viernes, 9 de octubre de 2026

LA GUANCHA – A.R. EL LAGAR – CAMPAMENTO BCO. LA ARENA - RISCO DE LAS PALOMAS – LA GUANCHA

LA GUANCHA – A.R. EL LAGAR – CAMPAMENTO BCO. LA ARENA - RISCO DE LAS PALOMAS – LA GUANCHA

FICHA TÉCNICA

TÉRMINO MUNICIPAL: La Guancha.
COMO LLEGAR: Al núcleo urbano de la Guancha llegaremos desde la autopista TF-1, antes del punto kilométrico 48, por la carretera TF-353, que nos llevará directamente al centro del pueblo.
COMIENZO: En Plaza de la Iglesia, en el centro urbano de La Guancha.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Media - Alta.
DURACIÓN: Indeterminada.
LONGITUD: 16,2 km.
PROVISIÓN DE AGUA: En el núcleo urbano de La Guancha hay todo tipo de servicios, en el Área Recreativa de El Lagar, en el Campamento Barranco de La Arena y en el exterior del Albergue Municipal.
LUGARES DE INTERÉS: 1.- Plaza de la Iglesia; 2.- Iglesia del Dulce Nombre de Jesús; 3.- Casa Parroquial; 4.- Plaza de El Farrobo; 5.- Escultura a la talla; 6.- Capilla de San Jorge; 7.- Cruz del Brezo; 8.- Choza Casa de La Pradera; 9.- Área Recreativa El Lagar; 10.- Cuesta de las Tablas; 11.- Área Recreativa o Campamento del Barranco de La Arena; 12.- Risco de Las Palomas o de Los Burros; 13.- Galería Lomo Colorado; 14.- Albergue municipal.
VENTAJAS: Recorrido por caminos tradicionales y pistas forestales, todo bajo pinar de Pino Canario y tramos de Laurisilva.
INCONVENIENTES: El trayecto hasta llegar al Campamento Bco. de La Arena es en continuo ascenso, pero este hecho no tiene por qué ser un inconveniente.
PELIGROSIDAD: Ninguna digna de mención.
TIPO DE RUTA: Senderismo.

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CARTOGRAFÍA


DESCRIPCIÓN

Partimos de la Plaza de la Iglesia en el municipio de La Guancha, donde se encuentra la Iglesia del Dulce Nombre de Jesús, un templo originario del año 1579 que alberga varias imágenes religiosas de gran valor, compuesto de dos naves rematadas en ambos techos de artesonados mudéjares y altares compuestos de retablos de estilo barroco de los siglos XVI y XVII. 

Iglesia del Dulce Nombre de Jesús.

Alrededor de la plaza hay una serie de edificios históricos de gran belleza como la Casa Parroquial, datada en el año 1670 y otra más actual, la sede del Casino de la Guancha, un edificio moderno, construido en 1978, con una balconada de madera de estilo arquitectónico canario, que llama mucho la atención. 


Cementerio municipal (dcha.).

Empezamos por la Calle el Sol, que conserva su empedrado original y enseguida confluimos con la Calle Nueva, que hace un recorrido urbano entre viviendas tradicionales y que poco después desemboca en la Calle El Castillo; continuamos la ruta por esta última, llamándonos la atención una pintura referida a productos típicos del lugar, plasmada en un muro. Continuamos la subida junto al Cementerio municipal, enlazando con la Calle Los Alfareros, que progresa con fuerte pendiente hasta llegar al barrio de El Farrobo, en la zona denominada Cruz de Los Caminos, donde hay una plaza que alberga tres Palmeras Canarias (Phoenix canariensis) y un drago (Dracaena draco). 

Capilla de San Jorge (dcha.).

Casa tradicional en El Farrobo y escultura a la Talla.

También hay una escultura dedicada a un elemento tradicional canario como es la talla, un recipiente de barro cocido para almacenar y mantener el agua fresca. El barrio es conocido por su tradición alfarera en el que llegaron a existir nueve hornos, de los que sólo se conserva uno, todos ellos estaban ubicados en la Calle de Los Hornos, cerca de la plaza; en este lugar también se encuentra la Capilla de San Jorge, original del año 1957, de construcción sencilla y consagrada desde 1975 a su santo patrón, donado por un particular.

Cruz del Brezo (izq.).

Señalización de la ruta "Paisajes del agua" (izq.).


Seguimos caminando por la Calle Hoya Gris, también con un desnivel de subida bastante potente que nos deja en la Cruz del Brezo, una hornacina con una cruz de madera, al pie de un ejemplar de Brezo (Erica arborea), que contiene varias imágenes religiosas. Por este lugar pasa el sendero local LA GUANCHA - EL FARROBO - LA GUANCHA, denominado “Paisajes del Agua”, del cual veremos un poste con señalización unos metros después; justo donde están las señales giramos a la izquierda, ignorando el sendero local, para avanzar por un camino ancho que se divide en dos opciones, después de haber pasado junto a una zona de descanso desde donde podemos disfrutar de las vistas hacia la zona costera de los municipios de Garachico y Los Silos. 

