martes, 28 de noviembre de 2017

ROQUE AGANDO - ALTO DE GARAJONAY (Por el GR-131 y RUTA 18)


ROQUE AGANDO - ALTO DE GARAJONAY
(Por el GR-131 y por la RUTA 18 del P. N. de Garajonay)


FICHA TÉCNICA:

TÉRMINO MUNICIPAL: San Sebastián de La Gomera, Hermigua, Alajeró y Vallehermoso.
COMO LLEGAR: Al Mirador del Roque de Agando se llega desde la capital de La Gomera por la carretera GM-2, vía que une dicha ciudad con los pueblos de Vallehermoso y Valle Gran Rey, unidos entre sí por la carretera GM-1. Dicho mirador está situado en el punto kilométrico 18.
COMIENZO: Mirador del Roque de Agando.
FINAL: Alto de Garajonay.
DIFICULTAD: Media – Baja.
DURACIÓN: 5 Horas.
LONGITUD: 10,4 Km. (i/v)
PROVISIÓN DE AGUA: No.
LUGARES DE INTERÉS: Mirador del Roque de Agando; Mirador de Los Roques; Mirador de Agando; Mirador del Morro de Agando; Mirador Cumbre de Tajaqué; Mirador de Tajaqué; Mirador en Montaña de Herminio; Cruce de Pajarito; Alto de Garajonay.
VENTAJAS: Ruta de alto valor paisajístico, que alberga gran cantidad de miradores panorámicos. Recorrido señalizado con mínimo riesgo de extravío.
INCONVENIENTES: Ninguno digno de mención.
PELIGROSIDAD: Nula.
TIPO DE RUTA: Senderismo.


CARTOGRAFÍA:


DESCRIPCIÓN:


El Mirador del Roque de Agando está situado junto a la carretera GM-2, entre el Roque de Agando (1246 m.) y el Roque de las Lajas (1135 m.), en la llamada Gollada de Agando, sobre las cabeceras de dos barrancos que parten desde este punto hacia vertientes contrarias, uno es el Barranco de La Laja que se nutre de numerosos barranquillos que nacen en las laderas colindantes y que se precipita hasta desembocar en la capital, San Sebastián de La Gomera. Por la otra vertiente está el Barranco de Santiago, que discurre después de haberse unido el Barranco de la Viña y el Barranco de los Álamos en las inmediaciones de Benchijigua y la zona de Lo del Gato. En este punto en el que estamos confluyen numerosas rutas, tanto pertenecientes al Parque Nacional de Garajonay como a la red de senderos de la isla; por ejemplo el PR-LG-17, recorrido circular que se inicia en la Degollada de Peraza, pasa por la Casa del Manco y regresa por la Ermita de las Nieves al mismo punto de inicio; también parte desde aquí el PR-LG-16 que desciende por Benchijigua hacia Playa Santiago, ambos recorridos comparten paso respectivamente con la RUTA 13 y la 23 del Parque Nacional. También pasa por el lugar el GR-131, denominado Camino Natural Cumbres de La Gomera que une la capital, San Sebastián con el municipio de Vallehermoso, cruzando toda la cumbre de la isla. Este último es el itinerario que escogeremos para nuestra ruta, no sin antes disfrutar de las fantásticas panorámicas que nos ofrece este punto concreto bajo el imponente Roque de Agando.
Inicio en el Mirador de Roque Agando.



Empezamos a subir unas escaleras de piedra, que nacen justo al lado de un monumento de hierro levantado a la memoria de los fallecidos en un dantesco incendio acaecido en las cumbres de la isla en el año 1984; la señalización del GR-131 es muy clara y es imposible no percatarse del comienzo. Estos escalones dan acceso a una senda que zigzaguea entre Escobones (Chamaecytisus proliferus) por una zona rocosa y algo irregular que asciende luego con algunos trozos empedrados y paralelo a la carretera aunque a un nivel superior, que desemboca en un mirador que se asoma estratégicamente hacia el Roque de Agando, un pitón rocoso de origen volcánico que es el protagonista absoluto del vertiginoso entorno. Luego, un pasillo vegetal rodeado de Brezos (Erica arborea) y con firme empedrado, nos deja al borde de la carretera en el Mirador de Los Roques, un amplio espacio acotado que se asoma a la Gollada de la Mula, un acantilado sobre la cabecera de la Cañada de las Brimberas, uno de los barranquillos que desembocan más adelante en el cauce del Barranco de Santiago; desde este punto la imagen del Roque de Agando es espectacular, al igual que el entorno que lo rodea. 



