CIRCULAR EN LOS SILOS
(Por el Camino de Las Moradas y regreso
por el Camino de Talavera)
FICHA TÉCNICA
TÉRMINO MUNICIPAL: Los Silos.
COMO LLEGAR: Al casco urbano de Los Silos se llega por la carretera
TF-42, aproximadamente en el punto kilométrico 11, donde una desviación nos
lleva al centro del mismo.
COMIENZO: Plaza de la Luz de Los Silos.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Media - Alta.
DURACIÓN: Indeterminada.
LONGITUD: 13,5 km.
PROVISIÓN DE AGUA: En el centro urbano de Los Silos.
LUGARES DE INTERÉS: 1.- Plaza de la Luz; 2.- Convento de San Sebastián;
3.- Iglesia Nuestra Señora de la Luz; 4.- Caserío de Las Moradas de Abajo; 5.- El
Paridero o Roque de Las Moradas; 6.- Caserío de Las Moradas de Arriba. 7.- Morrito
de la Era; 8.- Pista de Las Calabaceras; 9.- Pista Monte del Agua; 10.- La
Cumbrita del Palmar; 11.- Promontorio rocoso sobre el Lomo Las Vistas; 12.- Caserío
de Talavera; 13.- Camino empedrado en el Lomo de Los Cardones; 14.- Casilla del
Agua.
VENTAJAS: Recorrido por caminos tradicionales con hitos etnográficos
muy destacados.
INCONVENIENTES: La subida por el Camino de Las Moradas es en continuo
ascenso, pero no tiene por qué ser un inconveniente digno de mención.
PELIGROSIDAD: Ninguna digna de mención.
TIPO DE RUTA: Senderismo.
PARA SEGUIR O DESCARGAR ESTA RUTA EN WIKILOC
CARTOGRAFÍA
DESCRIPCIÓN
En el centro urbano de Los Silos se encuentra la Plaza de la Luz, un
agradable espacio de ocio rodeado de calles empedradas, situada frente al
Convento de San Sebastián, un edificio fundado en el año 1649 que, después de
muchas vicisitudes económicas, fue desamortizado en 1836 pasando a manos del
estado y a partir de 1912 fue sede del ayuntamiento municipal hasta 1980; fue
declarado Monumento Histórico Artístico en 1986 y actualmente alberga un
espacio cultural dependiente del Cabildo de Tenerife.
A pocos metros se
encuentra la Iglesia Nuestra Señora de la Luz, templo religioso que destaca por
su color blanco impoluto, datada originalmente de finales del siglo VXI, cuando
en el mismo lugar había un Ermita que fue la primera del municipio; la actual
consta de una sola nave y una fachada neogótica con un campanario central terminado en punta donde hay una cruz; en su
interior destaca su altar mayor de estilo barroco hecho de madera tallada y
policromada, datado en el siglo XVIII y restaurado en el año 2012 y que alberga
la imagen de la Virgen de la Luz, que según cuenta la tradición fue encontrada
en la costa por un pescador.
Inicio de la ruta en la Calle Susana.
Vamos dirección hacia la Calle Susana, que se encuentra cruzando la
carretera TF-42, no sin antes consultar unos paneles informativos colocados
estratégicamente, uno de ellos nos da información de los barrancos del Monte
del Agua, situados en el frente acantilado que tenemos frente a nosotros y que
albergan unos de los bosques de laurisilva más importantes de las Islas Canarias.
Otro de los paneles se refiere a la información de los senderos homologados PR-TF-53
que termina en el Caserío de Erjos, subiendo por el Camino de Cuevas Negras y
el PR-TF-54
que es el que vamos a recorrer; para ello tomamos la Calle Susana hasta llegar
a una bifurcación donde las señales del PR-TF-54 nos obligan a desviarnos hacia
la derecha para empezar a recorrer el Camino de Las Moradas.
Camino de Las Moradas con su empedrado.
Empieza por un
tramo cementado al lado de un muro de piedra seca, que bordea el Barranco de
Las Moradas, que se encuentra totalmente invadido por un cañaveral; unos metros
después giramos suavemente a la izquierda y continuamos, mediante un firme de
tierra, ascendiendo suavemente hasta encontrarnos el empedrado original del
camino que se encuentra en un estado de conservación óptimo.
Los Silos bajo la Montaña de Aregume.
Canal Garachico-Los Silos (dcha.).