Camino tradicional.

Empedrado de reciente construcción.

Seguimos por el camino de la derecha, que avanza por la zona de Hoya Gris entre un muro de piedra seca cubierto de musgo, donde cuelgan algunos Helechos (Diplazium caudatum) y otro de reciente construcción que delimita el trazado; los Brezos (Erica arborea), algunas Fayas (Morella faya) y los Pinos Canarios (Pinus canariensis) forman un espacio forestal que resguardan nuestros pasos. El firme es terroso y suele estar cubierto de un manto de pinocho que hace el transitar muy agradable, aunque más adelante, asciende suavemente con un pavimentado, también de reciente construcción, que salva una cuesta. 


En la siguiente curva que gira suavemente hacia la izquierda, nos encontramos con el empedrado original, quiere decir que este es un camino tradicional utilizado por nuestros ancestros para comunicarse con la zona alta del municipio y utilizar los recursos del monte como método de subsistencia; hay unos tramos bastante bien conservados y otros más deteriorados, llegando incluso a ser muy pedregosos y dificultar moderadamente el paso.



Más adelante encontramos una bifurcación, es un camino que se cruza perpendicularmente y que por nuestra izquierda se dirige a la Cruz de los Tarife y luego asciende hacia la carretera para conectar con la Pista las Cuchuelas, que se interna en el monte; por nuestra derecha igualmente conecta con otro que también se dirige a la zona forestal. 

Bifurcación hacia la Cruz de los Tarife (dcha.).



Nuestra ruta sigue subiendo en línea recta mediante un firme bastante pedregoso, después de haber dejado atrás una canalización que se pierde hundida en el suelo; un poco más adelante el desnivel se suaviza bastante y el camino aparece bordeado por unos mojones de piedra, que suponemos fueron puestos para marcar el trazado. 


Restos del empedrado original.


El empedrado original también surge en bastantes tramos, al igual que un murete de piedra seca por ambos lados que nos evidencia el trazado del camino, hasta que lleguemos a la altura de la carretera TF-344, la cual cruzamos con toda la precaución para desembocar en la Choza Casa de La Pradera, un lugar de descanso al inicio de la Pista El Lagar (VM-17). 

Choza Casa de la Pradera e inicio de la Pista El Lagar.

Camino empedrado.


Unos metros más adelante, a mano izquierda, está el inicio de un camino tradicional con firme empedrado que comienza el ascenso hacia el Área Recreativa de El Lagar, es un camino ancho, con firme bastante compacto y con restos de un empedrado que aguanta bastante bien el paso del tiempo; discurre en suave ascenso y en línea recta, bordeando el cauce del Barranco de El Pinalete, que no tendremos a la vista debido a que la masa forestal que acompaña nuestros pasos no lo deja entrever. 


Desvío del camino en la Pista de El Lagar.

El Fayal – Brezal (Morella faya y Erica arborea) es muy frondoso y abundante, característico del Monteverde, al igual que la cantidad de Pinos de Monterrey (Pinus radiata) que pueblan el entorno forestal, aunque estos últimos sean considerados como especies introducidas; también crecen bastantes Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Amagantes (Cistus symphytifolius) y Torviscos (Daphne gnidium) en gran cantidad, haciendo del trayecto un paseo muy agradable.


Vistas hacia el Teide desde un remonte del camino.


Llega un momento en que se cruza la pista forestal y el camino continúa mediante un tramo bastante pedregoso y degradado, que da paso a otro más compacto que transcurre bajo el pinar de Pino Canario (Pinus canariensis), que crece escoltado de un sotobosque espectacular de Brezos (Erica arborea), donde también podemos apreciar algunos ejemplares aislados de la endémica Crestagallo (Isoplexis canariensis) y Torviscos (Daphne gnidium); a la derecha podemos aprovechar algún remonte para disfrutar de las vistas del Teide (3715 m.), que se eleva notablemente sobre la masa forestal que lo rodea. 


Pinos de Monterrey.

Continuamos la ruta bordeando la Pista de El Lagar y en nuestro caminar encontramos una bifurcación donde el empedrado del firme hace su aparición de nuevo; a la derecha desciende otro camino que utilizaremos al regreso, nuestra ruta sigue de frente subiendo con un mayor desnivel y desembocando de nuevo en la pista forestal, en las inmediaciones de El Calvarito. 


Pista de El Lagar (VM-17).

Al cruzar la pista nos encontramos dos opciones, tendremos que tomar la de la derecha, que continúa ascendiendo por el Monteverde con un firme bastante compacto y con algunos tramos empedrados, que discurre por las inmediaciones de la Hoya de Las Cachimbas. Una vez más nos topamos con la pista justo donde hay un poste con señalización de esta, seguimos de frente ignorándola, tomando el camino que avanza esta vez, un poco más estrecho y con bastantes tramos que conservan el empedrado, también hay otros muy pedregosos y otros más degradados que dificultan un poco el paso.


