viernes, 6 de noviembre de 2015

PR-TF-42 - LA GUANCHA - LA MONTAÑETA (2ª PARTE)


PR-TF-42
LA GUANCHA - LA MONTAÑETA
(2ª PARTE)


FICHA TÉCNICA:

TÉRMINO MUNICIPAL: La Guancha, Icod de los Vinos y Garachico. 

COMO LLEGAR: Al municipio de La Guancha y a su casco urbano se llega por la carretera TF-352 que empieza cerca del kilómetro 49 de la TF-5. 
COMIENZO: Plaza de la Iglesia en el casco urbano de La Guancha. 
FINAL: Zona recreativa de La Montañeta. 
DIFICULTAD: Baja. 
DURACIÓN: 7 horas. 
LONGITUD: 17 Km. 
PROVISIÓN DE AGUA: Casco urbano de La Guancha; Albergue municipal de La Guancha; Centro de Visitantes de la Cueva del Viento; Zona de descanso en Pino Valois; Fuente de la Vega; Zona recreativa de La Montañeta. 
LUGARES DE INTERÉS: Casco urbano de La Guancha; Ruta del Agua; Iglesia Cruz del Tronco; Zona de descanso en Pino Valois; Caserío de Redondo; Centro de Visitantes de la Cueva del Viento (PR-TF-42.3); Caserío Cruz del Camino; Fuente de la Vega; Zona recreativa en La Montañeta e Iglesia DE San Francisco. 
VENTAJAS: Sendero señalizado como PR-TF-42, con acceso a todas sus variantes. Recorrido bastante pintoresco por las medianías del norte de la isla, pasando por varios caseríos casi olvidados. 
INCONVENIENTES: Hay bastantes tramos asfaltados, pero eso no debe ser necesariamente un inconveniente. 
PELIGROSIDAD: Ninguna digna de mención. 
TIPO DE RUTA: Senderismo.

CARTOGRAFÍA




DESCRIPCIÓN

De vuelta a nuestro itinerario, en el cruce anterior donde hay un poste con señalización del PR, seguiremos la que nos indica la dirección a seguir hacia el Caserío de las Abiertas y La Montañeta; es una senda entre pinar que asciende suavemente entre muros de piedra seca y que va transitando muy agradablemente entre un sotobosque de Fayal – Brezal (Myrica faya y Erica arborea), donde también crecen Helecheras (Diplazium caudatum), Cruzadillas (Hypericum reflexum) y algunos Codesos de Monte (Adenocarpus foliolosus). 


Luego pasaremos junto a un vallado de madera que delimita una huerta y que desemboca en una pista agrícola donde hay algunas casas de campo aisladas; en unos metros nos cruzamos con una calle asfaltada, cerca de una Higuera donde hay un poste con señales del PR, el cual nos indica que tenemos que girar a la derecha y continuar en descenso unos metros hasta que veamos una bifurcación a la izquierda que pasa junto a unas huertas y el exterior de una casa. 

 


Luego continúa un sendero estrecho que zigzaguea algo pedregoso entre algunas casas aisladas y que poco después termina en una pista cementada que conecta de nuevo con una calle asfaltada; cruzamos dicha vía y seguimos el recorrido de nuevo por una senda, entre unas huertas de cultivo y unos establecimientos de turismo rural; luego pisamos asfalto de nuevo y giramos a la izquierda para conectar con una pista forestal por la cual andaremos bajo un frondoso bosque de Pino Canario (Pinus canariensis) con sotobosque de Fayal – Brezal (Myrica faya y Erica arborea). 

 Senda entre cultivos.

 
Arquitectura tradicional canaria.
Veremos un poco más adelante una desviación a la derecha que discurre mediante un estrecho camino y que desciende suavemente por firme compacto hasta pasar junto a una casa aislada casi tapada por la frondosa vegetación y desde donde podemos disfrutar de las vistas panorámicas de parte de la costa de Icod de los Vinos. 

 
 Casa aislada junto al camino (d).

