viernes, 20 de abril de 2012

SL-TF-301 - CIRCULAR LAS BARRERAS

SL-TF-301
CIRCULAR LAS BARRERAS



FICHA DE LA RUTA

TÉRMINO MUNICIPAL: El Rosario y Candelaria.
COMO LLEGAR: Entre el punto kilométrico 7 y 8 de la Carretera General del Sur, la TF-28, hay una bifurcación señalizada hacia el Barrio de Machado y luego en esta carretera hay varias señales indicadoras que van marcando la Ermita de Machado.
COMIENZO: Ermita de Machado.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Baja.
DURACIÓN: 4 horas.
LONGITUD: 6,3 Km.
PROVISIÓN DE AGUA: En Barranco Hondo. Y en algunos puntos concretos del canal en el Camino Viejo de Candelaria.
LUGARES DE INTERÉS: Ermita de Machado. Casa del Pirata. Caserío de Las Barreras. Camino de Las Barreras. Núcleo urbano de Barranco Hondo. Camino Viejo de Candelaria. Era de la Asomadita.
VENTAJAS: Ruta señalizada como SL-TF-301. Conexión con el SL-TF-301.1 que sube al Campamento de la Esperanza y con el SL-TF-299 - Lomo El Centeno, perteneciente a la Red de Senderos del Municipio de Candelaria. Vistas panorámicas del Valle de Güimar desde el Camino de las Barreras y desde la Era de la Asomadita.
INCONVENIENTES: Ninguno.
PELIGROSIDAD: Nula.
TIPO DE RUTA: Senderismo.

CARTOGRAFÍA


DESCRIPCIÓN

Comienza este recorrido en la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario o mas comúnmente llamada Ermita de Machado, una pequeña Iglesia del siglo XVI que alberga, entre varias imágenes importantes, un cuadro con la imagen del Pirata Amaro Pargo, cuya casa residencial se halla a escasos metros de este punto, en estado de total abandono y ruinosa, junto al Camino Viejo de Candelaria que viene desde La Laguna. Dicha Ermita está situada en las faldas de la Montaña del Rosario (556 m.), en un precioso mirador natural con vistas panorámicas hacia el Valle de Güimar y también a la costa sureste de la isla, pudiendo distinguir incluso el Macizo de Anaga. Al otro lado de la carretera hay un panel informativo junto al inicio del SL-TF-301, el cual vamos a recorrer; antes de acometer la marcha podemos acercarnos a las ruinas de la Casa del Pirata, que se accede por un ancho camino empedrado que termina en los alrededores de la misma.


Ermita de Machado.

Casa del Pirata (i); comienzo del SL (d).



De vuelta al SL, iniciamos la ruta en suave ascenso por el Camino la Vegueta, un sendero bastante pedregoso que discurre paralelo al Barranco de las Barreras y entre multitud de Tabaibas (Euphorbia lamarckii), Cornicales (Periploca laevigata), Pencones (Opuntia maxima) y algunos Cardones (Euphorbia canariensis), que nacen en los bordes de dicho barranco; un poco después pisaremos sobre firme mas rocoso y luego encontraremos algunos restos del antiguo empedrado, la Montaña del Picacho (632 m.) cobra protagonismo, es un cono volcánico alejado que se alza sobre la urbe de Barranco Hondo, con una carretera de acceso a su cima donde hay un mirador espectacular, al fondo la Ladera de Chafa y la de Güimar, que junto al Pico del Valle (2026 m.) forman un conjunto paisajístico espectacular.

Panorámica.

Restos de empedrado (i).

Continúa ahora muy marcado por una hilera de piedras y discurre algo sinuoso en dirección a Montaña Toriño (732 m.); en los bordes podemos ver algunas Piteras (Agave americana) y ocasionales Almendreros y mas allá, sobre la Hoya los Trujillo, algunos Balos (Plocama pendula) y Cardones (Euphorbia canariensis). A medida que ascendemos, el paisaje del Valle de Güimar se hace cada vez más grandioso, pudiéndose observar la amplia llanura junto al océano sobre la cual se asienta; en primer plano la Hoya del Rosario se muestra cargada de un frondoso Cardonal – Tabaibal (Euphorbia canariensis y Euphorbia lamarckii), acompañada de vegetación característica de las medianías, como los Cornicales (Periploca laevigata), Jaguarzos (Cistus monspeliensis) y Verodes (Kleinia neriifolia), entre muchas otras.



