miércoles, 13 de julio de 2011

PR-TF-6.1 - CHAMORGA-ROQUE BERMEJO


PR-TF-6.1
CHAMORGA – ROQUE BERMEJO
(REGRESO A CHAMORGA POR EL PR-TF-6)



FICHA DE LA RUTA:

TÉRMINO MUNICIPAL: Santa Cruz de Tenerife.
COMO LLEGAR: La carretera de Las Mercedes, la TF-12, nos llevará directamente a la bifurcación con la carretera de Chamorga, la TF-123, que termina justo en el Caserío de Chamorga.
COMIENZO: Caserío de Chamorga.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Baja.
DURACIÓN: 4 horas.
LONGITUD: 7,5 Km.
PROVISIÓN DE AGUA: En una fuente pública en el Caserío de Chamorga y en un manantial natural bajo la Montaña de Tafada.
LUGARES DE INTERÉS: Caserío de Chamorga; Roque de el Pilón; Casas de Tafada; Faro de Anaga; Reserva Natural Integral de los Roques de Anaga; Caserío y Playa de Roque Bermejo; Casas Blancas; Barranco de Roque Bermejo.
VENTAJAS: A partir de las Casas de Tafada y por las laderas de Montaña Tafada hay una población espectacular de Palominos o Arreboles (Echium simplex). Vistas panorámicas de la Reserva Natural Integral de los Roques de Anaga. La pequeña playa de Roque Bermejo es muy pintoresca y apta para el baño.
INCONVENIENTES: La bajada por el Lomo del Rayo es bastante resbaladiza por firme muy degradado, al igual que la del Lomo del Faro, después de pasar junto al Faro de Anaga.
PELIGROSIDAD: Nula.
TIPO DE RUTA: Senderismo.

Panorámica de Roque Bermejo.

CARTOGRAFÍA

 


DESCRIPCIÓN:

La carretera TF-123 nos lleva directamente al Caserío de Chamorga, terminando su recorrido unos ciento cincuenta metros después de la pequeña Ermita de la Inmaculada, alrededor de la cual se desarrolla el núcleo urbano de dicha aldea. Seguimos esa distancia bajo los Dragos de Chamorga, donde crecen varios ejemplares espectaculares de Dragos (Dracaena draco), hasta llegar al final de la misma donde hay una explanada y un acceso al único bar que hay en el caserío, el famoso Bar de Álvaro.

 
Caserío de Chamorga (i).

Comenzamos la ruta en la trasera de una pequeña fuente pública de agua, por una rampa de cemento señalizada con indicaciones del PR que nos ocupa, el PR-TF-6.1 y que evita el PR-TF-6 que asciende hacia El Draguillo, pasando por Las Palmas de Anaga y volviendo a este punto después de pasar por Roque Bermejo. Continuamos subiendo por un sendero estrecho que discurre por la trasera de un pequeño grupo de casas y por las faldas del Roque Bichuelo (644 m.), que se precipita hacia el cauce del Barranco de Roque Bermejo, dejando atrás preciosas vistas panorámicas del caserío que se hunde en un valle entre los riscos del Roque Pelado (781 m.), el Peñón (825 m.) y la Cruz del Draguillo (699 m.).

 
Roque del Pilón (i).

 
Pasillo vegetal de laurisilva.

Dicha senda discurre en suave ascenso, con firme terroso y reforzado ocasionalmente con algunos escalones hechos de piedra, entre algunos Pencones (Opuntia maxima), Vinagreras (Rumex lunaria), Tabaibas (Euphorbia lamarckii) e Hinojos (Foeniculum vulgare), dirigiéndose hacia Los Revolcaderos, donde se alza el Roque de el Pilón (547 m.), un pitón rocoso de curiosa forma que está rodeado de un mirador natural hacia el barranco y el Caserío de Chamorga. Un giro brusco a la izquierda nos obliga a introducirnos mediante unos escalones rocosos, en un pasillo vegetal muy frondoso formado de un precioso Fayal – Brezal (Myrica faya y Erica arborea) característico de la laurisilva del Macizo de Anaga; el recorrido es llano y el firme muy compacto, resguardado por una pared rocosa donde crecen infinidad de Bejeques (Aeonium cuneatum) y Cerrajas (Sonchus radicatus); en un momento determinado encontremos una zona pedregosa por donde asciende el camino sinuoso en forma de escalera de piedra y mas arriba un paso bastante expuesto y flanqueado por un débil pasamanos de madera en la zona conocida como Paso de la Burra, que nos da paso a llanear por un tramo muy abierto y con vistas fantásticas hacia el Barranco de Roque Bermejo, que discurre bajo las altas laderas de El Orobal y del Morro del Rincón.