El recorrido marcha tomando altura y a nuestras espaldas va
ofreciéndonos vistas del núcleo urbano de Los Silos, situado bajo las faldas de
un pequeño cono volcánico, la Montaña de Aregume (154 m.); por el entorno
crecen algunos Cardones (Euphorbia canariensis) en los riscos aledaños,
así como Tabaibas (Euphorbia bourgeana), Pencones (Opuntia maxima)
y Vinagreras (Rumex lunaria) y especies arbóreas como la Palmera Canaria
(Phoenyx canariensis). Cruzamos el Canal Garachico-Los Silos y enseguida
vemos una señal que nos advierte de la entrada en el espacio natural protegido
Parque Rural de Teno.
El camino continúa pavimentado, progresando siempre en
ascenso, entre las paredes rocosas anexas que forman las dos vertientes del
angosto barranco y que se precipitan verticalmente desde los Riscos de La
Planada (376 m.) por un lado y el Lomo de Las moradas por el otro.
Al fondo, la imagen de la Isla Baja (dcha.).
Un pequeño puente de piedra, casi inapreciable, soporta el camino
empedrado que cruza el cauce del barranco y seguidamente continúa zigzagueando
entre algunos ejemplares de Verodes (Kleinia neriifolia), Cornicales (Periploca
laevigata), Tabaibas (Euphorbia bourgeana), Inciensos (Artemisia
thuscula) y algunos Taginastes (Echium giganteum); las altas paredes
del barranco están repletas de vegetación autóctona y de formas curiosas de
algunas rocas, como la disyunción columnar, formaciones en forma de prisma características
del basalto canario. Un poco más adelante, otro puente de piedra vuelve a
cruzar el barranco y dejar la traza del camino al lado contrario, con firme
empedrado y un largo tramo recto discurre por la zona de La Junquera y El
Bucarón, con la vista puesta en el Roque de El Fraile (446 m.), que se eleva
frente a nosotros.
Puente de piedra cruzando el Barranco de Las Moradas.
A la izquierda queda el cauce del barranco, que en temporada
de lluvias siempre corre un riachuelo, como lo evidencia las pequeñas pozas de
agua que se mantienen casi todo el año; el trazado del camino continúa
empedrado y bordeado de restos de un murete de piedra seca delimitador y
discurre bajo las paredes de El Fraile (446 m.) y La Monja (396 m.), donde se
alzan roques y pitones rocosos de formas curiosas.
Señalización del PR-TF-53 (izq.).
Más adelante, el camino gira bruscamente a la izquierda bajo la Hoya de
María Méndez y se dirige escoltado por un alto muro de piedra seca donde
cuelgas algunas zarzas (Rubus ulmifolius) y Helecheras (Diplazium
caudatum), hacia un caserío abandonado que se asienta al borde del camino,
el Caserío de Las Moradas de Abajo, un asentamiento rural, antaño dedicado a la
explotación agrícola y ganadera, compuesto por cuatro edificaciones hechas al
más puro estilo tradicional canario y que se encuentran en estado de ruina y
abandono.
Caserío de Las Moradas.
El Paridero (489 m.) o Roque de Las Moradas, es una colina que se
eleva sobre el caserío y al cual se puede acceder por una vereda algo
deteriorada, desde donde se puede disfrutar de unas vistas panorámicas
excepcionales de la llamada Isla Baja, que la componen los municipios cercanos.
Continuamos la marcha por el camino empedrado que avanza con la vista
puesta en las laderas que bordean el Barranco de Los Cochinos, un cauce angosto
que se encuentra a nuestra izquierda; El Picacho (596 m.) se eleva notablemente
sobre el cauce del mismo y separa dicho barranco del cauce del Barranco de
Cuevas Negras, que discurre al otro lado, al igual que el Camino de Cuevas
Negras que pasa por el caserío homónimo.
Siempre en ascenso, nos paramos en un
punto determinado un instante para contemplar la fantástica imagen panorámica
que nos ofrece el lugar; la plataforma costera donde se asienta el municipio de
Los Silos bajo las montañas cercanas de nuestro entorno como el Roque Blanco
(544 m.) a nuestra izquierda, el Lomo del Topo (569 m.) al lado contrario y en
el centro El Paridero (489 m.) o Roque de Las Moradas, bajo el cual se asienta
el Caserío de Las Moradas, visto de otra perspectiva.
