martes, 20 de octubre de 2026

RUTA AUTOGUIADA BARRANCO DE LA ARENA

RUTA AUTOGUIADA
BARRANCO DE LA ARENA

FICHA TÉCNICA

TÉRMINO MUNICIPAL: La Guancha y San Juan de La Rambla.
COMO LLEGAR: En el punto kilométrico 8 de la carretera TF-344, donde está ubicada la Choza Casa de La Pradera, se encuentra el inicio de la Pista de El Lagar, que termina en al Área Recreativa homónima; allí se cruza con la Pista Barranco de La Arena que te lleva directamente al punto de inicio en el Campamento Barranco La Arena.
COMIENZO: Aula de Naturaleza Barranco de La Arena.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Baja.
DURACIÓN: Indeterminada.
LONGITUD: 3,5 km.
PROVISIÓN DE AGUA: En el Aula de Naturaleza Barranco de La Arena.
LUGARES DE INTERÉS: 1.- Aula de Naturaleza Barranco de La Arena; 2.- Horno Pino de los Tres Hermanos; 3.- Pino quemado; 4.- Corral de Los Amaros; 5.- Pinos breados; 6.- Galería Lomo Colorado; 7.- Llano entre el pinar; 8.- Risco de Las Palomas (Opcional); 9.- Depósito de agua contraincendios.
VENTAJAS: Recorrido circular bajo el pinar, señalizado y con hitos de interés etnográfico de gran relevancia.
INCONVENIENTES: Ninguno digno de mención.
PELIGROSIDAD: Ninguna digna de mención.
TIPO DE RUTA: Senderismo.



© Folleto editado por el Cabildo de Tenerife.

PARA SEGUIR O DESCARGAR ESTA RUTA EN WIKILOC


CARTOGRAFÍA


DESCRIPCIÓN

En el lugar conocido como Barranco de La Arena, en los altos del municipio de La Guancha, bajo las faldas del Teide (3715 m.) y sobre las coladas volcánicas de la Montaña de La Abejera (2115 m.), se encuentra el Aula de la Naturaleza Barranco de La Arena, unas instalaciones públicas de primer orden, dotadas de todo tipo de servicios como habitaciones para pernoctar, cocina equipada, baños con agua caliente y electricidad, cuya finalidad es la de la convivencia de cualquier grupo organizado que quiera fomentar las actividades en el entorno natural, así como animar a conocer la flora autóctona que forma parte del pinar canario, las aves endémicas y la historia rural y forestal del lugar, todo ello bajo la supervisión y autorización del Cabildo Insular de Tenerife. 

P1: Instalaciones del Campamento Bco. de La Arena.

Para ello se ha creado una ruta autoguiada y señalizada que, partiendo del mismo, recorra una parte importante del entorno forestal, donde hay varios hitos etnográficos significativos, además de caminos tradicionales, usados para los aprovechamientos forestales que realizaban nuestros antepasados más cercanos.
El punto número uno (P1) de la ruta está en el propio campamento, recorriendo sus instalaciones y pasando por algunos paneles explicativos, como uno en concreto que nos informa de una especie endémica como es el Pico Picapinos (Dendrocopos major canariensis), que se concentra en los pinares más antiguos y mejor desarrollados; desde este punto se puede observar la extensión forestal madura compuesta de Pino Canario (Pinus canariensis) y su fauna asociada como es el citado Pico Picapinos, el Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs) y el Pinzón Azul de Tenerife (Fringilla Teydea), así como, ocasionalmente el Petirrojo (Erithracus rubecula), también conocido como Pechuguita. 



Empezamos la ruta alejándonos del campamento por una pista forestal y dejándolo a nuestras espaldas, enseguida se nos cruza la Pista Galería de Las Nieves que ignoraremos, luego continuamos siguiendo una señal de dirección que nos lleva hacia un sendero perfectamente marcado y con firme muy compacto, que desciende muy suavemente y que discurre entre un talud que se precipita gradualmente por nuestra izquierda y paralelo a la Pista Barranco de La Arena, que se encuentra al lado contrario.