 

Luego giramos a la izquierda y ascendemos hasta tomar de nuevo otra senda en Las Longueras, que llanea entre Zarzales (Rubus bollei), Helecheras (Diplazium caudatum), Cruzadillas (Hypericum reflexum), Amagantes (Cistus symphytifolius), etc., y que pasa junto a las paredes ruinosas de otras viviendas abandonadas; después el sendero camina algo pedregoso y protegido por un muro de piedra seca atestado de Bejeques (Aeonium ciliatum) y Helechos (Diplazium caudatum), pueden verse de nuevo los paisajes más amplios del valle que rodea el municipio de Icod y la masa forestal que lo circunda. 


Después de cruzar un acceso al patio de una casa, seguiremos por la senda delimitada por un murete de piedra y que nos deja más adelante en una calle asfaltada por la que andaremos hasta llegar al núcleo urbano del Caserío de la Cruz del Camino, donde hay un panel informativo del PR junto a la plaza y una minúscula Ermita consagrada a San Salvador. 


Desde la Iglesia podemos ver el Camino Matatodos, por el cual iremos en ascenso y comenzaremos a caminar sobre asfalto, un poco después iremos sobre firme empedrado que discurre entre los muros que definen las huertas de cultivo adyacentes; luego se convierte en un estrecho sendero que termina poco después en una pista cementada que sigue ascendiendo entre un murete de piedra seca con vistas al Teide (3718 m.). 


Inicio de la variante PR-TF-42.4.

En un momento determinado daremos un giro a la derecha y veremos un poste señalizador del PR; de frente se inicia otra variante, el PR-TF-42.4 que se dirige al Caserío de las Abiertas y a la derecha seguimos nuestro recorrido por una senda entre Helechos (Diplazium caudatum) y Zarzales (Rubus bollei) que va llaneando algo sinuoso junto a un muro de piedra con firme mixto, de tierra compacta y en ocasiones con restos de empedrado. 

 
 
Continúa luego entre un frondoso Brezal (Erica arborea), donde crecen también Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Amagantes (Cistus symphytifolius) y algunos Codesos de Monte (Adenocarpus foliolosus); luego continúa de la misma manera, con algunos remontes sin importancia, hasta desembocar en una pista cementada que se dirige en acusado descenso hacia la carretera. Una vez en esta última, tomamos a mano izquierda y veremos enseguida la Fuente de la Vega, donde hay unos antiguos lavaderos y varios puntos de abastecimiento de agua que proceden de la cercana Galería Fuente de la Vega. 


Por la trasera de este espacio asciende un sendero entre algunas Palmeras Canarias (Phoenix canariensis) por medio del cual se accede al interior de un minúsculo bosque que enseguida se abre para dejarnos disfrutar de las bellas panorámicas de la zona agrícola de la parte alta de Las Vegas; luego va descendiendo por una vieja pista agrícola donde hay un Calvario con una pequeña cruz de madera y después va avanzando de nuevo en forma de senda algo pedregosa y entre muchísimas Helecheras (Diplazium caudatum), donde en algunos tramos, hay restos del antiguo empedrado. 

 
Fuente de la Vega.

Panorámica.

Continúa después bordeando una valla metálica de unas parcelas y conecta luego con el Camino de los Guaniles, que se cruza en forma de pista forestal, con el que venimos recorriendo; giramos a la izquierda y en ascenso iremos unos metros hasta encontrar un cruce de pistas, de frente es el final del PR-TF-42.4 que viene por dicho camino desde el Caserío de las Abiertas y hacia la derecha seguiremos en suave descenso entre Brezos (Erica arborea), Vinagreras (Rumex lunaria), Jaguarzos (Cistus monspeliensis) e Hinojos (Foeniculum vulgare), por la pista con firme algo degradado que sigue la dirección de un tendido eléctrico sostenido por unas torres metálicas. 

 
 Montaña Cerro Gordo.

Luego, el camino transcurre entre una selva de Zarzales (Rubus bollei) y Helechos (Diplazium caudatum) pasando junto a unas huertas donde hay una especie de refugio abandonado y algo precario, bajo un gran Laurel (Laurus azorica) que intuimos sirva de cuarto de aperos; después continúa el camino y sigue en forma de pista de tierra que va ascendiendo paulatinamente muy suavemente por la base de Montaña Cerro Gordo (1121 m.), dejándonos en ocasiones algunos espacios para admirar el paisaje de la costa de Icod de los Vinos y de la parte Noreste de la isla, donde es visible también la isla de La Palma en el horizonte y la silueta inconfundible del Teide (3718 m.), con Pico Cabras (2360 m.) anexo y la Fortaleza. 


