lunes, 24 de septiembre de 2018

CALETA DEL SEBO - PLAYA DE LA COCINA (La Garciosa)


CALETA DEL SEBO - PLAYA DE LA COCINA
(La Graciosa)


FICHA TÉCNICA 

TÉRMINO MUNICIPAL: Teguise (Isla de La Graciosa).
CÓMO LLEGAR: El único modo de llegar a la isla de La Graciosa es por vía marítima, partiendo desde el Puerto de Órzola en el norte de la isla de Lanzarote; desde ese punto salen hacia la isla varios barcos diarios con frecuencias regulares.
COMIENZO: Caleta del Sebo.
FINAL: Playa de la Cocina.
DIFICULTAD: Baja.
DURACIÓN: 1,30 Horas.
LONGITUD: 4,7 Km.
PROVISIÓN DE AGUA: En la Caleta del Sebo. Hay que recordar que fuera de la población principal no hay ningún lugar en la isla donde abastecerse de agua, por lo tanto, hay que tener en cuenta que tenemos que tener provisiones para el regreso.
LUGARES DE INTERÉS: Caleta del Sebo; Punta de los Corrales; Playa el Salado; La Lagunita; Playa Francesa; Casas del Manchón; Montaña Amarilla; Playa de la Cocina.
VENTAJAS: Recorrido costero en un entorno natural casi virgen.
INCONVENIENTES: Si queremos llegar a la Punta del Pobre por la base de Montaña Amarilla, hay que tener en cuenta la pleamar.
PELIGROSIDAD: Ninguna digna de mención.
TIPO DE RUTA: Senderismo.



MAPAS Y CARTOGRAFÍA:


DESCRIPCIÓN

Caleta del Sebo.

Desde el centro neurálgico de la isla, donde está el puerto que recibe a los barcos de entrada desde Lanzarote y donde se desarrolla la principal actividad del lugar, nos dirigimos a la pequeña Playa de la Caleta del Sebo, la más accesible y masificada, sobre todo en temporada estival. Cruzándola, empieza la Calle Virgen del Mar que avanza bordeando la costa entre el puerto deportivo y el límite del pueblo; una vez pasado el espigón del muelle pasamos junto a la Playita de los Corrales y nos dirigimos a la Punta de los Corrales donde están los restos de un viejo muro de contención. 


Playa del Salado.

Continuamos la marcha por las inmediaciones de la única zona de acampada permitida de la isla y nos adentramos en la Playa del Salado caminando por la misma orilla, con la omnipresente imagen de los Riscos de Famara, una cresta rocosa acantilada al otro lado del océano, en la isla de Lanzarote. Bordeamos más adelante una escollera rocosa natural, que cuando hay bajamar queda al descubierto pudiendo andar sobre la misma, y al estar en pleamar, queda oculta bajo las aguas, formando una extensa playa de arena dorada.

Al fondo, Montaña Amarilla.

Hoya de La Lagunilla (dcha.).

Continuamos por la orilla hasta la Punta del Desembarcadero donde veremos una gran extensión de arena sobre la cual sobresale algún ejemplar majestuoso de Balancón (Traganum moquinii), que crecen y forman a la vez una duna de arena a su alrededor; estaremos en la Hoya de la Lagunilla, separada del mar por la orilla rocosa, donde cada pleamar se va inundando paulatinamente hasta formar una marisma de considerables dimensiones, denominada La Lagunita.

Playa Francesa.

Final de la pista.

Seguimos bordeando la costa por la Playa de la Lajita, pasando luego por la Caletilla del Camello, La Grieta y el Bajo de la Herradura, topónimos de cada entrante y saliente hacia el mar que se han conservado hasta la fecha. Después de la Punta de la Herradura termina la pista que utilizan los taxis todoterreno para transportar a turistas y que ha discurrido paralela al recorrido costero que hemos estado realizando; conectaremos con el final de dicha vía e iremos a partir de aquí hasta la Caleta de la Herradura y en unos pocos metros a la Punta de la Lajita, donde comienza la Playa Francesa, una larga e idílica bahía de arena clara que termina en la Puntita del Manchón. 


Casa en El Manchón (dcha.)

Desde la playa tenemos unas vistas que abarcan gran parte del Risco de Famara y de la costa del municipio de Teguise, en la cara noroeste de isla de Lanzarote, donde se divisan algunos de los volcanes más notables de la zona, estando dicho entorno en el interior del Parque Natural del Archipiélago Chinijo; frente a nosotros se alza la Montaña Amarilla (175 m.), en cuya base se encuentra la conclusión de la ruta. 