Mirador de Los Roques.
Al otro lado y cruzando la carretera veremos la señalización del GR que nos obliga a adentrarnos por una vereda muy estrecha que discurre paralela a la vía y con espectaculares vistas panorámicas de la vertiente donde se alza el Roque de las Lajas (1135 m.) y el Roque de Ojila (1150 m.), ambos en la cabecera del Barranco de las Veguetillas. El sendero camina con firme empedrado y bajo el manto frondoso de un magnífico Brezal (Erica arborea), donde también crecen en forma de sotobosque algunos Escobones (Chamaecytisus proliferus), Codesos (Adenocarpus viscosus), Cerrajones Gomeros (Sonchus ortunoi), Bejeques Gomeros (Aeonium gomerense), Bejequillos Gomeros (Aeonium castello-paivae), etc.; en su recorrido y cuando la vegetación lo permite en algunas zonas expuestas, podremos disfrutar de las vistas de los citados Roques que forman un conjunto visual muy armonioso. 

Mirador de Los Roques.
Tramo empedrado (dcha.).

Más adelante continúa llaneando muy cerca de la carretera, circulando paralelo a la misma y con una superficie bastante estrecha; luego va avanzando algo sinuoso y después ascendiendo bruscamente en zigzag por algunos tramos escalonados donde hay ocasionalmente unos apartaderos vallados que se asoman de nuevo a los Roques. 


Ascendemos luego con más desnivel por un costado del Roque de la Zarcita (1232 m.) mediante una zona bastante rocosa donde pasaremos por unas grandes lajas de roca dispuestas en forma de escalones, que luego descienden bruscamente para llegar en unos metros a la carretera GM-2 donde hay varias señales del GR; en este punto nos encontramos con la RUTA 18 del Parque Nacional, que se denomina Gran Ruta Circular de Garajonay, la más larga de todo el parque y que continúa por nuestra derecha hacia Reventón Oscuro y El Cedro. Nuestros pasos deben cruzar la carretera para dirigirnos a Pajarito por la citada RUTA 18, como así lo indica una señal dispuesta para tal fin y que comparte paso con el GR-131, el cual estamos recorriendo desde que iniciamos la ruta.

Tramo empedrado y escalonado.
 

Iniciamos un ascenso escalonado por la zona conocida como Gollada de la Zarcita, que luego asciende mas empinado por un tramo también escalonado con peldaños de madera un poco incómodos, ya que tienen una considerable altura para un paso de caminante normal. 


Se va internando por la laurisilva, compuesta de grandes ejemplares de Hayas (Myrica faya), Viñátigos (Persea indica), Acebiños (Ilex canariensis) y numerosas especies características de este de tipo de bosque relicto, como por ejemplo las Helecheras (Diplazium caudatum) y Capitanas (Phyllis nobla), entre muchas otras. 

 Sendero entre laurisilva.
 

Continúa subiendo y el firme se nos presenta luego más estrecho y hundido en el terreno, con algunos tramos resbaladizos, sobre todo en temporada de lluvias que es cuando el suelo está mojado; unos metros más adelante llegamos a una bifurcación señalizada que por nuestra izquierda se dirige al Mirador de Agando, distante a unos cien metros; por una vereda entre Escobones (Chamaecytisus proliferus), Codesos (Adenocarpus viscosus), Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Cerrajones Gomeros (Sonchus ortunoi) y Brezos (Erica arborea), llegaremos a un asomadero natural muy expuesto donde podemos visualizar una bella estampa del Roque de Agando y su entorno natural donde se alzan el Roque de las Lajas , el de La Zarcita y el de Ojila, además de casi toda la zona sureste de la isla.
 
Bifurcación hacia el Mirador de Agando.


En el Mirador de Agando.
 

De vuelta al sendero principal, continuaremos el ascenso por el angosto sendero que discurre entre sotobosque de Capitanas (Phyllis nobla) y Helecheras (Diplazium caudatum), hasta llegar a otra bifurcación también señalizada que por la izquierda nos llevará a otro mirador denominado Morro de Agando.

 

Sendero de acceso al Mirador Morro de Agando.

Es una vereda que se inicia escalonada y luego discurre por una loma algo expuesta que termina en lo alto del Morro de Agando (1288 m.), donde hay una especie de terraza metálica a la cual podemos acceder para recrearnos de vistas impresionantes de toda las cumbres de la isla, hay un panel explicativo del entorno visual.


En el Mirador Morro de Agando.


Regresamos al camino principal, que transcurre más llano por las inmediaciones de La Jarita de Agando (1295 m.) y accederemos enseguida a un puente de madera que cruza la carretera GM-2 y que termina en una lomada por donde avanza el sendero entre Fayas (Myrica faya), Brezos (Erica arborea) y algunos Cerrajones Gomeros (Sonchus ortunoi), paralelo a la carretera y que termina poco después en un apartadero de la misma, a unos pocos metros del Mirador de Tajaqué. 

 


Puente de madera sobre la GM-2.

