martes, 15 de octubre de 2019

MIRADOR DE ZÁPATA - LA ESTERCOLADA - MIRADOR DE ZÁPATA



MIRADOR DE ZÁPATA – LA ESTERCOLADA – MIRADOR DE ZÁPATA

(Pequeño tramo de “El Bosque de los Enigmas” y visita a un Laurel Centenario)


FICHA TÉCNICA 


TÉRMINO MUNICIPAL: Tegueste.
CÓMO LLEGAR: Desde Las Canteras, por la carretera TF-12 y después del punto kilométrico 24, hay un enlace con la carretera TF-143 que se dirige a Los Batanes; el Mirador de Zápata está situado unos metros después de rebasar el kilómetro 2.
COMIENZO: Mirador de Zápata.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Baja.
DURACIÓN: Indeterminada.
LONGITUD: 8,06 Km.
PROVISIÓN DE AGUA: En el Área Recreativa de La Quebrada, aunque no es potable.
LUGARES DE INTERÉS: Mirador de Zápata; Parte de la ruta “El Bosque de los Enigmas”; Galería de Zápata; Área Recreativa de La Quebrada; La Estercolada; Laurel Centenario (28°31’46’’N - 16°17’34’’O)
INCONVENIENTES: El trayecto desde La Estercolada hasta la ruta de “El Bosque de los Enigmas” puede ser muy perdedor.
PELIGROSIDAD: Nula.
TIPO DE RUTA: Senderismo.


PUEDES VER ESTA RUTA EN WIKILOC:






CARTOGRAFÍA:




DESCRIPCIÓN:



Mirador de Zápata.


El Mirador de Zápata está situado bajo el Lomo de Zápata, en uno de los márgenes de la carretera TF-143, justo después del punto kilométrico 1; es un auténtico balcón paisajístico que mira hacia el valle donde se asienta la ciudad de La Laguna, pudiendo observar desde la cercana cuerda montañosa que nace del Lomo del Boquerón, pasando por la Ladera de Güimar que cierra el Valle de Güimar por el sur; parte de la cadena dorsal central de la isla, la parte superior del Valle de la Orotava, hasta culminar con la imagen espectacular del Teide (3718 m.). Por este lugar pasa el recorrido denominado “Bosque de los Enigmas”, una ruta auto guiada y señalizada que empieza en la Cruz del Carmen y forma una circular de unos 5 kilómetros siempre por el interior de la laurisilva, un bosque característico que forma parte del Macizo de Anaga, como así lo indica un panel informativo situado en este lugar.

 
Inicio de la ruta en el Mirador de Zápata.



Empezamos la ruta bordeando la carretera y enseguida un estrecho sendero se va alejando paulatinamente de la misma unos metros y avanza serpenteando bajo un frondoso Fayal – Brezal (Myrica faya y Erica arborea) por la Hoya de Zápata; continúa así hasta que en las inmediaciones de la Hoya Fría unos escalones de madera nos hagan descender bruscamente hasta desembocar en una pista forestal. Después de caminar unos metros por la misma, nos encontraremos una bifurcación a la izquierda que es la que debemos tomar, de frente continúa la pista haciendo el recorrido del “Bosque de los Enigmas” que enlaza más adelante con el PR-TF-12 dirigiéndose, o bien a la derecha hacia la Cruz del Carmen o hacia la izquierda hasta la zona costera de Bajamar.


Recorrido por el "Bosque de los enigmas".

Bifurcación sin salida (dcha.).



Continuamos por la pista forestal que transcurre con firme bastante compacto y con superficie muy amplia y de nuevo encontraremos otra bifurcación hacia la derecha donde hay un poste de cemento que porta una vieja cadena que impedía el paso, es una vieja pista forestal sin salida. Seguimos por la vía principal, siempre bajo un pasillo vegetal que forman distintas especies arbóreas pertenecientes a la laurisilva, como son Acebiños (Ilex canariensis), Loros (Laurus novocanariensis), Viñátigos (Persea indica) y un largo etcétera, que conviven con un sotobosque donde podemos ver algunos ejemplares aislados de Mato Blanco o Palomeras (Pericallis appendiculata). Enseguida estaremos cruzando el cauce del Barranco de Pedro Álvarez y en la cabecera, a unos metros del recorrido, está la bocamina de la Galería de Zápata que se encuentra tapiada debido a su inactividad.