El cauce del Barranco de Las Moradas lo hemos dejado atrás, ya que su
trayectoria continúa detrás de una lomada que se eleva por nuestra derecha y
que nace en el Lomo La Arena; nuestro trayecto sigue bordeando el cauce del
Barranco de Los Cochinos, entre gran cantidad de vegetación como, Tabaibas (Euphorbia bourgeana), Jaguarzos (Cistus
monspeliensis), algunos Verodes (Kleinia neriifolia), Brezos (Erica
arborea), Pencones (Opuntia maxima) y algunos ejemplares aislados de
Poleo Monte (Bystropogon canariensis), que crecen dentro del trazado del
sendero y algunos otros de la especie endémica Palo sangre (Marcetella
moquiniana).
Caserío de Las Moradas de Arriba.
Barranco de Los Cochinos y al fondo, el ingenio azucarero.
Un tramo del camino bordeado de un murete de piedra seca bajo
las faldas de la Hoya del Horno, nos acerca a otro caserío tradicional, Las
Moradas de Arriba, alberga solo dos edificaciones ruinosas engullidas por la
vegetación, situado anexo a un promontorio rocoso, el Morrito de la Era (546
m.), que nos sirve de balcón natural para admirar el vertiginoso paisaje
formado de grandes farallones rocosos amparando el angosto cauce del Barranco
de Los Cochinos; en el tramo costero de esta fantástica panorámica podemos distinguir
también, en la Punta de Daute, la chimenea de piedra molinera y las
edificaciones anexas del Ingenio Azucarero que existió en el lugar desde el año
1889.
Restos del empedrado por la Hoya Conejera.
El camino sigue su curso con firme adoquinado y en continuo ascenso,
esta vez bordeando la Hoya Conejera, una serie de vaguadas que nacen en la Hoya
la Arena y la Hoya de la Galería, que se precipitan hacia el cauce del Barranco
de Los Cochinos; más adelante llanea un tramo terroso bajo el Lomo del Tanque,
adentrándose en un espacio de laurisilva donde crecen Madroños (Arbutus
canariensis), Laureles (Laurus novocanariensis) , Acebiños (Ilex
canariensis), alguna Palmera Canaria (Phoenix canariensis), incluso
algún ejemplar de Tejo (Erica platycodon), todas ellas especies
características de la laurisilva
canaria.
El empedrado del firme nos lo encontramos en ocasiones algo
deteriorado y desgastado, fruto del paso incesante de personas ya que es un
sendero homologado de primer orden y uno de los más demandados de la isla por
turistas y locales; de todas maneras, es increíble observar cómo dicho
pavimento ha resistido el paso del tiempo sin apenas estropearse del todo.
Repentinamente un giro a la derecha nos deja en un espacio llano bajo
las laderas colmadas de vegetación del Roque de Las Cajas (583 m.), bajo el
cual discurre el cauce del Barranco de Los Cochinos, donde está ubicada la
Galería de Piedra de Los Cochinos; al otro lado está el Lomo de las Rosas, que
se precipita hacia el camino que vamos recorriendo.
Nosotros seguimos la ruta,
haciendo caso de una señal del PR, mediante firme compacto, donde ha
desaparecido por completo el pavimento empedrado; unos metros más adelante,
entre gran cantidad de Brezos (Erica canariensis) y Fayas (Morella faya), hay una pequeña construcción
ruinosa de cemento donde estaba la Fuente de Las Rosas, actualmente
desaparecida.
Avanzamos prácticamente llaneando por el Lomo del Pino y con
vistas a la cuerda montañosa que resguarda el Barranco de Los Cochinos, formada
por algunas cumbres como el Risco Atravesado (1016 m.), el Morro Las Vacas (850
m.) y el Pico de Las Palomas (820 m.). Luego vadeamos la Hoya de Las Tanquillas
y continuamos caminando sobre un firme muy compacto, hasta llegar a un pequeño
tramo escalonado y protegido con un vallado de madera, que nos deja en la Pista
de Las Calabaceras, donde hay un poste con señales del PR-TF-54,
que nos indica la dirección final de este recorrido homologado, que es en el
Caserío de Erjos. Nuestra ruta ignora dicho PR y continúa hacia el lado
contrario, haciendo caso a otra indicación que señala la dirección a seguir
hacia Las Portelas.
Pista de Las Calabaceras.
Seguimos por la pista forestal en ligero ascenso, rodeados de
vegetación característica de la laurisilva, y con unas vistas panorámicas hacia
las montañas y barrancos que han acompañado el camino hasta este punto; vamos
bordeando la zona denominada El Cuchillo, unas laderas rocosas cubiertas de un
frondoso Fayal – Brezal (Morella faya y Erica canariensis), que
se precipitan desde el Alto Salto Báez (908 m.).