Señal del SL en el canal.

En un momento determinado el sendero da un brusco giro a la izquierda y desciende suavemente para cruzar el Barranco de El Rosario, un cauce poco profundo que anteriormente se unió con el Barranco de Las Barreras, por el cual bordeamos inicialmente; después de rebasarlo continuamos ascendiendo por firme muy degradado y tendremos que tener cuidado de no perder el sendero ya que no está muy marcado; algunos mojones de piedra nos guiarán por terreno muy rocoso y en continuo zigzag iremos salvando el Barranco de Las Barreras hasta llegar a un canal de agua en desuso; desde este lugar ya podemos ver el caserío de Barranco Hondo y un amplio valle en la Hoya del Rosario que termina en la base de Montaña del Rosario (556 m.).

Por la Montaña de las Mozas (716 m.).


Valle de Güimar.

Después de haber cruzado el canal, nos dirigimos hacia Montaña las Mozas (716 m.), la cual iremos ascendiendo poco a poco y paralelamente a su base por un sendero estrecho, con firme muy rocoso, casi horadado en el terreno y con restos de empedrado; el canal que hemos dejado detrás le veremos alejarse hacia el norte por Montaña Machado (457 m.) y hacia el sur, por la Hoya del Obispo y el Valle de Güimar se abre ante nuestros ojos en un paisaje muy cautivador.

Montes de La Esperanza (d).

Barranco Hondo.

El sendero continúa por las faldas de Montaña las Mozas (716 m.) y se dirige hacia una pista agrícola en la cual desemboca junto a un poste de señalización del SL, un poco más adelante hay un amplio espacio desde donde se observa todo el valle y un buen lugar para descansar; seguimos por la pista de tierra, a nuestra derecha se extiende una gran planicie y son visibles algunas casas aisladas pertenecientes al Caserío de Las Barreras, mas allá podemos ver la cuerda montañosa de los Montes de La Esperanza, con algunas crestas importantes como la Montaña Cabeza de Toro (1503 m.), el Pico de las Flores (1315 m.) y Montaña Grande (1269 m.), todas dentro del Paisaje Protegido de Las Lagunetas, un paraje natural de 3.800 hectáreas compuesto principalmente de Monteverde, el cual tiene una importancia ineludible con los suelos y la recarga de los acuíferos.


Llegando a Las Barreras.

La pista sigue su curso en línea recta y sin dejar de ascender entre algunos Pencones (Opuntia maxima), un poco mas adelante veremos los antiguos muros de piedra seca que delimitaban el antiguo camino y al otro lado una valla metálica que deslinda unas huertas de cultivo; en el muro nacen multitud de Hinojos (Foeniculum vulgare), buscando la humedad de las piedras, y por los bordes del camino crecen Tederas (Bituminaria bituminosa), algunos ejemplares enormes de Retamas (Cytisus scoparius) y algunos Cerrajones (Sonchus acaulis) aislados.


Continúa hacia el portal de una casa aislada y luego transcurre llaneando junto a un solitario Pino Canario (Pinus canariensis) que crece dentro de unas huertas abancaladas donde también hay algunas Higueras y Escobones (Chamaecytisus proliferus); un poco mas adelante pisaremos sobre asfalto y vuelve a ascender suavemente hasta encontrarnos un cruce de caminos donde hay un poste señalizador; a la derecha y en fuerte ascenso, se inicia el SL-TF-301.1 por el Camino Marabedí, que discurre entre las Casas de las Señas por una vía asfaltada en fuerte ascenso y que termina mas adelante bajo el Lomo de Marabedí, donde comienza el sendero que sube por el Lomo del Agujero hasta el Campamento de La Esperanza, dentro del Monte de las Raíces. Iremos a la izquierda, que comienza el Camino de Las Barreras, que se dirige llaneando y por firme de tierra, hacia el pueblo de Barranco Hondo; primero pasaremos junto a una casa aislada, antes de ignorar una pista agrícola hacia la izquierda que se dirige hacia la Montaña de la Piedra (761 m.); luego el camino sigue su curso en suave descenso, bordeando el cauce del Barranco Fuente Torres y marcado entre una población muy numerosa de Jaguarzos (Cistus monspeliensis), donde aisladamente crecen algunas Vinagreras (Rumex lunaria), Escobones (Chamaecytisus proliferus), Cornicales (Periploca laevigata), e incluso alguna Higuera salvaje.