Bocamina de la Galería de Zápata (izq.).



La pista forestal sigue su curso y en unos pocos metros se convierte en un sendero que continúa su curso llaneando por la zona denominada Cruz de la Terrerillas, bordeando el cauce del Barranco de Pedro Álvarez, que discurre bajo el Lomo de Zápata que alberga la senda de regreso de nuestra ruta. 



Repentinamente su superficie se reduce y pasa a ser de unos pocos centímetros de ancho y con un desnivel de descenso paulatino, perdiendo el sinuoso trazado en algunos momentos, antes de desembocar en otra pista forestal; iremos a la derecha por dicha pista, que más adelante cruza el Barranco de Pedro Álvarez y termina poco después en la carretera que conecta el núcleo urbano de Pedro Álvarez con la carretera TF-143 que se dirige al Caserío de El Batán. 




A unos trescientos cincuenta metros hacia la derecha nos encontraremos el Área Recreativa de La Quebrada, un pintoresco lugar de esparcimiento al abrigo de la laurisilva, situado en la llamada Hoya de la Quebrada, un amplio espacio denominado Llano Cha Pepa, bajo el Cabezo de las Torviscas (949 m.); alberga inmejorables instalaciones, así como varios paneles explicativos del entorno natural que rodea el parque.



Carretera TF-143.

Área Recreativa de La Quebrada. 


De regreso a la pista forestal que abandonamos anteriormente, desandaremos el camino hasta dar con el cruce donde finaliza el sendero que conecta con la pista por donde andamos; continuamos de frente llaneando, pronto veremos una bifurcación a la derecha que ignoraremos, es una estrecha vereda que termina en la carretera justo después de haber cruzado el cauce del barranco. 




Nuestro recorrido avanza por la pista, que poco a poco se convierte en un sendero algo sinuoso que discurre por la Hoya del Viñátigo, siempre bajo un pasillo boscoso formado por las copas de numerosas especies vegetales arbóreas características de la laurisilva, como por ejemplo, aparte del clásico Fayal – Brezal (Myrica faya y Erica arborea), Palo Blanco (Picconia excelsa), Viñátigos (Persea indica), Acebiños (Ilex canariensis), Barbusanos (Apollonias barbujana), Hijas (Prunus lusitanica) y un largo etcétera que, junto al sotobosque forman este magnífico ecosistema único en el mundo.



Laurisilva.


Más adelante el sendero se estrecha considerablemente y empieza a descender bruscamente y con suave desnivel por la zona de la Hoya Cueva de la Negra, donde encontraremos su firme bastante erosionado, hasta que en un momento determinado la vegetación nos abre una “ventana“ desde donde podremos observar un fantástico paisaje del valle que alberga el pueblo de Pedro Álvarez que se asienta entre el Lomo de Pedro Álvarez donde se advierte perfectamente el Roque de la Mesa (675 m.) y el Lomo de los Rivero, cerrándolo por el oeste; rematando la panorámica podemos distinguir la cumbre dorsal de la isla y el Teide (3718 m.) a lo lejos. 


Pedro Álvarez y al fondo, El Teide.


El camino continúa con su firme erosionado y avanza paralelo al lomo que forma la cabecera del valle, entre algunos Eucaliptus (Eucalyptus globulus) y Pinos de Monterrey (Pinus radiata), que comparten ecosistema con el Fayal – Brezal (Myrica faya y Erica arborea) más autóctono; es conveniente decir que podremos encontrarnos con restos de talas controladas de estas especies a medida que avanzamos, porque se consideran especies vegetales invasoras. Seguimos con una brusca subida con firme muy desgastado que nos dejará en un amplio espacio que forma un balcón natural libre de vegetación, con vistas panorámicas sobre el valle, donde podremos también divisar parte de la ciudad de la Laguna; desde el sendero y desviándonos hacia la derecha podemos crestear unos metros y llegar a un promontorio rocoso situado sobre la Hoya Cueva del Centeno, donde las vistas son aún más espectaculares.