Camino de Las Moradas por el Lomo del Pino.
Roques Blancos (dcha.).
Más adelante pasamos junto a
Roques Blancos, un dique rocoso que corta el camino, que nos sirve de balcón
natural hacia el entorno montañoso y el valle que acoge la plataforma costera
del municipio de Los Silos; el sotobosque que bordea la pista está formado por
especies como la Crestagallo (Isoplexis canariensis), Capitanas (Phyllis
nobla), Cerrajones (Sonchus congestus), Taginastes (Echium
giganteum), Patagallo (Geranium reuteri) y un largo etcétera de
especies endémicas que hacen que el recorrido sea verdaderamente interesante.
Final de la Pista de Las Calabaceras.
Llegamos al final de la pista donde hay un poste metálico que impide el
paso de vehículos e inmediatamente conectamos con la Pista Monte del Agua por
donde transcurre el PR-TF-52
que conecta el Caserío de Erjos con el de Las Portelas.
Pista Monte del Agua.
Giramos a la derecha,
hacia Las Portelas y avanzamos llaneando y rodeando las faldas del Risco Fuente
Finela y después cruzando la cabecera del Barranco de Los Chupaderos, para
continuar descendiendo suavemente unos ochocientos metros, entre un paisaje
vegetal espectacular, hasta llegar a un vallado de hierro donde también hay un
poste con señalización del PR; una de ellas señala una variante del sendero
principal, el PR-TF-52.1
que se dirige hacia la población de El Palmar por Las Huertas, como así
reza el mismo.
Haremos caso de esta última, abandonando la Pista Monte del Agua,
que sigue su curso, bordeando el Lomo La cebada, en dirección a Las Portelas; seguimos dicho PR mediante el trazado
de una pista secundaria que desciende gradualmente por la Hoya Charco del
Cuervo, hasta que encontremos una desviación hacia la derecha, donde hay un
poste con señales del PR, que nos obliga a dejar la pista y a conectar
directamente con el Camino de Talavera, que desciende con bastante pendiente al
inicio y unos metros más adelante asciende paulatinamente por la zona conocida
como La Cumbrita del Palmar, un tramo del camino que transcurre por una lomada
con unas vistas panorámicas espectaculares; al lado derecho tenemos la cuerda
montañosa que se alza sobre el cauce del Barranco los Pasos de Blas, donde
destaca el Pico La Albarda (665 m.) y el Lomo la Leña, y más allá los
acantilados que forman parte del Sitio de Interés Científico de Interián.
Barranco de Los Pasos de Blas y al fondo, el Sitio de Interés
Científico de Interián.
A
nuestra izquierda se extiende el Valle de El Palmar y parte del caserío homónimo
que está alrededor de la Montañeta del Palmar (653 m.), un cono volcánico que se
ubica en el centro de este; detrás de nosotros se eleva el Morro los Tomillos (1098
m.) y todo el entorno montañoso del Monte del Agua, atestado de frondosa
vegetación característica de la laurisilva canaria.
Continuamos por el sendero con firme algo irregular y en algunos tramos
bastante erosionado, que avanza por el Lomo Los Mulos, que al mismo tiempo
sirve de limite jurisdiccional de los municipios de Los Silos y Buenavista del
Norte; varios tramos escalonados que zigzaguean entre Fayas (Morella faya)
y Brezos (Erica canariensis), alternados con otros más compactos y
llanos, nos dejan en otra bifurcación por donde aparece el sendero homologado PR-TF-55
que une el núcleo urbano de Los Silos y la población de El Palmar.
Tramos escalonados en el PR-TF-52.1.
PR-TF-55.
Hacia la
izquierda se dirige a este último por el llamado Camino Las Cabras, pasando por
Las Huertas y de frente sigue nuestra ruta, por el mismo PR, remontando un
tramo rocoso y después adentrándonos en el monte mediante un firme escalonado
que termina en una subida con fuerte pendiente, bastante sinuosa, y también con
escalones de madera que evitan la erosión del terreno; asciende hacia un
promontorio rocoso sobre el Lomo las Vistas y la Hoya las Almejeras, donde
crece un Pino solitario, desde donde podemos disfrutar de unas vistas
panorámicas inmejorables del entorno.
Panorámicas hacia el Valle de El Palmar.
