viernes, 6 de noviembre de 2026

TIERRA DEL TRIGO - LOS PICACHOS - TIERRA DEL TRIGO (Regreso por el PR-TF-53.1)

TIERRA DEL TRIGO - 
LOS PICACHOS - TIERRA DEL TRIGO
(Regreso por el PR-TF-53.1)

FICHA TÉCNICA

TÉRMINO MUNICIPAL: Los Silos.
COMO LLEGAR: Al Caserío de Tierra del Trigo se llega por la carretera TF-42, desde el municipio de Garachico; pasado el punto kilométrico 11, hay un desvío a la izquierda que habrá que tomar y que nos lleva al centro urbano de la población.
COMIENZO: Caserío de Tierra del Trigo.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Baja - Media
DURACIÓN: Indeterminada.
LONGITUD: 5,5 km.
PROVISIÓN DE AGUA: En la Plaza de Tierra del Trigo y en una fuente pública cerca de la carretera de La Juncia.
LUGARES DE INTERÉS: 1.- Mirador en la carretera de acceso al caserío; 2.- Ermita Nuestra Señora de Lourdes, 3.- Lomo El Topo; 4.- Caserío de Cuevas Negras; 5.- Era de Trilla; 6.- Los Picachos; 7.- Área de descanso en la carretera de La Juncia.
VENTAJAS: Recorrido por caminos tradicionales.
INCONVENIENTES: El tramo entre Los Picachos y el Camino de Cuevas Negras, al regreso, es algo intuitivo y propenso a perder su trazado.
PELIGROSIDAD: Ninguna digna de mención.
TIPO DE RUTA: Senderismo.

PARA SEGUIR O DESCARGAR ESTA RUTA EN WIKILOC


CARTOGRAFÍA


DESCRIPCIÓN

Partimos de la Plaza principal del Caserío de Tierra del Trigo, no sin antes haber disfrutado de la travesía de la carretera de acceso, que se inicia antes del núcleo urbano del municipio de Los Silos. 


Es una carretera muy sinuosa por la que hay que ir con bastante precaución, pero que tiene la posibilidad de parar en un apartadero donde hay un mirador que se eleva sobre el cauce del Barranco de La Parra, que alberga una gran Cruz de madera y desde donde podemos disfrutar de unas vistas panorámicas espectaculares; la plataforma costera donde se asienta el casco urbano de Los Silos, al amparo del pequeño cono volcánico de Montaña Aregume (154 m.), se complementa con la vista de la zona turística del municipio, que es la Caleta de Interián, donde está ubicado el antiguo Ingenio Azucarero, originario del siglo XIX cuando la caña de azúcar se introdujo en Canarias para la producción azucarera, contenía una máquina de vapor, de ahí su imponente chimenea que resalta sobre la construcción principal. 

Carretera de acceso a Tierra del Trigo.

También podemos apreciar parte del municipio colindante de Buenavista del Norte con su faro homónimo y por último la Montaña de Taco (316 m.), un cono volcánico cuyo cráter es hábilmente utilizado como depósito de agua para la agricultura, porque también destaca visualmente la gran cantidad de terreno destinado al cultivo de la platanera. A nuestras espaldas también queda una imagen muy interesante, un extenso palmeral de Palmeras Canarias (Phoenix canariensis) en estado natural, que crecen bajo los escarpados riscos que protegen la carretera y que forman parte del Sitio de Interés Científico de Interián, enclavado en el Acantilado de La Culata; este entorno natural alberga además especies vegetales rupícolas como el Pastel de Risco (Aeonium tabuliforme), el Helecho Batatilla (Davallia canariensis), Lengua de Pájaro o Mosquera (Globularia salicina), Amargosas (Vieria laevigata) y muchas otras. 

Ermita Nuestra Señora de Lourdes.


En la plaza principal de Tierra del Trigo está la Ermita Nuestra Señora de Lourdes, un templo original del año 1908, edificado al más puro estilo arquitectónico tradicional canario con los materiales de una vieja Ermita derribada en Garachico; en su interior destaca, en el Altar Mayor, una imagen de la Virgen de Lourdes y en un costado, un retablo de madera con un Cristo Crucificado y varias imágenes religiosas. Tierra del Trigo es un importante asentamiento poblacional dedicado en el pasado a la siembra, recolección y almacenamiento de cereal, sustituido hoy en día por el cultivo de la vid y la agricultura de autoconsumo.


Tramos empedrados.