Restos de empedrado en el Camino de Las Barreras (i).

Barranco Hondo y Valle de Güimar.

Bruscamente comienza un estrecho, resbaladizo y pedregoso sendero junto a los muros de unas huertas y continúa mas adelante muy sinuoso y cada vez más degradado, hasta que en un momento determinado aparece en el firme los restos del empedrado; un poco mas adelante nos cruzaremos con un canal en desuso, que es el mismo que nos habíamos encontrado en la subida por el Camino de la Vegueta, luego continúa descendiendo junto a lo que queda del antiguo murete de piedra seca que lo delimitaba, siendo en este punto donde mas ancha es la caja de dicho camino, el firme está muy degradado y en ocasiones podremos observar restos del antiguo adoquinado de piedra; crecen multitud de Tabaibas (Euphorbia lamarckii), algunos Pencones (Opuntia maxima), Jaguarzos (Cistus monspeliensis) y Matorriscos (Lavandula canariensis) y las vistas permanentes del pueblo de Barranco Hondo, que se aposenta bajo las faldas de Montaña del Picacho (632 m.), hacen de este tramo un espectáculo paisajístico de primer orden.

Camino de Las Barreras con vistas a Barranco Hondo.

Empedrado.

Un poco mas adelante zigzaguea sobre el firme empedrado, que en un largo tramo se ha mantenido casi intacto, y luego en el lugar conocido como la Vuelta de la Teja, da un brusco giro a la derecha en dirección a un barranquillo, el cual debemos cruzar por firme muy terroso y delimitado por algunas Piteras (Agave americana); después de rebasarlo, iremos por el borde del Barranco la Culata, que nos quedará a nuestra derecha y donde nos llamará la atención, en su vertiente contraria, unas cuevas con paredes de piedras a modo de cabañas situadas en las faldas de la Montaña de la Culata (598 m.), que eran aprovechadas antiguamente como refugio de pastores.




Continúa el sendero por el Lomo Lera, muy pedregoso y algo resbaladizo, se encuentra delimitado por un antiguo murete de piedra seca y al otro lado por numerosos ejemplares de Piteras (Agave americana); siguiendo su trayectoria siempre descendente, llegaremos a una pequeña construcción de cemento donde una tubería de agua corta perpendicularmente el trazado del camino, estas son infraestructuras pertenecientes a la Galería Medio Mundo, situada cerca del cauce del barranco; dejando atrás la tubería, el sendero pasa junto a otra edificación hidráulica mas grande y pintada de color verde donde crecen algunos Balos (Plocama pendula), Vinagreras (Rumex lunaria), Tederas (Bituminaria bituminosa) y Corona de la Reina (Gonospermum fruticosum); luego zigzaguea bruscamente hacia la derecha y comienza una pista de cemento en fuerte descenso que inmediatamente enlaza con el Camino de San Diego, que desciende asfaltado hasta desembocar en la Calle las Camelleras donde hay un poste con señalización direccional del SL.




A la derecha podemos continuar por dicha calle y rebasar el límite del término municipal, que se encuentra en el barranco que vemos a continuación, dirigiéndonos a la Iglesia de Barranco Hondo que está situada a unos trescientos metros y desde donde comienza el SL-TF-299 - Lomo El Centeno, que termina en Las Lagunetas, sendero local perteneciente a la red de Senderos del municipio de Candelaria.

Iglesia de Barranco Hondo.

Señalización en el Camino de San Diego.

Volviendo a nuestra ruta, desandaremos el camino desde la Iglesia hasta el cruce con el Camino de San Diego y continuaremos por la Calle las Camelleras haciendo un recorrido urbano que nos llevará hasta el Camino de los Suárez, donde termina el asfalto y donde comienza un descenso de pocos metros muy pedregoso hasta conectar, en las inmediaciones de un embalse de agua, con el Camino Viejo de Candelaria que se adentra por la izquierda hacia un barranquillo, en la zona conocida como Las Higueretas.

Camino Viejo de Candelaria (d).