Cruzando la calzada estaremos en dicho mirador, situado a una altitud de 1312 metros sobre el nivel del mar, encima de la llamada Caldera de Benchijigua, por donde discurre y desemboca en el municipio de Playa Santiago, el Barranco de Santiago. 



Roque de Agando desde el Mirador de Tajaqué.


Parten desde este lugar unas escaleras de piedra que tienen acceso a una vereda empedrada que asciende suavemente y bastante expuesta hacia dicha Caldera, que corona enseguida un promontorio rocoso denominado la Punta de la Tunera, donde hay un pequeño espacio protegido por un pasamano, en forma de mirador con vistas panorámicas. Luego desciende bruscamente entre Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Brezos (Erica arborea) hasta concluir en un paso que discurre paralelo a la carretera GM-2, por donde caminaremos protegidos por la valla de dicha vía. 

 
Trayecto junto a la carretera GM-2.

En pocos metros continuamos por una pista forestal que se adentra bordeando sobre una vertiente llamada el Ancón de los Árboles y lo hacemos por una superficie bastante ancha que discurre llaneando entre un ecosistema formado por la vegetación característica de la laurisilva, podemos ver Brezos (Erica arborea), Acebiños (Ilex canariensis), Loros (Laurus novocanariensis) y sotobosque de Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Codesos (Adenocarpus viscosus). 


 

La pista se va estrechando paulatinamente y se convierte en una senda muy agradable que continúa su curso abriéndose paso por una zona deforestada debido a un voraz incendio acaecido en el año 2012 que devoró un 11% de la superficie forestal de la isla; la zona está en vías de recuperación ya que nos iremos encontrando evidencias de nuevas plantaciones y restauración de la zona afectada.


El sendero transcurre luego muy evidente y marcado, reforzado en algunos tramos con escalones de madera; más adelante asciende en forma de zigzag entre pequeños ejemplares de Brezos (Erica arborea) de nueva plantación y algunos Escobones (Chamaecytisus proliferus), coronando una pequeña loma en la Cumbre de Tajaque, donde hay una pequeña edificación con antenas de telecomunicaciones. Luego, entre una multitud de ejemplares de Cerrajones Gomeros (Sonchus ortunoi) que bordean el evidente sendero creciendo en forma de sotobosque, llegaremos a una pista forestal junto a la carretera GM-2 donde hay una confluencia evidente de rutas señalizadas. 


 

A la izquierda, como lo indica una señal colocada en un poste de madera, empieza la RUTA 19 del Parque Nacional en dirección al Caserío de Imada, este recorrido conecta en el Lomo de los Charcos con la RUTA 16 y esta última enlaza en un punto determinado con el PR-LG-15 en dirección al Caserío citado.

 

Seguimos unos metros por la pista en dirección a Pajarito y enseguida la tendremos que abandonar para girar a la derecha y ascender por un sendero bajo laurisilva que se dirige al Cabezo del Chamusco (1369 m.), esta vereda discurre con firme compacto y pedregoso en ocasiones avanzando algo sinuoso y muy marcado, con vistas hacia las vertientes del Barranco del Pantano que discurre por el entorno de la Reserva Natural Integral de Benchijigua, afectada en parte por el incendio del 2012. Luego, el camino pasa por una zona más abierta donde apenas hay vegetación, aunque en las laderas cercanas se observan numerosos Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Codesos (Adenocarpus viscosus), al igual que muchos ejemplares de Brezos (Erica arborea) de repoblación. 

Acceso al Mirador de Montaña Herminio (dcha.).

Continuamos caminando cómodamente hasta ver un acceso escalonado por nuestra izquierda que en pocos metros termina en la cumbre de la Montaña de Herminio (1395 m.), donde hay un mirador natural que se asoma sobre la Hoya del Charco del Caballo, hacia el espacio natural protegido antes citado, pudiendo también vislumbrar parte del Roque de Agando, situado al inicio de nuestra ruta. 


Regresamos al sendero principal, que transcurre muy cómodo y con firme bastante compacto, avanza llaneando y después con algunos remontes sin importancia, aunque algunos tengan escalones de madera dispuestos para hacer más cómodo el suave ascenso; vemos entre la vegetación de repoblación algunos ejemplares de Hiedra Canaria (Hedera canariensis) en las zonas más húmedas y ocasionales Violetas de Monte (Viola riviniana), al igual que algunos ejemplares aislados de Helecheras (Diplazium caudatum) y Cerrajones Gomeros (Sonchus ortunoi). 
 

El paso asciende con un poco más de desnivel de subida y por una zona más pedregosa que se va abriendo paso entre la vegetación, aquí más frondosa, que poco después culmina en otra cúspide donde hay un banco de madera a modo de asiento para poder disfrutar con tranquilidad del entorno natural que rodea este lugar.