La ruta la iniciamos por la calle más próxima a la parte trasera de la Iglesia, ascendiendo suavemente entre las viviendas y los muros de algunas huertas de cultivo, en la primera bifurcación seguimos a la derecha y en pocos metros nos desviamos también hacia la derecha para tomar un sendero estrecho que desciende algo deteriorado y con algunos tramos empedrados, bordeando el cauce del Barranco Juan Alonso, el cual se encuentra totalmente invadido por un enorme zarzal, lo cruzamos más adelante para continuar ascendiendo por la ladera contraria, junto a un murete de piedra seca perteneciente a las huertas colindantes. 

Sendero bordeando el Barranco de Juan Alonso.


También sube empedrado y entre gran cantidad de vegetación, como Brezos (Erica arborea), Pencones (Opuntia maxima), Cañahejas (Ferula linkii), Zarzas (Rubus bollei), Granadillos (Hypericum canariense) y algunos Cerrajones (Sonchus acaulis), entre muchas otras. Desembocamos luego en una pista agrícola y continuamos por ella hacia la izquierda, rodeados de gran cantidad de huertas de cultivo y dejando atrás bonitas panorámicas del pueblo de Tierra del Trigo y de la cuerda montañosa que separa este valle del municipio contiguo de El Tanque, distinguiendo en ella el lomo El Acebiño, el Lomo La Santa y el Roque de la Tierra del Trigo (741 m.), así como parte de la carretera TF-423 que se dirige a la población de El Tanque.

Vistas hacia el Caserío de Tierra del Trigo.


Seguimos la ruta entre algunos Brezos (Erica arborea), Piteras (Agave americana), árboles frutales y alguna parra que sobresale de los límites de las huertas; remontamos después, para cruzar un canal que procede de la Galería Tierra del Trigo y que hace unos años proveía de agua al Barranco de Lomo Morín, uno de los pocos descensos acuáticos que se podían hacer en la isla y que hoy en día es imposible porque el flujo del agua es inexistente.


Vistas panorámicas hacia Lomo Alto y costa de Los Silos.

Tramo bastante irregular.

Avanzamos por un sendero estrecho que discurre bajo un túnel vegetal donde las Zarzas (Rubus bollei) son las protagonistas, junto a un pequeño bosque de Brezos (Erica arborea); luego sigue remontando hasta llegar a una pista agrícola, en la zona conocida como Tierras Viejas, que es el acceso a un pequeño caserío ubicado a pocos metros. Cruzamos la pista y empezamos a bajar por un tramo rocoso bastante irregular y muy empinado, sin trayecto definido, hasta alcanzar la superficie plana de un canal de agua; caminaremos por el, que nos ofrece vistas panorámicas hacia el núcleo urbano de Los Silos y el entorno costero, incluso parte de la Montaña de Taco (316 m.), así como los incontables cultivos de plataneras que generan un paisaje agrícola de primer orden. 

Vistas panorámicas desde el canal.

Caserío en Lomo Alto.

Más adelante, el canal se introduce en el risco y nosotros nos desviamos hacia la derecha para continuar abriéndonos paso entre la vegetación que se extiende junto a varias viviendas medio abandonadas, y luego remontar por un camino tradicional que conserva algún tramo empedrado, desembocando poco después en el PR-TF-53.1, en el Lomo El Topo, donde hay una señal indicativa que nos advierte de la entrada al Parque Rural de Teno; este PR es una variante del PR-TF-53, el llamado Camino de Cuevas Negras, un recorrido tradicional que une el núcleo urbano de Los Silos con el Caserío de Erjos.


Lomo Alto.

En este punto seguimos el PR hacia la derecha, ya que por la izquierda lo utilizaremos a la vuelta para el regreso; antes de seguir la marcha, hacemos una pausa para disfrutar del paisaje rural que nos rodea, aparte de la panorámica del valle donde se asienta la población de Los Silos. 

Conexión con el PR-TF-53.1.

Tramo empedrado en el PR.

Ya de lleno en el camino, avanzamos en descenso entre un espectacular y frondoso Fayal – Brezal (Erica arborea y Morella faya) que bordea, no solo el sendero por donde transitamos, sino también el conjunto de lomadas, montañas y risco que nos rodean; el firme se presenta con tramos empedrados cuando pasamos sobre la Hoya de Cuevas Negras, luego cruzamos y dejamos atrás el canal que anteriormente se introducía en el risco y después, la vegetación que bordea el camino, nos permite disfrutar mediante un tramo unas bonitas y curiosas vistas del Roque de Las Moradas (449 m.), elevándose sobre la cuerda montañosa que separa el cauce del Barranco de Cuevas Negras con el de Los Cochinos; también podemos apreciar el Roque Blanco (544 m.) sobre el Lomo de Las Moradas y al fondo la Montaña de Taco (316 m.) y el Faro de Buenavista en la Punta de Los Guinchos.