Cruza dicho barranquillo por firme empedrado y luego llanea entre Tabaibas (Euphorbia lamarckii), Pencones (Opuntia maxima), Vinagreras (Rumex lunaria) y Cornicales (Periploca laevigata) en dirección a rebasar un canal de agua que nos acompañará en un largo tramo del recorrido; continúa el sendero con firme muy compacto, delimitado por un muro de piedra de poca altura en cuya base crecen multitud de Pencones (Opuntia maxima) y mientras lo recorremos podremos observar el ecosistema característico de las medianías del sureste de la isla compuesto de Tabaibas (Euphorbia lamarckii), Matorriscos (Lavandula canariensis), Magarzas (Argyranthemum frutescens), Cornicales (Periploca laevigata) y muchas mas; detrás nuestro va alejándose cada vez mas el caserío de Barranco Hondo y aflorando notablemente la Montaña del Picacho (632 m.) y a nuestra derecha no nos abandona el canal, el cual nos ofrece algo de agua para refrescarnos en algunos huecos abiertos a tal fin; la imagen de una parte del Valle de Güimar tampoco nos pasará desapercibida, observándose en primer plano el núcleo turístico de Tabaiba y sus nuevas y remozadas playas.

Barranco Los Sánchez (i). 

Montaña del Picacho (632 m.).

Detrás queda Barranco Hondo.

Un poco mas adelante pasaremos cerca de un embalse de agua y cruzaremos de nuevo el canal, que sigue su curso a un nivel superior; nos llamará la atención la Casa de las Jurnias, una edificación en ruinas mudo testigo de lo que fue una zona agrícola muy próspera; sigue ahora descendiendo muy pedregoso con el propósito de cruzar el Barranco los Sánchez, mas arriba y en el mismo cauce veremos un puente de cemento que soporta el paso del canal de agua, así como algunos Cardones (Euphorbia canariensis) de gran porte creciendo aisladamente y una Palmera Canaria (Phoenix canariensis) muy solitaria.

Barranco Hondo y Montaña Grande al fondo (d).

Empedrado al inicio de la Cuesta del Rosario.



Remonta luego por restos de empedrado y entre lomas cargadas de Cardones (Euphorbia canariensis) donde hay algunas huertas abandonadas cargadas de Balangos (Avena barbata) y donde crecen multitud de Cardos Marianos (Silybum marianum), Palominas (Echium plantagineum) y Taboires (Ononis angustissima); luego continúa ascendiendo muy suavemente hasta encontrarnos de nuevo con el canal que habíamos dejado detrás anteriormente; a partir de este punto comenzaremos a acometer la Cuesta del Rosario, despidiéndonos definitivamente del canal, que se dirige por la Morra de las Piedras Viejas hacia Candelaria y mas allá.

Cuesta del Rosario.

Se inicia un precioso ascenso que comienza por firme muy degradado y pedregoso que en pocos metros se convierte en una travesía sinuosa y empedrada con vistas cada vez más amplias del Valle de Güimar, que nos ofrece una panorámica espectacular mas allá de Barranco Hondo; la caja del sendero está perfectamente delimitada por un muro de piedra seca y bordeada por multitud de Cornicales (Periploca laevigata), Tabaibas (Euphorbia lamarckii) y poblaciones muy compactas de Pencones (Opuntia maxima), que casi invaden la superficie del camino.


Ermita de Machado desde la Era de la Asomadita.

Valle de Güimar desde la Ermita de Machado.

En pocos metros desembocaremos en una degradada pista de tierra que tiene algún parche de cemento, junto a la Era de la Asomadita, una era de trilla medianamente conservada que sirve como balcón natural para observar el paisaje que nos rodea; seguiremos el recorrido en suave ascenso por la ancha pista de firme pedregoso, que discurre entre Tabaibas (Euphorbia lamarckii), Vinagreras (Rumex lunaria) y algunos Inciensos Canarios (Artemisia thuscula) por las faldas de Montaña del Rosario (556 m.) y con la vista puesta en la Ermita del Rosario, visible desde el camino y muy cercana, ya que nos separa una distancia de unos doscientos cincuenta metros.

Ermita de Machado en primer término sobre
el Valle de Güimar.

Sólo queda llegar a la amplia Plaza de Francisco González Pérez, donde se encuentra situada la Ermita de Machado y terminar esta sencilla y bonita ruta en uno de los mejores miradores del Valle de Güimar, rodeados de un entorno natural muy tranquilo.



© Texto y fotografías de Francisco Fariña