (Echium sventenii), que se dirige hacia otra casa solitaria; seguiremos de frente en suave y agradable descenso, pudiendo ver como despunta la vista del Roque de Imoque (1107 m.), acercándonos a una explanada que es comúnmente usada como pista de despegue de parapentistas; desde dicho lugar hay unas panorámicas espectaculares de la costa de Adeje, pudiendo observar en primer plano la Nariz de García (983 m.), un roque que se asoma al valle separado por la Hoya de los Charcos, del Roque de los Brezos (1109 m.). La pista de asfalto sigue su recorrido entre un bosque no muy frondoso de Pinos Canarios (Pinus canariensis), con la vista cada vez mas evidente del Roque Imoque (1107 m.), llegando al final de la misma donde hay otra casa y un desvío a la derecha que desciende en forma de sendero estrecho entre algunas Tederas (Bituminaria bituminosa) y Palominas (Echium plantagineum).

 
Señalización del GR-131 (i);
Era del Roque a los pies del Roque de Imoque (d).

El sendero desciende y remonta enseguida, compuesto de un firme de tosca perteneciente a la base del Roque de los Brezos, del cual nos iremos alejando para aproximarnos cada vez más a la base del Roque de Imoque (1107 m.) en la Degollada del Roque, donde está ubicada la Era del Roque, una antigua era de trilla recientemente restaurada; hay un mirador natural hacia el Valle de Adeje con un panel informativo que indica los puntos relevantes que podemos observar.

El GR desciende por la base del roque.

Por la derecha de la base del roque, hay una valla de madera que protege el Camino de Súarez, el sendero de bajada hacia la Degollada de los Frailitos, la cual podemos distinguir entre el Roque del Conde (1001 m.) y la Montaña de Súarez (834 m.); bajo nuestros pies fluye el Barranco de Fañabé, que desemboca en las inmediaciones de Morro Guanche (485 m.) y pisando terreno compacto, vamos recorriendo el vistoso sendero entre Tabaibas (Euphorbia atropurpurea), Magarzas (Argyranthemum gracile) y Jaguarzos (Cistus monspeliensis), bajo la imponente mole rocosa de dicho roque, que se alza sobre nuestros pasos.

Roque del Conde sobre el Valle de Adeje.

 
El sendero es visible por la ladera del Roque de Imoque.

 El sendero es plenamente visible por toda la ladera, es cómodo de caminar y sin ningún riesgo añadido; las vistas del Valle de Adeje no dejan de sorprender, ofrecidas por algunos balcones naturales bastantes expuestos, también los Picachos de Fañabé, unas peñas rocosas situados en la cara sur del Roque de los Brezos (1109 m.) en lo alto de la vertiente sur del barranco.

 
Picachos de Fañabé (i); Degollada de Suárez (d).

Llegaremos mas tarde a la Degollada de Súarez, en las faldas de la montaña del mismo nombre, dejando detrás un precioso cardonal de grandes ejemplares de Cardones (Euphorbia canariensis) que crecen en los riscos mas inalcanzables; el firme es de tosca de color amarillento y junto al camino hay una atarjea excavada y los restos de otra canalización superficial. Llaneamos a partir de aquí entre Balangos (Avena barbata) y algunas Tabaibas (Euphorbia atropurpurea), después de haber rebasado los restos de una casa aislada rodeada de antiguas tierras fértiles y otra era de trilla; luego sigue el sendero muy marcado y casi cubierto por una población muy numerosa de Magarzas (Argyranthemum gracile) por la superficie excavada de las faldas de Montaña Súarez; hay un momento en que desciende bruscamente y muy encajonado, terminando luego en la Degollada de los Frailitos, junto a varios ejemplares de Cardones (Euphorbia canariensis) y donde hay un cruce de caminos; de frente iremos al Tablero de la Gollada, los restos de una antigua propiedad cultivable formada por terrenos abancalados dispuestos en la cara norte del Roque del Conde (1001 m.), y a la izquierda sigue en descenso el GR que va bordeando la cara sur de Montaña Súarez entre un pequeño barranquillo que desemboca en el Barranco del Rey.