Cruzando el canal por un tramo empedrado.

Roque de Las Moradas y al fondo la Montaña de Taco.


Seguimos la ruta junto a un muro de piedra seca de unas huertas colindantes caminando sobre algunos tramos del camino que conserva su empedrado original, hay un joven Drago Canario (Dracaena draco) en las inmediaciones de una vieja casa rural y luego una bajada que cruza un barranquillo cuyo cauce se encuentra totalmente invadido por un enorme Zarzal, que lo hace impracticable. 

Drago Canario (Dracaena draco).



Enseguida desembocamos en el Camino de Cuevas Negras, justo al lado de las paredes de piedra pertenecientes a dos viejas viviendas ya totalmente invadidas por la vegetación; hay un poste con señalización del PR-TF-53 y del PR-TF-53.1, este último es el que acabamos de hacer y el PR principal es el que une el casco urbano de Los Silos con el Caserío de Erjos. En este punto se encuentra el Caserío de Cuevas Negras, un núcleo de población que, hasta finales del siglo XX residían aproximadamente unas cien personas, familias que se dedicaban a la agricultura de todo tipo de productos y a la ganadería, empleando la cultura del trueque con los habitantes de Guía de Isora y Santiago del Teide mayoritariamente; la cercanía de La Juncia y Tierra del Trigo permitía la escolarización de los niños de la época. 

Caserío de Cuevas Negras.

Actualmente, tanto las casas como las huertas de cultivo, las eras, los hornos y demás infraestructuras, están en estado ruinoso, sólo queda una casa habitable en el entorno del camino, donde vive una sola persona foránea; como dato curioso, al lado del camino crece un majestuoso Barbusano (Persea barbujana), especie endémica de gran porte característica de los bosques de laurisilva, de apreciada madera para la carpintería.

Camino de Cuevas Negras (PR-TF-53).

Continuamos hacia la izquierda, en dirección a Erjos, bordeando un murete de piedra seca y cruzando luego el cauce del Barranco de Cuevas Negras, remontando después por un tramo empedrado donde hay un canal de cemento y enseguida girar bruscamente a la derecha para abandonar el Camino de Cuevas Negras y tomar una senda que asciende entre gran cantidad de vegetación, pasando, unos metros más adelante, junto a una era de trilla que está ubicada anexa a una vieja casa rural, también en estado ruinoso, donde crecen tres enormes ejemplares de Palmeras Canarias (Phoenix canariensis). 



Desde este punto vemos frente a nosotros el Lomo del Topo y la Hoya de Cuevas Negras, sobre la que discurre el camino que hemos recorrido anteriormente; el sendero avanza entre gran cantidad de vegetación, Brezos (Erica arborea), Jaguarzos (Cistus monspeliensis) y una gran cantidad de Lengua Pájaro (Globularia Salicina), tapando en ocasiones su trazado y discurre con firme empedrado, aunque en algunos tramos se ha deteriorado enormemente; también hay algunos trayectos donde es posible ver el murete delimitador del paso. 


Mientras avanzamos tenemos a la vista el sinuoso recorrido del Barranco de Cuevas Negras, que se abre paso bajo laderas cubiertas de laurisilva, como la Hoya Cho Segundo, la Hoya el Bucio, el Lomo Los Graneles y el Lomo el Pedrón, culminando en el Risco Atravesado a unos novecientos quince metros de altitud.

Refugio pastoril en Los Picachos.

Vistas panorámicas desde Los Picachos.

A medida que tomamos altura se evidencia el punto culminante de la ruta, compuesto por varios filos peñascosos que forman una vertiente rocosa llamada Los Picachos (595 m.); accedemos a uno de ellos, que es el más plano, acercándonos a él junto a un viejo refugio pastoril, para disfrutar de las vistas panorámicas que nos ofrece este fantástico lugar; en primer lugar, vemos la zona costera y turística del municipio de Los Silos, la Caleta de Interián, donde distinguimos perfectamente el Ingenio Azucarero. Hacia el Oeste tenemos a la vista el angosto Barranco de Los Cochinos, que se extiende bajo enormes paredes y lomas, también cubiertas de frondosa laurisilva; El Paridero (489 m.), La Palomera (551 m.) y el Lomo La Arena, arrojan sus vertientes rocosas sobre el lecho del mismo y en sus medianías se distingue perfectamente el trazado del Camino de Las Moradas, que se dirige hacia el Monte del Agua, distinguiendo perfectamente el caserío homónimo. Al Sureste, se extiende la cuerda montañosa que se eleva entre los dos barrancos y que nos queda en frente, culminando en el Pico de Las Palomas (820 m.).