Playa Francesa y Riscos de Famara desde El Manchón.

Cruzaremos la playa, primero por una zona de arena y luego por un tramo donde la costa es de roca, luego, unos metros más adelante, vuelve a ser arenosa; al finalizar la misma remontamos por una senda algo pedregosa que asciende suavemente hacia El Manchón, donde hay una vieja casa hecha de piedras y donde disfrutaremos de una excelente panorámica de la playa al completo. 



La vereda se aleja de la costa donde está la Punta de la Pata Guanche y se va abriendo paso entre Aulagas (Launaea arborescens) y Espinos de Mar (Lycium intricatum); luego avanza en suave ascenso por el Llano del Marrajo, que se encuentra situado en las inmediaciones de la costa medio acantilada, donde están la Punta y el Caletón del Marrajo.

Montaña Amarilla.

Luego el sendero nos va acercando un poco más a la costa bordeando el Morrito del Gallego (11,6 m.) y enfrentándonos a la imagen de la cara sur de la Montaña Amarilla (175 m.), que se asoma sobre las tranquilas aguas de la Bahía el Bajo de la Cocina; su geomorfología compuesta de estratos volcánicos de diferentes tonalidades de ocres, rojos intensos y amarillos, le da un toque muy pintoresco al entorno, que denota paz y tranquilidad. Seguimos avanzando entre Espinos de Mar (Lycium intricatum) y Aulagas (Launaea arborescens), cerca del mar y bordeando el Bajo de la Cocina y más adelante el Veril de la Cocina, dos bajíos rocosos que rompen en el suave acantilado arenoso que bordea el camino. 

Playa de la Cocina.

Enseguida conectamos con el camino de acceso más comúnmente utilizado por los visitantes del lugar y paramos en un asomadero natural para divisar y disfrutar de una inigualable vista de la Playa de la Cocina, una calita de arena amarilla, de apenas 90 metros de longitud que se sitúa estratégicamente al abrigo de las paredes erosionadas de Montaña Amarilla, la cual se eleva majestuosa bordeando la costa. La senda continúa su curso en descenso y bastante sinuosa hasta llegar a dicha playa, donde es recomendable pasar buena parte del día disfrutando de sus transparentes aguas.

Bordeando Montaña Amarilla se llega a Punta del Pobre.

Playa de la Cocina desde Montaña Amarilla.

Desde un extremo de la playa se puede acceder a un paso rocoso, siempre que esté la marea baja, que bordea la base de la montaña y que termina en la Punta del Pobre, en las inmediaciones del final de la pista de tierra que rodea la montaña por su cara norte y conecta, después de varias intersecciones con la principal que sale de la población de Caleta del Sebo. 

De regreso hacia Caleta del Sebo.
Al fondo, Riscos de Famara durante el regreso.

También hay un estrecho sendero que asciende por la cara Este y culmina en la cumbre a los 175 metros de altura, donde se disfruta de maravillosas vistas de la isla.



El regreso lo haremos por el acceso más común y utilizado, que está más alejado de la costa en la Punta del Marrajo, pasando por un promontorio rocoso sobre las Casas del Manchón, que nos ofrece unas panorámicas inmejorables de la Playa de la Francesa, pudiendo divisar a lo lejos la población de la Caleta del Sebo, empequeñecida bajo la inmensa muralla rocosa que conforman los Riscos de Famara, en la vecina isla de Lanzarote. 



A partir de aquí, desandaremos todo el camino costero que transcurre por la Playa Francesa, la Punta de la Herradura, La Lagunita, la Playa del Salado, la Punta de los Corrales y termina en la población de Caleta del Sebo.