 
Paso de la Burra.

 
Casa de Tafada (i) y Montaña de Tafada (d).

Frente a nosotros ya podemos divisar las Casas de Tafada, unas viviendas antiguas en estado ruinoso en la base de Montaña Tafada (607 m.) y junto a las cuales sigue el trazado del sendero; seguidamente un tramo del mismo camino, en descenso y bastante resbaladizo, nos deja junto a dichas casas, después de ignorar una bifurcación hacia la izquierda, sin señalizar, que se dirige a El Draguillo. Después de rebasarlas, el sendero da un giro brusco a la izquierda, internándose mediante algunos escalones tallados en el terreno, en una corta y resbaladiza travesía vegetal compuesta de Brezos (Erica arborea), donde también podremos ver muchos Bejeques (Aeonium cuneatum) y algunas Fayas (Myrica faya).

 

Roques de Anaga desde La Asomada.

Seguidamente el sendero discurre muy despejado y con vistas impresionantes hacia la izquierda del Barranco de Tafada, que fluye bajo el Lomo de los Codesos y que desemboca en las inmediaciones de los Roques de Anaga; a nuestra derecha se alzan las vertientes rocosas de la Montaña de Tafada, plagada de Palominos o Arreboles (Echium simplex), especie de Taginaste muy vistoso y endémico de la banda norte del Macizo de Anaga, y bordeando el sendero muchos Bejeques (Aeonium cuneatum), Tederas (Bituminaria bituminosa), Cerrajas (Sonchus radicatus) y Chagorros (Sideritis macrostachhya). Continúa descendiendo por los Pasos de la Cruz, con un recorrido bastante expuesto en dirección a La Asomada, una pequeña explanada que sirve de mirador natural hacia el Faro de Anaga, el cual podemos distinguir al final del Lomo del Rayo; desde aquí también son fantásticas las vistas de los Roques de Anaga y de la Casa de las Breñas, una antigua edificación rodeada de lo que fueron unas huertas cultivables.

Roque de Tierra (178 m.).

Roque de Fuera (66 m.).

 
Sendero hacia el Faro de Anaga.

El sendero sigue su curso por firme rocoso y circula bajo los riscos pedregosos de la Montaña Tafada (607 m.), pasando junto a un manantial natural de agua donde crecen muchos Palominos (Echium simplex) y Taginastes de Anaga (Echium leucophaeum); luego hay varios pasos delicados y con bastante desnivel donde hay que extremar las precauciones, ya que un mal paso podría traernos graves consecuencias. Mas adelante comienza un vertiginoso y zigzagueante descenso por el Lomo de las Vueltas, sobre un firme muy degradado y pedregoso propenso a resbalones; fluye entre una población muy numerosa de Tabaibas (Euphorbia lamarckii), donde también crecen Bejeques (Aeonium cuneatum), Matorriscos (Lavandula buchii) e Incienso (Artemisia thuscula) entre las rocas colindantes del camino.

 
Lomo de las Vueltas hacia el Faro de Anaga.

Barranco de Roque Bermejo.