Después de una pausa tranquila para empaparnos del entorno, seguimos la marcha de frente, por la zona conocida como El Lancito, abriéndonos paso entre gran cantidad de Jaguarzos (Cistus monspeliensis) y Brezos (Erica arborea), que crecen vadeando una vereda intuitiva, pero bastante fácil de seguir, ya que su trazado está perfectamente claro. En un momento determinado, justo en el lugar donde hay un Pino Canario (Pinus canariensis) que sobresale del resto de vegetación, hay una bifurcación a la derecha que desciende hacia el cauce del Barranco de Los Cochinos, donde se ubica la Galería Piedra de Los Cochinos. 


Camino de Cuevas Negras.

Continuamos de frente ignorando esta opción y en pocos metros tendremos que fijarnos en otro cruce, esta vez a la izquierda, que es el que tendremos que tomar; es una estrecha senda que desciende, con moderada pendiente, por la Hoya la Yegua, con un firme algo inestable y bastante estrecho que se va abriendo paso entre la vegetación. Repentinamente avanza junto a un muro de piedra seca medio derruido, pero que nos servirá como referencia de que el camino es el correcto. Más adelante, por las inmediaciones de la Hoya Cho Segundo, zigzaguea con menos pendiente, hasta desembocar en el Camino de Cuevas Negras.

PR-TF-53.1


Panorámicas desde Lomo Alto.

Una vez en el camino, seguimos en descenso, junto a una canalización en desuso y entre un bosque de laurisilva compuesto de Brezos (Erica arborea), Hayas (Morella faya), Acebiños (Ilex canariensis), Laureles (Laurus novocanariensis) y más vegetación característica, como Helecheras (Pteridium aquilinum), que cuelgan de algún muro de piedra seca que delimita el paso; una vez lleguemos al Caserío de Cuevas Negras, tendremos que desandar parte del camino que se dirige a Tierra del Trigo, el  PR-TF-53.1, para ello ascendemos por dicho sendero que discurre por la Hoya de Cuevas Negras, hasta coronarlo en el Lomo el Topo, lugar donde haremos otra parada para observar el panorámico paisaje, sobre el pequeño caserío que allí se encuentra. 

Drago canario (Dracaena draco) en Lomo Alto.

PR-TF-53.1

Después, subimos por una placa rocosa y accedemos al sendero, donde hay un ejemplar joven de Drago Canario (Dracaena draco) junto al camino; seguimos tomando altura pasando cerca de una edificación en ruinas y luego el camino suaviza su desnivel avanzando al lado de los muros de piedra seca de unas huertas, donde nacen y crecen Cerrajones (Sonhus acaulis), Alhelíes de Cumbre (Erysimum scoparium) y Helecheras (Pteridium aquilinum), al amparo de un Brezal (Erica arborea) muy frondoso. 

Cabecera del Barranco de El Salto.

Carretera de acceso a La Juncia.

Área de descanso (dcha.).

Más adelante cruzaremos sobre la cabecera del Barranco de El Salto, que se abre hacia el valle brindándonos unas vistas fantásticas del casco urbano de Los Silos y su entorno; luego, una cuesta empinada por una vieja pista agrícola nos deja en la carretera de acceso a La Juncia, un caserío situado bajo el Lomo los Graneles compuesto de casas dispersas junto a la vía. Hay, en este punto donde nos encontramos, un poste con señalización del PR donde haremos caso de la señal que indica la dirección a seguir hacia Tierra del Trigo, distante a poco más de un kilómetro de distancia. 


Información sobre el PR-TF-53.1 (izq.); 
Ermita Nuestra Señora de Lourdes (dcha.).

Seguimos por dicha carretera hasta que en una de las curvas nos desviamos hacia la izquierda para tomar un paso por el Barranco de Juan Alonso, que nos lleva, mediante unas escaleras de piedra, hasta un área de descanso que alberga una fuente de agua y varias mesas con sus asientos de piedra. Salimos del lugar por una pista de tierra que en pocos metros nos vuelve a dejar en la carretera y solo con seguir las marcas del PR llegaremos, mediante una bajada muy pronunciada, al núcleo urbano de Tierra del Trigo, lugar donde iniciamos la ruta y donde daremos por finalizada la misma.

© Texto y fotografías de Francisco Fariña