 

P2: Restos del Horno Pino de los Tres Hermanos.

Pocos metros después vemos la señal número dos (P2) a la izquierda del camino, son los restos de un horno de brea, el Horno Pino de los Tres Hermanos, denominación que se debe a tres pinos canarios de gran porte, que crecen juntos al lado de la pista. Los hornos de brea o de pez, tienen su origen en Canarias a partir de finales del siglo XV y hasta el XVII, cuando los puertos de las islas principales se convierten en puntos de escala casi obligada de los barcos que pretendía cruzar el Océano Atlántico con destino al Nuevo Mundo recién descubierto; estos fondeaderos tendrían que estar preparados para abastecer a las naves de todo tipo de servicios, como víveres, utensilios varios, marineros y también la industria de reparaciones de averías, donde uno de los elementos más importantes era la brea, utilizada para calafatear o impermeabilizar los cascos de madera de los barcos. El inconveniente de esta industria era que se necesitaba quemar, en los hornos hechos al efecto, la madera resinosa de los pinos para obtener el elemento final y ello conllevaba la deforestación paulatina de los pinares; a partir del siglo XVIII se instauró otra forma más sencilla de obtener la brea, sin necesidad de cortar el árbol ni quemar su madera, que era simplemente hacer una hendidura en el tronco para que la resina fuera fluyendo poco a poco hasta recogerla en un recipiente puesto en la base del mismo. Era tal la cantidad de brea que se obtenía, que incluso se llegó a exportar a varios países de Europa y América, al mismo tiempo que se planteó un serio problema de deforestación de los montes.


P3: Lo que queda del pino breado.

Seguimos el recorrido por el evidente sendero, que continúa descendiendo suavemente un trecho, hasta conectar con la Pista Barranco de La Arena, no sin antes fijarnos en un enorme ejemplar de pino Canario (Pinus canariensis) que está quemado, cortado en varias partes por los trabajadores forestales y dispersas por el entorno, probablemente para evitar males mayores; se trataba del punto número tres (P3) de la ruta autoguiada, este ejemplar tenía una enorme grieta hecha a propósito para extraer su resina y convertirla en brea o pez, otro hito importante para conocer el pasado forestal de la isla. Otro de los recursos de los aprovechamientos forestales era el de extraer astillas de tea (núcleo central del tronco del Pino Canario) para usarlas como “hachitos”, como llamaban a las antorchas para alumbrar los caminos.

Pista Barranco de La Arena.



Seguimos la ruta por la pista, como así lo indica una señal de dirección de la ruta autoguiada; caminamos unos cien metros hasta encontrar un estrecho sendero que se desvía de la misma y se adentra en el pinar entre gran cantidad de Corazoncillos (Lotus campylocladus), que forman un auténtico sotobosque, visualmente espectacular en época de floración. La vereda avanza sinuosa hacia el Noreste, adaptándose al terreno, que está formado por gran cantidad de laderas y vaguadas, hasta llegar poco después, a una zona llana donde se encuentra el Corral de los Amaros, donde está el punto informativo cuatro (P4). 

P4: Corral de Los Amaros.

Los cabreros de la zona usaban estos refugios para resguardar su ganado de camino a la cumbre o al pueblo de regreso, después de haber pastoreado por las zonas altas; este elemento patrimonial, que consta de un recinto grande para las cabras y otro anexo más pequeño para los machos cabríos, está en muy buenas condiciones de conservación, ya que ha sido restaurado, manteniendo en su totalidad los muros de piedra seca que lo conforman, no así un pino canario centenario que lo custodiaba, que se secó recientemente.


Sendero entre Corazoncillos.