Mas tarde el ascenso se hace más evidente y discurre por un pasillo vegetal por el cual, en temporada de floración, se hace algo incómodo avanzar por estar muy frondoso, está rodeado de Zarzales (Rubus bollei) y Helecheras (Diplazium caudatum), donde podremos ver también Chícharos (Lathyrus tingitanus), Codesos de Monte (Adenocarpus foliolosus) y Tederas (Bituminaria bituminosa). 

 

 

Calvario junto al sendero.

Llega un momento en que coronamos la subida y con un giro a la derecha seguimos descendiendo entre grandes Castaños por firme algo resbaladizo, hasta llegar a una bifurcación donde hay unos muros de piedra pertenecientes a unas huertas de cultivo; continuamos hacia la izquierda llaneando por una pista bastante pedregosa y al mismo tiempo cambiaremos de municipio, entrando en el de Garachico; bordeamos luego los muros de una propiedad donde hay un pequeño calvario con tres cruces de madera y luego seguimos avanzando entre Brezos (Erica arborea), Amagantes (Cistus symphytifolius), Zarzas (Rubus bollei) y Helecheras (Diplazium caudatum), hasta llegar a un cruce de pistas en el lugar conocido como Hoya de la Cruz, donde hay una gran roca en el centro dicho lugar. 

 
Hoya de la Cruz (i).


Seguimos a la izquierda, ascendiendo por firme pedregoso por una pista bordeada por restos del antiguo muro delimitador; en un instante la abandonamos y giramos a la derecha para seguir andando por el Camino del Inglés, que discurre con superficie llana, teniendo algunos remontes inapreciables; de repente y después de rebasar una cuesta muy rocosa, encontramos una vivienda aislada en medio de tanta vegetación, una vez que la rebasemos pasamos junto a unas huertas de cultivo valladas con tela metálica y enseguida giramos de nuevo a la izquierda por otra pista muy pedregosa que asciende fuertemente por la Hoya de los Granadillos y que transita bajo el pinar, donde es patente también la presencia de Fayal - Brezal (Myrica faya y Erica arborea), algunos Acebiños (Ilex canariensis) y sotobosque compuesto de Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Amagantes (Cistus symphytifolius), Granadillos (Hypericum canariense), etc. 

 Recorrido bajo el pinar.

La pista continúa muy empinada con firme más compacto y compuesto de una capa superficial de pinocho, lo cual la hace un poco más cómoda de caminar; cruzamos en Lomo Blanco, una línea de alta tensión que discurre perpendicularmente a nuestra dirección y luego llanea junto a un muro de piedra para seguir más adelante avanzando por el Lomo de los Chochos, en un agradable paseo bajo un frondoso pinar. 

  

 Laurisilva.

En una pequeña hoya, un rato después, un pequeño reducto de laurisilva compuesto de un verde Fayal – Brezal (Myrica faya y Erica arborea), donde también veremos algún Acebiño (Ilex canariensis), Capitanas (Phyllis nobla), Helecheras (Diplazium caudatum) y Amagantes (Cistus symphytifolius), nos da el aviso para llegar a una bifurcación donde atraviesa el PR-TF-43.

Cruce con el PR-TF-43.

 


 
Seguimos por el mismo hacia la derecha, internándonos por un pintoresco sendero, marcado por una hilera de piedras, que nos lleva en suave descenso y algo sinuoso hasta una zona recreativa donde está la Ermita de San Francisco, perteneciente al núcleo urbano de La Montañeta, alejado unos cientos de metros. 

  
Acceso a la zona recreativa de La Montañeta.

 Puente sobre la TF-373.

 Señalización en La Montañeta.

Cruzamos dicha zona recreativa y pasamos luego junto a la antigua Casa Forestal de Garachico, la cual dejaremos a nuestra izquierda para después cruzar un puente de madera sobre la carretera TF-373 que nos da acceso a una senda estrecha que discurre paralela a dicha carretera y que termina en la entrada a La Montañeta, muy cerca de la Ermita y donde hay unos paneles informativos, tanto del PR-TF-42 como del PR-TF-43 y sus respectivas variantes, dando por finalizado en este punto el recorrido total de esta magnífica ruta.



© Texto y fotografías de Francisco Fariña
    Francisco_farina@yahoo.es