© Texto y fotografías de Francisco Fariña

miércoles, 19 de septiembre de 2018

CALETA DEL SEBO - CASERIO PEDRO BARBA


CALETA DEL SEBO - CASERIO DE PEDRO BARBA  
(La Graciosa)


FICHA TÉCNICA:

TÉRMINO MUNICIPAL: Teguise (Isla de La Graciosa).
CÓMO LLEGAR: El único modo de llegar a la isla de La Graciosa es por vía marítima, partiendo desde el Puerto de Órzola en el norte de la isla de Lanzarote; desde ese punto salen regularmente hacia dicha isla varios barcos con frecuencias regulares.
COMIENZO: Caleta del Sebo.
FINAL: Casas de Pedro Barba.
DIFICULTAD: Baja.
DURACIÓN: 1,30 Horas.
LONGITUD: 4,6 Km.
PROVISIÓN DE AGUA: En la Caleta del Sebo. Hay que recordar que fuera de la población principal no hay ningún lugar en la isla donde abastecerse de agua, por lo tanto hay que tener en cuenta que tenemos que tener provisiones para el regreso.
LUGARES DE INTERÉS: Caleta del Sebo e Iglesia de N. S. del Carmen; Hornos de Cal o Caleras; Barranco y Playa de los Conejos; Casas de Pedro Barba.
VENTAJAS: Recorrido costero en un entorno natural casi virgen.
INCONVENIENTES: Ninguno.
PELIGROSIDAD: Ninguna digna de mención.
TIPO DE RUTA: Senderismo.



MAPAS Y CARTOGRAFÍA:


DESCRIPCIÓN

La Caleta del Sebo es el único lugar poblado de la Isla de La Graciosa, si tenemos en cuenta que las Casas de Pedro Barba, donde terminaremos la ruta, está formado por un conjunto de viviendas de estancia ocasional de sus propietarios. El recorrido lo empezamos en el entorno de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, un templo de edificación contemporánea levantada en el año 1945 y decorada con notables elementos de tradición marinera, como por ejemplo el curioso Altar Mayor en forma de barca de pesca; está consagrada a la Virgen del Carmen, que localmente llaman la Virgen del Mar.

Iglesia de Nuestra Señora del Carmen.




Comenzamos a andar por la Calle García Escámez, una calle ancha y con firme de tierra, como lo son todas las del pueblo; conectaremos mas adelante con la Calle Calima, que nos lleva hasta el límite de la población en las inmediaciones de la Punta del Sordo. Después de dejar atrás un viejo aljibe, enlazamos con un sendero marcado que bordea la costa y se dirige a una solitaria casa que se encuentra al lado del camino y cerca de Piedra Alta (5,2 m) un promontorio rocoso casi inapreciable que se eleva sobre la Caleta de los ladrillos. 


 

 

Luego continúa llaneando con vistas a la impresionante mole rocosa del Risco de Famara, en la isla vecina de Lanzarote, una larga cuerda montañosa acantilada que se extiende desde la Caleta de Famara hasta la Punta de Fariones y que está dentro del Parque Natural del Archipiélago Chinijo; el recorrido sigue su curso siempre cerca de la costa y bordeando una amplia llanada de material arenoso donde abundan las pequeñas dunas que se forman en la base de muchos ejemplares de Salados (Sarcocornia perennis) y de Aulagas (Launaea arborescens) y donde es habitual observar algún pescador o mariscador de la zona. 

 
 
Riscos de Famara
 


Más adelante pasamos junto a la Caleta de Abajo, donde hay un entrante de la costa en forma de playa, cuya superficie está formada por una plataforma rocosa de tosca y multitud de callaos, por el entorno crecen abundantes ejemplares de Uvas de Mar (Tetraena fontanesii)

 



Luego conectamos con un camino mas ancho que circunda la Caleta del Medio, avanza paulatinamente hacia el Bajo del Pilar, pasa bordeando el Bajo y la Punta de la Peluda y llega a otra playa, en esta ocasión de arena, en la zona denominada Caleta de Arriba. El sendero vuelve a hacer su aparición marcado por una fila de piedras, desviándose del camino más ancho para dirigirse a transitar más cerca de la costa; en pocos metros veremos junto al trayecto los restos de un horno de cal, también denominado calera, usado en tiempos pasados para la obtención de la cal que utilizaban para la construcción de las casas, habiendo constancia escrita y demostrada de su existencia desde el año 1943.

 


Al fondo el Caserío de Pedro Barba.



La vereda sigue su curso sinuoso, delimitada y perfectamente marcada, llaneando sobre la Punta de las Agujas desde donde podremos observar las primeras vistas del final del recorrido en el Caserío de Pedro Barba; las panorámicas del entorno son espectaculares, pudiendo vislumbrar el final del Risco de Famara en la Punta de Fariones y hacia el interior de la isla, la silueta de Las Agujas, un volcán compuesto de dos calderas diferenciadas que se han formado por acción de la erupción de dos volcanes también específicos como son La Aguja Grande (267 m.) y la Aguja Chica (257 m.).