Continuamos la ruta por el evidente y marcado sendero, que sigue en descenso, con firme algo desigual y con algunos tramos más pedregosos, rodeado de un entorno volcánico proveniente de Montaña Abejera (2120 m.), cubierto de grandes rocas esparcidas por las laderas colindantes; avanza prácticamente en línea recta, bordeando las inmediaciones del Lomo Colorado entre gran cantidad de Brezos (Erica arborea), algunos ejemplares de Amagantes (Cistus symphytifolius) y Corazoncillos (Lotus campylocladus), que forman el sotobosque del pinar. Encontramos más adelante un cruce de caminos donde hay una señal de nuestra ruta autoguiada que nos obliga a ir hacia la derecha, de frente continúa el sendero en dirección a la Pista de La Tahona y hacia la izquierda se pierde hacia la Pista Barranco de La Arena. 

Señalización de la ruta (dcha.).


Progresamos, haciendo caso de la señalización, llaneando mediante un firme bastante compacto y cómodo, aunque más adelante desciende bruscamente por algún tramo algo erosionado, pasando en un momento determinado por el punto de información número cinco (P5), donde tendremos que fijarnos en algunos pinos breados que hay por las inmediaciones del camino. Estos ejemplares fueron utilizados para la extracción de la resina, que tenía propiedades medicinales, y también para la obtención de la brea, muy apreciada, como hemos anotado anteriormente, en los siglos XV hasta el XVII.

P5: Pinos breados.



Seguimos avanzando bajo las laderas de Lomo Colorado y durante el trayecto, terminando la bajada, vemos a nuestra derecha un hueco en el suelo rodeado de muros de piedra seca, del cual ignoramos su función, que no pasa de ser curiosa; el sendero continúa cruzando un amplio llano hasta desembocar en la Pista Lomo Colorado, en las inmediaciones de la Ladera de Los Reyes. 

Pista Lomo Colorado.


Instalaciones hidráulicas.

En este punto vemos como una señal nos indica que tenemos que cruzarla, en busca de una vereda que asciende por nuestra derecha entre una gran cantidad de Corazoncillos (Lotus campylocladus) y algún ejemplar de Faya (Morella faya) que crece en el inicio de la misma. La senda asciende con fuerte pendiente, muy pedregosa, dificultando el avance con cierta comodidad y algo resbaladiza, terminando poco después en una antigua pista forestal donde hay una vieja edificación hidráulica perteneciente a la Galería Lomo Colorado; seguimos el evidente camino hacia otra construcción más grande que se encuentra a pocos metros y que albergó en su día las infraestructuras necesarias para los trabajos de la galería. 

Lomo Colorado.

P6: Galería Lomo Colorado.

Desde este punto tenemos a la vista la bocamina de la Galería Lomo Colorado, punto de interés de la ruta autoguiada número seis (P6), que se encuentra en la base del risco que se eleva sobre la pista; a la derecha vemos el Lomo Colorado, una ladera de color rojizo que pertenece a un volcán extinto, que fue destruido por la acción humana para la extracción de áridos para la construcción. Las galerías de agua son excavaciones horizontales, de altura y anchura más o menos estandarizadas, perforadas hasta encontrar una bolsa de agua subterránea llamada acuífero, este es drenado por acción de la gravedad, mediante una canalización interior y gracias al desnivel que previamente se ha hecho en su construcción; como dato curioso diremos que esta galería tiene una longitud de poco más de 5 kilómetros, hecha con el esfuerzo titánico que pusieron nuestros antepasados, a pesar de las condiciones precarias a las que estaban sometidos, así como a las dificultades y peligros que acarreaba su construcción.



Vistas panorámicas del Teide y de la banda norte de la isla.

Por la parte trasera de la edificación donde nos encontramos, vemos como el camino cruza una canalización y enseguida gira bruscamente a la derecha para continuar subiendo con moderado desnivel por una lomada que discurre sobre el Barranco Fuente de La Guancha, por donde camina la Pista Lomo Colorado. Unos metros más adelante zigzaguea por terreno volcánico mediante un firme bastante cómodo y con vistas panorámicas hacia el Teide (3715 m.), además de la masa forestal que lo rodea y también la zona de costa, donde vemos el Roque de Garachico y la plataforma costera donde está el Faro de Buenavista y la Montaña de Taco (319 m.). 