El camino sigue subiendo bastante erosionado, abriéndose paso entre la
vegetación y adaptándose al terreno rocoso que discurre por la Morreta de las
Tunas de Terciopelo (775 m.) y el Lomo del Murujal, por donde se abre el
paisaje espectacular que conforma, por un lado, el Valle de El Palmar en su
totalidad, hasta los riscos que separan este de la Punta de Teno y al otro lado
el municipio de Los Silos y su plataforma costera, además de los acantilados
del Sitio de Interés Científico de Interián.
Vistas hacia la Isla Baja y hacia los acantilados de Teno.
Una vez coronemos lo más alto del
lomo, empezamos el descenso por la Hoya Las Meleras, por un camino algo
deteriorado y pedregoso, con algunos tramos escalonados, que discurre sinuoso
entre el Fayal – Brezal (Morella faya y Erica canariensis), donde
también veremos algunos ejemplares de Cerrajones (Sonchus congestus) y
otros de Crestagallo (Isoplexis canariensis).
Eras y Caserío de Talavera.
Luego, y siempre siguiendo
el PR-TF-55, camina en línea recta con el firme mucho más compacto y más
adelante pasamos bajo unos Pinos de Monterrey (Pinus radiata), que
comparten piso vegetal con las especies arbóreas de la laurisilva; a la altura
de la Hoya del Pozo, en las inmediaciones de la Montaña de Talavera (561 m.)
nos encontramos el histórico Caserío de Talavera, primero vemos dos eras de
trilla juntas, ubicadas en un altozano anexo al camino y unos metros más
adelante varias construcciones ruinosas que forman el caserío; al igual que el
de Las Moradas, este estaba habitado por campesinos dedicados a las labores del
campo como modo de subsistencia, hasta los años setenta.
Desde este punto, las panorámicas del valle son espectaculares,
incluyendo parte del municipio colindante donde destaca el Roque de Garachico
(73 m.) a pocos metros de la costa. El camino continúa su descenso con varios
tramos escalonados, donde podemos apreciar algunos otros con restos del
empedrado original; el piso vegetal cambia según vayamos bajando, creciendo por
el entorno, Pencones (Opuntia maxima), Jaguarzos (Cistus
monspeliensis), Cornicales (Periploca laevigata), Inciensos (Artemisia
thuscula), Verodes (Kleinia neriifolia) y Cardones (Euphorbia
canariensis).
Tramo empedrado con vistas panorámicas.
Luego, por el Lomo de Los Cardones, el camino se presenta con
sus mejores galas, el empedrado en perfecto estado de conservación, a pesar del
tiempo que ha pasado desde su construcción, hace que este tramo sea una
auténtica delicia recorrerlo; discurre descendiendo con interminables vueltas y
con las mejores vistas que podemos tener, tanto del pueblo de Los Silos como de
los acantilados montañosos y barrancos que lo rodean.
Tramos empedrados.
Casilla del Agua (dcha.).
Luego, sigue su curso zigzagueante por la zona conocida como Las
Higueritas, bajo el Lomo del Jurado, en dirección al cauce del Barranco de los
Pasos, donde tenemos a la vista los depósitos de agua para consumo humano Pina
I y Pina II. En una de las curvas del camino se encuentra la Casilla del Agua,
una curiosa edificación anexa a un recinto regulador de forma circular,
relacionada con el transporte de agua mediante alguno de los canales que
recorren la zona y que provienen de las galerías cercanas, al mismo tiempo que
una señal nos advierte de la salida de los límites del Parque Rural de Teno.
A
partir de aquí, el sendero desciende con fuerte pendiente por el Lomo Elvira
mediante un firme más rocoso, cruzando más adelante el Canal de Las Cabezadas,
justo donde hay una vivienda tradicional en estado ruinoso y poco después
desembocamos, mediante un tramo empedrado, en el cauce del Barranco de Los
Pasos, en la zona conocida como Pina, donde hay un panel informativo y varias
señales del PR-TF-55.
Camino de La Cruzada.
Carretera TF-42 a la altura de Los Silos (dcha.).
Sólo nos resta seguir andando por el Camino de La Cruzada, una calle asfaltada
que progresa entre gran cantidad de fincas cultivadas de plataneras y que poco
después termina en la carretera TF-42; una vez en ella, la cruzamos con toda la
precaución posible y conectamos con la Calle Félix Benítez de Lugo, que nos
lleva directamente a la Plaza de La Luz, centro neurálgico del municipio de Los
Silos donde daremos por terminada la ruta.
© Texto y fotografías de Francisco Fariña



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