El sendero sigue su curso, y nosotros con él, ascendiendo por la base del Cabezo del Carcamal (894 m.), la cual acoge un bosque de Eucalyptus (Eucalyptus globulus); la vegetación que bordea el paso consta de Inciensos (Artemisia thuscula), Cañahejas (Ferula linkii), gran cantidad de Mosqueras (Globularia salicina), Bejeques (Aeonium ciliatum), Malpicas (Carlina salicifolia) y algún que otro ejemplar aislado de Verode (Kleinia neriifolia). Avanzando en continuo ascenso, veremos una bifurcación hacia la derecha que ignoraremos y que desemboca en el Camino del Lomo, dirigiéndose al centro urbano de Pedro Álvarez. 



Continuamos de frente siempre subiendo por un largo tramo muy erosionado y pedregoso donde crecen algunos ejemplares de Eucalyptus (Eucalyptus globulus) de gran porte, el camino tiene algún rellano que nos sirve de descanso y después otro ascenso más moderado y con superficie más compacta que termina unos metros más adelante en La Estercolada, un ancho espacio llano bajo la zona conocida como Los Frailes, donde da comienzo una pista forestal, que se extiende entre Brezos (Erica arborea) y Mosqueras (Globularia salicina) y que está formado por un suelo de color rojizo. 




La Estercolada.

La pista forestal continúa hacia la Degollada del Boquerón, uniéndose allí con el sendero del “Bosque de los Enigmas”; nuestra ruta la esquiva y hacia la izquierda vemos como asciende en fuerte pendiente el inicio de otra pista que enseguida se convierte en una senda bastante oculta entre la vegetación y que es muy fácil perder su trazado correcto, por lo tanto tendremos que estar muy atentos al recorrido ya que es posible que nos extraviemos. 




La perdedora senda zigzaguea abriéndose paso entre Brezos (Erica arborea) y Mosqueras (Globularia salicina) dirigiéndose a coronar el Cabezo del Carcamal (894 m.); una vez en el punto más alto de la ruta, comenzaremos a buscar el trayecto entre la vegetación que en muchas ocasiones es intuitivo, iremos avanzando mediante suaves bajadas y remontes muy sencillos por el Lomo de la Estercolada, una cresta que discurre sobre la Hoya Cho Marcos y la Hoya de las Piedritas, siempre ocultos bajo la vegetación donde podremos encontrarnos un sotobosque muy variado de diferentes especies como la Cresta de Gallo (Isoplexis canariensis), Bejeques de Anaga (Aeonium ciliatum), Bejeques Punteros (Aeonium urbicum), grandes y retorcidos ejemplares de Verodes (Kleinia neriifolia) y un largo etcétera; durante el recorrido iremos encontrándonos algunos promontorios rocosos más abiertos donde podremos visualizar el camino recorrido y el entorno cubierto de frondosa laurisilva. 


Cabezo del Carcamal.




A partir de las Piedritas de Bonajeno el trazado de la senda se hace más evidente y desciende inmediatamente hasta conectar con la ruta de “El Bosque de los Enigmas” en las inmediaciones del Mirador de Zápata, que se encuentra junto a la carretera, a un nivel superior del sendero donde estamos.


Vieja canalización en el Barranco de la Mina.


En vez de ir hacia el mirador, iremos a la derecha a visitar un gran ejemplar de Laurel o Loro (Laurus novocanariensis) centenario que se encuentra en el medio del bosque de laurisilva; para ello tendremos que seguir el trazado del camino, que con superficie bastante ancha, desciende hasta encontrarnos con una bifurcación que se desvía hacia la izquierda y que continúa su recorrido llaneando por el Barrial de la Mina, y descendiendo mas tarde, muy erosionado, hasta desembocar en el cauce del Barranco de la Mina. 



Una vez en el, iremos remontando unos metros junto a una canalización antigua y en un momento determinado, cuando se haga imposible seguir por el cauce, nos desviaremos hacia la izquierda y buscaremos entre la vegetación al citado Laurel centenario, un magnífico ejemplar que ha sobrevivido entre otros ejemplares de otras especies distintas.


Laurel (Laurus novocanariensis) centenario.


De vuelta al sendero, remontaremos desandando el camino hasta volver a conectar con la ruta  de “El Bosque de los Enigmas”, que en unos pocos metros nos hace pasar por la bifurcación que nos hizo enlazar con el mismo; seguiremos de frente junto a un alto muro de cemento que cimenta el Mirador de Zápata y enseguida desembocaremos en el mismo para dar por finalizada la ruta en el mismo lugar donde la iniciamos.




Mirador de Zápata al finalizar.



© Texto y fotografías de Francisco Fariña