El trayecto avanza cerca de la costa, que generalmente está formada por una plataforma rocosa volcánica, vadeando la Caleta del Aguardiente, los Veriles de Baja Blanca y la Baja del Ratón, donde termina de nuevo la vereda y continúa el recorrido por un camino mas ancho sin delimitar. Mas adelante hay una pequeña playa de arena y enseguida se retoma el camino delimitado hasta llegar a las inmediaciones de El Picacho, justo en el borde del cauce del Barranco de los Conejos, donde veremos los restos de otro horno de cal, al borde del sendero.

 
Restos de una calera.

 
 Playa de los Conejos.


El Barranco de los Conejos es un cauce poco profundo donde crecen grandes ejemplares de Balancones (Traganum moquinii), Aulagas (Launaea arborescens) y Barrillas (Mesembryanthemum crystallinum), sobre todo en las cercanías a la costa; procede de la unión de varias cuencas que se originan en las faldas de La Aguja Chica (257 m.) y desemboca en la Playa de Los Conejos, una pequeña cala de arena amarilla muy apreciada por los visitantes de la isla.

 
 Barranco de los Conejos.

 


Una señal de peligro nos advierte de que hay riesgo de desprendimientos y que nos encontraremos el firme con algunas grietas ocasionales; el sendero bordea una duna fósil que transcurre paralela a la costa y después de cruzar varios barranquillos, nos acerca a un promontorio rocoso situado bajo el Morro Colorado y algo expuesto a la orilla del mar, desde donde podemos disfrutar de unas fantásticas panorámicas de la totalidad de los Riscos de Famara y de la plataforma costera por donde discurre el sendero que nos ha traído hasta este punto. 



 

Luego el camino continúa con firme más compacto hasta llegar a la Caleta del Morro Colorado, una pequeña playa de callaos bastante acogedora que se sitúa bajo el Morrito del Varichuelo (71,3 m.); la bajada hacia la misma es un poco angosta y sinuosa que discurre algo precaria e inestable entre rocas sueltas. Una vez la crucemos, andaremos por la misma vereda que, en esta ocasión discurre bordeando la Caleta del Morro Negro y avanza después algo más pedregosa y expuesta a un pequeño acantilado que se encuentra bajo el Morro Negro (56,9 m.).

 Riscos de Famara.

  



Descendemos luego suavemente por la zona conocida como Morros de Pedro Barba hacia la Caletita de la Laja, desembocando en una plataforma arenosa desde donde tendremos unas fantásticas vistas de las Casas de Pedro Barba; a nuestra izquierda y alejados del camino podremos distinguir lo que queda del Aljibe y la Calera de Pedro Barba. 


 



Al llegar a la zona llana el sendero lo encontramos delimitado con una fila de piedras y avanza zigzagueante bordeando la costa por la Puntita del Bajo Bobo, donde hay varias playitas de callaos; enseguida llegaremos andando sobre la arena a la Playa de Pedro Barba, una cala de arena amarilla al abrigo del espigón que forma parte del embarcadero del pueblo. 

 
 
 Caserío de Pedro Barba.
 



Esta aldea está formada por una quincena de viviendas particulares asentadas entre unas pocas calles de tierra donde crecen algunos ejemplares de Palmeras Canarias (Phoenix canariensis), y que están cerradas la mayor parte del año, no habiendo ningún tipo de servicios para el visitante.

 
De regreso por el mismo sendero.





El lugar es idílico y vale la pena pasar un día de playa en este espectacular sitio, que tiene unas increíbles vistas hacia las tranquilas y transparentes aguas del Océano Atlántico que bañan la parte norte de la isla de Lanzarote, donde es notable la visión imponente de los Riscos de Famara y la Punta de Fariones, así como parte del pueblo de Órzola. El regreso se puede hacer de varias maneras, haciendo un recorrido circular volviendo por la pista que bordea la Montaña de las Agujas, con el inconveniente añadido de que es el único acceso para los taxis todoterreno de la isla, o bien regresar desandando el mismo camino hasta el punto de inicio en la Caleta del Sebo, que es la opción que nosotros hemos tomado.



 Isla de La Graciosa vista desde Lanzarote.



© Texto y fotografías de Francisco Fariña