Nos vamos acercando paulatinamente al Faro de Anaga y desde el recorrido distinguiremos la desembocadura del Barranco de Roque Bermejo y algunas casas que componen la pequeña aldea costera; por las laderas compuestas de material volcánico que dan a dicho barranco, crecen multitud de Cardones (Euphorbia canariensis) situados entre múltiples cuevas y andenes impracticables. Sigue el descenso un buen tramo, cada vez más inestable y resguardado en ocasiones por escalones hechos de piedra; a nuestras espaldas podremos observar la totalidad del recorrido bajo la Montaña Tafada y los pasos expuestos después de pasar La Asomada, es un bonito paisaje montañoso y a la vez agreste. El tramo final de esta bajada discurre por el Lomo del Rayo entre Tabaibas Dulces (Euphorbia balsamifera) y Matorriscos (Lavandula buchii), por firme bastante resbaladizo aunque mas compacto; nos encontraremos con el PR-TF-6, señalizado convenientemente, que hace un recorrido circular desde El Draguillo, pasando por Las Palmas de Anaga, subiendo a Chamorga y volviendo al mismo punto de partida; nosotros hemos terminado el PR-TF-6.1, una variante del referido recorrido.

Cruce con el PR-TF-6 en el Lomo del Rayo.

Panorámica desde el sendero a Las Palmas de Anaga.

Reserva Natural Integral de los Roques de Anaga.

Para regresar al Caserío de Chamorga, punto de salida de nuestra ruta, tomaremos a la derecha hacia el Faro de Anaga, no sin antes observar una bella fotografía del Roque de Tierra, coronado a los 178 m.s.n.m. por “La Pica” y el Roque de Fuera, rematado por la Aguja del Roque a los 66 m.s.n.m., que juntos forman la Reserva Natural Integral de los Roques de Anaga y que están situados frente a la Punta Las Palmas.

 
Camino hacia el faro por el Lomo del Faro.
 

Tramo empedrado del Camino del Faro.

El sendero continúa junto al faro y desciende muy resbaladizo al lado a una valla metálica que protege a éste, discurre por el Lomo del Faro y se distingue perfectamente su trazado sinuoso hacia el Caserío de Roque Bermejo; un poco mas adelante es mas ancho, cimentado sobre un gran muro de piedras y con firme bastante pedregoso, hasta que unos metros mas adelante conserva gran parte de su precioso empedrado; va zigzagueando hacia dicho caserío entre grandes ejemplares de Tabaibas Dulces (Euphorbia balsamifera) y Matorriscos (Lavandula buchii), pudiendo encontrar alguna Palmera Canaria (Phoenix canariensis) muy aislada y quedando detrás nuestro, las impresionantes vistas de las laderas volcánicas de la Majada del Rubio, que se precipitan hacia el mar, coronadas por la pequeña meseta que alberga el faro; también destacamos las vistas de La Quebrada, unos riscos pedregosos que se alzan sobre el camino hacia el Caserío de Chamorga.

PR-TF-6 hacia el Caserío de Chamorga.

El ancho camino nos lleva a cruzar un pequeño barranquillo y a dejarnos en una bifurcación; a la derecha continúa en ascenso y entre unas huertas el PR-TF-6 hacia el punto desde donde partimos en Chamorga y de frente sigue sinuoso y con suave pendiente, cruzando de nuevo el mismo barranquillo sobre un puente y dejándonos mas tarde en la preciosa y pintoresca Playa de Roque Bermejo, justo en un pequeño embarcadero que fue muy utilizado en tiempos mas o menos remotos para abastecer a los caseríos del macizo que no tenían acceso por carretera; el entorno bien merece una visita y un largo descanso, incluso un baño en el mar en la pequeña playa en forma de cala, con el Roque Bermejo (41 m.) como protagonista y el pequeño caserío compuesto por unas pocas casitas y una minúscula Ermita.


 
Playa y Caserío de Roque Bermejo.

De regreso desandaremos el camino desde la playa hasta la bifurcación que nos lleva hacia Chamorga, es un estrecho sendero entre los muros de unas tierras de cultivo que asciende con restos de empedrado y pasa junto a una aislada casa de campo donde crecen numerosas Cañas (Arundo donax), Matorriscos (Lavandula buchii), Vinagreras (Rumex lunaria) y algunas Palmeras Canarias (Phoenix canariensis); mas adelante zigzaguea y eleva su desnivel bajo el risco pétreo de La Quebrada, ascendiendo mediante algunos escalones de piedra entre Piteras (Agave americana) y Tabaibas (Euphorbia lamarckii) para dejarnos en una altiplanicie donde se encuentra Casas Blancas, unas viviendas aisladas y en ruinas al borde del Barranco de Roque Bermejo, del cual tendremos una preciosas vistas deslizándose hacia el mar. Estamos en un mirador privilegiado, ya que tendremos a la vista el mencionado barranco, que en época de lluvias lleva un riachuelo de agua; del camino recorrido desde la playa, donde se distingue perfectamente el Roque Bermejo y del Faro de Anaga, que desde lo alto de los riscos colindantes, al final de su precioso acceso empedrado, está vigilante permanentemente.