P7: Pausa para disfrutar de la tranquilidad del entorno.

Después de un tramo más rocoso donde se asienta una bomba volcánica de gran tamaño y de curiosa forma cilíndrica, llegamos a una amplia llanada que se extiende bajo el pinar, donde está el punto de interés número siete (P7), como así lo indica una señal puesta en una roca. Este es un lugar que invita a una larga pausa, para disfrutar de la tranquilidad que te ofrece el bosque y buscar la sensación de bienestar que produce estar rodeado del pinar canario.

Risco de Las Palomas.

Siguiendo el trayecto del sendero nos encontramos una bifurcación, hacia la izquierda y opcionalmente, el recorrido nos llevará hasta el Risco de Las Palomas, que ya visitamos en la ruta LA GUANCHA - A.R. EL LAGAR – CTO. BCO. LA ARENA - RISCO DE LAS PALOMAS - LA GUANCHA. La visita es altamente recomendable, siempre que el día esté despejado, ya que el lugar ofrece una de las mejores panorámicas de la cara norte del Teide (3715 m.), con su inseparable Pico Cabras o Echicere (2360 m.), elevándose sobre la masa boscosa del Parque Natural de Corona Forestal. 



Hacia la derecha avanza nuestra elección, que en pocos metros enlaza con la Pista Lomo Colorado, por la que iremos hacia la izquierda, ascendiendo suavemente junto a una canalización de cemento que proviene de la Galería Vergara y bordeando el cauce del Barranco Fuente de La Guancha, por nuestra izquierda. Luego pasamos junto a un depósito de agua, estratégicamente situado con la intención de usarlo en caso de la probable extinción de algún incendio; hay que recordar que esta zona fue quemada por un incendio en el año 1983, que arrasó una extensión de 7.000 hectáreas. Aquí encontramos el punto de información número ocho (P8), convenientemente señalizado con las indicaciones de la ruta autoguiada.

P8: Depósito de agua contraincendios.

Pista Lomo Colorado.

La pista nos traslada mediante un recorrido muy cómodo, por las inmediaciones de la zona conocida como Malpaís de La Atalaya, entre gran cantidad de Pinos Canarios (Pinus canariensis) jóvenes, que amparan un sotobosque de Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Amagantes (Cistus symphytifolius), algunos Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Brezos (Erica arborea); desembocamos poco después en la Pista Barranco de La Arena (VM-17), que viene desde la Choza Casa de La Pradera y se dirige a culminar, después de unos 19 kilómetros, en la Choza Sventius. 

P9: Campamento Barranco de La Arena.

En este punto estaremos de nuevo en el Campamento Barranco de la Arena y en la entrada vemos la señalización del último punto de información, el número nueve (P9), aquí damos por finalizada la ruta y resaltamos el mensaje que, por medio de una ficha técnica elaborada e impresa por el Cabildo de Tenerife, nos servirá como epílogo de esta interesante ruta:

Esta ruta les ha descubierto que el pinar alberga valiosos vestigios de su aprovechamiento
humano. Hornos de «brea», pinos «sangrados», corrales para los
pastores... Los pinares siempre brindaron generosamente sus recursos a nuestros
antepasados en épocas de dificultades. Hoy en día, es necesario cuidar el
pinar para que se recupere del intenso aprovechamiento y de la mala gestión
del que fue objeto en el pasado. Por eso, en 1987, el pinar de Tenerife que
rodea a las Cañadas del Teide fue declarado Parque Natural de la Corona
Forestal, un importante paso para conservar la riqueza natural que alberga
este bosque. Así como para salvar de la destrucción y el olvido todas las
sobrias y frágiles huellas de nuestra historia. Les invitamos a seguir descubriéndolas
y a cuidarlas con mucho mimo.

 © Área de Medioambiente y Paisaje del Cabildo Insular de Tenerife.

 

© Texto y fotografías de Francisco Fariña

No hay comentarios:

Publicar un comentario