 
Llegando a la Degollada de los Frailitos.

En un momento determinado encontraremos un cruce de senderos sin señalizar, tendremos que seguir a la derecha, para ir descendiendo suavemente junto al cauce de dicho barranco; el otro camino se dirige, después de cruzarlo, a la Casa del Ancón. Seguiremos descendiendo en línea recta y pasaremos junto a una cueva que está situada a un nivel inferior del camino y llegaremos enseguida a otra casa en ruinas junto a otra era de gran tamaño y rodeada de Tabaibas (Euphorbia atropurpurea), Magarzas (Argyranthemum gracile) y algunos Pencones o Tuneras Indias (Opuntia dillenii).

 
Barranco del Rey bajo la Montaña de Súarez y Roque Imoque (d).

 
Barranco del Rey.

El sendero nos lleva, siempre en suave descenso y con firme de tosca compacta, hacia el Barranco del Rey, al cual bajaremos por la vertiente sur por un recorrido con restos de empedrado y zigzagueante hasta llegar al cauce, que cruzaremos para ascender por la vertiente contraria entre Magarzas (Argyranthemum gracile), Tabaibas (Euphorbia atropurpurea), algunos Cornicales (Periploca laevigata) y Pencones (Opuntia maxima) y terminar en La Medida, junto a los restos de una antigua morada excavada en la tosca y en las inmediaciones de la Casa de la Medida, otra vivienda en estado ruinoso, vestigio junto a las otras de que esta zona fue próspera en un pasado no muy lejano.

 
Camino del Topo (d).

El camino sigue su curso bordeando el Barranco del Rey hasta llegar a un tramo muy expuesto sobre éste protegido por una valla de madera, donde hay una señal de información del GR; lugar estratégicamente situado, ya que se vislumbra una imagen panorámica del paraje con el Roque Imoque (1107 m.) sobresaliendo majestuosamente y el tajo del Barranco del Rey serpenteando bajo la Montaña de Súarez (834 m.) y el Roque del Conde (1001 m.). Llanea desde este punto el recorrido y va marcado por una fila de piedras hasta llegar al Camino del Topo, antigua senda que se utilizaba para comunicar el pueblo de Arona con el Caserío de Ifonche, seguiremos de frente y obviaremos dicho camino que asciende por la izquierda junto a la Casa del Topo y paralelo al Barranco del Rey. Luego cruzaremos el Barranco del Ancón, después de una señal del GR donde también está señalizado el camino que sube al Roque del Conde (1001 m.); enseguida el camino lo encontraremos bastante ancho y protegido por un muro de piedra seca que se dirige hacia el Barranco de las Casas, el cual cruzaremos por un recorrido empedrado y estrecho que termina en el Barrio de Vento, compartiendo paso con el SL que se dirige al  Roque del Conde (1001 m.).

Señalización en la Calle Mazapé.

La Calle Vento se cruza en una pequeña plaza con la Calle Mazapé, la cual tomaremos, terminando después de unos quinientos metros de recorrido, en la carretera TF-51, de acceso a Vilaflor desde el centro urbano de Arona. Para terminar esta etapa y con ello el recorrido integral del GR-131, sólo nos quedará cruzar dicha carretera y directamente la Calle San Carlos Borromeo nos dejará en la Plaza del Cristo de la Salud, centro urbano y neurálgico del municipio de Arona, donde se encuentra el Ayuntamiento, varios centros oficiales y la Iglesia del Cristo de la Salud, erigida en el siglo XVIII, compuesta de una sola nave, coronada por una espadaña realizada en piedra con dos arcos donde hay dos campanas.

Iglesia del Cristo de la Salud en Arona.

En el interior destaca un precioso retablo policromado de 1840 que forma parte central del altar mayor, destacando la imagen el Cristo de la Salud hecha en 1682 por un escultor de La Orotava, así como varias imágenes de los siglos XVI y XVII.


© Texto y fotografías de Francisco Fariña

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