El descenso lo hacemos con paso algo incómodo, ya que los escalones de madera dispuestos no tienen la altura adecuada; avanzamos luego por el camino que se presenta hundido en el terreno en forma de canal y que confluye poco después con una pista forestal donde se inicia la RUTA 16 del Parque Nacional, una circular que desciende por la pista y que tiene conexión con el PR-TF-15, que pasa por el Caserío de Imada y termina en Playa de Santiago. Nuestro camino sigue llaneando hacia la derecha bordeando el Cabezo de Toro (1377 m.), hasta llegar a Pajarito, un amplio espacio de tierra junto a la carretera, donde hay una parada de guaguas, parking y diversa señalización con paneles informativos de varias rutas del Parque Nacional y del GR-131; en la carretera hay una rotonda donde confluye la carretera CV-13 que se dirige al municipio de Alajeró y al pueblo de Chipude.

 Cruce de Pajarito.

Cruzando la carretera empieza otra pista forestal donde está el inicio de la RUTA 17 que circunda la base del Alto de Garajonay y la continuación de la RUTA 18, que es la que estamos realizando y que comparten paso hasta coronar dicho alto. 

Inicio de la subida hacia el Alto de Garajonay.
 

Iniciamos la subida por un sendero reforzado con escalones de madera, que asciende sin parar hacia una elevación denominada el Cabezo del Vaquero (1403 m.); después de coronarla, desciende de dicha colina entre una población bastante numerosa de Brezos (Erica arborea) y mediante una senda muy agradable y cómoda de avanzar, hasta que nuevamente tengamos que empezar a ascender con mucho mas desnivel de subida y de nuevo con firme escalonado, entre multitud de Cerrajones Gomeros (Sonchus ortunoi), y un bosque formado por Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Brezos (Erica arborea). 



Después de la dura subida llegaremos al Lomo de la Cruz, otra elevación situada a los 1460 metros de altitud, donde se encuentran varias señales del Parque Nacional referidas a la RUTA 17, que es la circular del Alto de Garajonay y la RUTA 14, también circular, que se inicia en la Laguna Grande, pasando por la Laguna Chica y terminando en el mismo lugar del comienzo. También hay señalización del GR-131 que es el que estamos siguiendo y otra que señala la dirección a seguir hacia El Contadero, teniendo antes un mirador natural sobre el Lomo del Contadero, con vistas panorámicas.

 



Desde este punto tomaremos hacia la izquierda por un sendero llano y con firme bastante compacto, entre un Fayal – Brezal (Myrica faya y Erica arborea) de repoblación, con sotobosque de Codesos (Adenocarpus viscosus) y Cerrajones Gomeros (Sonchus ortunoi), que discurre bordeando el Lomo de la Cruz.

 


Un poco más adelante comienza con una bajada algo pronunciada que termina en una degollada donde veremos una senda a la derecha casi imperceptible que conecta con la pista que asciende al Alto de Garajonay; dicha vereda la obviaremos y continuamos ascendiendo por otra lomada por donde discurre un camino escalonado y sinuoso que en pocos metros desemboca en el Alto de Garajonay, una plataforma cementada de forma circular situada en la altura máxima de la isla, a 1483 metros.
 
 La Fortaleza de Chipude desde el Alto de Garajonay.

 

El Alto de Garajonay fue considerada una montaña sagrada por los antiguos habitantes de la Isla de la Gomera; el círculo acotado que hay en el interior de este mirador, es una reproducción de una especie de altar ceremonial que los Guanches utilizaban para comunicarse con sus divinidades, como así lo indica un panel informativo situado al borde del mismo. Las vistas son inmejorables desde esta fabulosa atalaya, donde es destacable la Fortaleza de Chipude en la banda sur de la isla, un altiplano rocoso de origen volcánico que alberga importantes hallazgos arqueológicos y que forma parte del llamado Monumento Natural de la Fortaleza. El entorno visual se complementa con la imagen de la práctica totalidad de la isla, incluso en días más despejados puede observarse las siluetas de las islas de El Hierro, La Palma y Tenerife, esta última con la omnipresente imagen visual del Teide (3718 m.). 

 De regreso, desandando el camino.


Para el regreso tenemos multitud de opciones; desde la nuestra, que es desandando todo el camino para regresar al punto de inicio, hasta la más larga que es el seguimiento del GR-131, Camino Natural Cumbres de La Gomera hasta su fin en el municipio de Vallehermoso y allí conectar con el GR-132, denominado Camino Natural Costas de La Gomera que rodea toda la isla; pasando por la conexión de casi todos los recorridos pertenecientes al Parque Nacional con los que podremos combinar diferentes y muy variados trayectos.


© Texto y fotografías de Francisco Fariña y Cory Fariña
     francisco_farina@yahoo.es