El Faro de Anaga desde Casas Blancas.

 
Casas Blancas.

De regreso al sendero, seguiremos por un tramo empedrado en continuo ascenso y con la vista puesta en las altas laderas del Barranco de Roque Bermejo; sobre el camino se alzan los riscos de La Jara y en la vertiente contraria el Lomo el Tanque, ambas cargadas de un Tabaibal (Euphorbia lamarckii) inmenso, transformándose en Cardonal – Tabaibal (Euphorbia canariensis y Euphorbia lamarckii) a medida que se va acercando al cauce del barranco, donde también podremos distinguir alguna Palmera Canaria (Phoenix canariensis).

 
El Faro de Anaga y Casas Blancas (i).

 

Sigue progresando en ascenso con firme bastante compacto y terroso, formando un discurrir sinuoso entre los riscos de la pared derecha del barranco y el borde del mismo, donde crecen grandes ejemplares de Piteras (Agave americana). Un poco mas adelante encontraremos otro tramo con restos de empedrado, que termina luego con un desnivel mas llano, incluso en descenso, por donde nacen muchas Vinagreras (Rumex lunaria), Hinojos (Foeniculum vulgare) y Cornicales (Periploca laevigata), para luego volver a remontar fuertemente y encontrarnos mas adelante con un reciente desprendimiento que obliga a desviarnos hacia el cauce, cruzando éste para luego volver al sendero principal, volviendo a ascender hasta encontrarnos con un espacio bastante amplio donde poder descansar a gusto.

 
Barranco de Roque Bermejo (i) y Roque del Campillo (d).

Subiendo hacia Chamorga.

Veremos como el sendero sigue su curso por la ladera del barranco, bajo las Erillas Quemadas, que dicho sea de paso está plagada de Cardones (Euphorbia canariensis), continúa con un desnivel bastante acusado; a la vista también tendremos el cauce del barranco que está muy tupido por la vegetación, sobre todo de un espeso Cañaveral (Arundo donax). La fuerte subida es recompensada luego por otro tramo mas suave donde el firme está compuesto de nuevo por restos de empedrado, incluso algunos escalones tallados en la roca que nos facilitan la travesía bajo el Roque de El Campillo (501 m.), donde suelen verse algunas Aguilillas (Buteo buteo) que tienen su morada en las numerosas covachas que por su orografía existen.

Primeras casas de Chamorga bajo el Roque de la Meseta.

Un poco mas adelante y después de tener acumulado bastante tramo en ascenso, podremos tomarnos un corto descanso en un espacio bastante rocoso junto a una gran cueva formada junto al sendero; después tomaremos un pequeño descenso y luego otra fuerte subida empedrada hasta llegar a la primera casa situada al lado del camino.
 

Los dragos en el Caserío de Chamorga.

La vista bajo el roque de La Meseta (583 m.), rodeado de laurisilva, es impresionante; a partir de este punto el desnivel se suaviza considerablemente, pasa junto a otras casas aisladas, donde podremos observar varios Dragos (Dracaena draco); discurre por un firme más rocoso hasta llegar a Las Tosquitas Coloradas, un tramo del sendero tallado y bordeado de material volcánico de color rojizo que finaliza en una pista de tierra bastante degradada donde hay una señal que indica “Camino Roque Bermejo”; dicha pista nos lleva en ascenso, bajo el Roque Bichuelo (644 m.), hasta terminar en la Carretera de Chamorga, donde se encuentra el Bar de Álvaro, donde comenzamos este panorámico recorrido, habiendo hecho así una travesía circular muy interesante dentro del Macizo de Anaga.



© Texto y fotografías de Francisco Fariña