Pista Charco del Agua.


Desembocamos nuevamente en otra pista forestal distinta, la Pista Charco del Agua, una vieja pista secundaria que sirve de conexión entre dos puntos determinados con la principal; la cruzamos y conectamos con el camino, que sigue ascendiendo bastante pedregoso y cortado de nuevo por la misma pista forestal. Luego, unos metros mas adelante, enlazamos otra vez con la Pista de El Lagar y seguimos subiendo, entre gran cantidad de Brezos (Erica arborea) y bastantes pinos de repoblación de la especie foránea Pinus radiata. 


Otra pista forestal secundaria se cruza con nuestro camino, la Pista Hoya del Burrero, y después seguiremos en línea recta, salvando algunos pasos más rocosos en las inmediaciones de El Trancadero y desembocando otra vez, después de atravesar un llano cubierto por gran cantidad de Corazoncillos (Lotus campylocladus), en la Pista El Lagar y en esta ocasión seguimos su trazado hacia la derecha para llegar al Área Recreativa El Lagar, donde podremos hacer un descanso y abastecernos de agua.

Área Recreativa de El Lagar, con vistas al Teide.

Pista BC-1 (Ruta Forestal del Norte).

De vuelta a la ruta que estamos haciendo, nos situamos en la Casa Forestal y allí nos informaremos de las rutas opcionales a seguir en un poste con varias señales; la pista forestal BC-1 (Ruta Forestal del Norte) une, durante mas de ochenta kilómetros, el Área Recreativa de Las Raíces con la Zona Recreativa de Chío, pasando por este lugar donde nos encontramos; también está la VM-19 (Pista Fuente Santa) que parte desde aquí y termina, después de poco más de catorce kilómetros en La Montañeta. 



Vistas desde la Cuesta de Las Tablas.

Haremos caso de la VM-17 que asciende suavemente, alejándose de la Casa Forestal, por la Pista Barranco de La Arena; en la primera curva nos desviamos a la derecha y dejamos atrás dicha pista forestal, para continuar subiendo por un camino bastante marcado que cruza el cauce del Barranco de La Gotera. Luego sigue avanzando entre gran cantidad de Brezos (Erica arborea) y Jaguarzos (Cistus monspeliensis), que componen el sotobosque de Pino Canario (Pinus canariensis) que a su vez forma parte de la masa forestal que rodea el Parque Nacional del Teide, como es el Parque Natural de Corona Forestal. Sigue su curso muy pedregoso y en algunos tramos bastante deteriorado, ascendiendo con fuerte pendiente por la llamada Cuesta de las Tablas, por donde crecen algunos Codesos de Cumbre (Adenocarpus viscosus) y donde el paisaje se abre sobre la extensa masa forestal, dejando entrever la increíble silueta de la cara norte del Teide (3715 m.). 

Masa forestal del Parque Natural de Corona Forestal.

El camino gira paulatinamente hacia la izquierda y progresa llaneando mediante un firme bastante compacto, con algunos remontes sin importancia y siempre entre la frondosa vegetación, bajo el pinar, donde también podemos observar que algunos de los pinos están “breados”, esto quiere decir que, desde el siglo XVI y hasta mediados del XIX, se usaba esta técnica consistente en abrir una grieta en el tronco del árbol para que fluyera la resina y posteriormente transformarla en brea o pez, usada luego para el calafateo de los barcos de madera y otros usos habituales.




Continuamos cruzando algunas vaguadas y barranquillos sin cauce aparente, por un tramo donde el trazado del sendero que marcha algo sinuoso y que está marcado con una hilera de piedras a ambos lados; una fina tubería galvanizada de alguna galería cercana acompaña el recorrido, que continúa su trayecto cimentado a un nivel superior de la Pista Barranco de La Arena, la cual discurre a nuestra vista y salvando la misma geomorfología que nuestro sendero. Cruzamos el cauce del Barranco de El Pinalete, rodeados de muchos ejemplares de Corazoncillos (Lotus campylocladus), por una zona donde hay muchísimas rocas de todos los tamaños desperdigadas por el entorno; muchas de ellas se han colocado para delimitar y marcar el camino, que continúa con algunos tramos bastante pedregosos, en suave ascenso y paralelo a la pista forestal. 

Sendero paralelo a la Pista Barranco de La Arena.



Más adelante, el camino se desvía un poco a la derecha y se aleja de la pista, en la que veremos tres Pinos Canarios (Pinus canariensis) de gran porte, denominados los Tres Hermanos; pasaremos luego junto a los restos de un horno de brea, señalizado con una indicación concreta que pertenece a un recorrido circular y autoguiado que parte del Área Recreativa del Barranco de La Arena, al que llegaremos enseguida por el sendero muy bien marcado y con firme compacto que hace muy agradable la travesía. 



La zona recreativa o comúnmente llamada Campamento Barranco de la Arena, está destinada a la estancia y pernocta de grupos que quieran desarrollar actividades en la naturaleza, previa autorización por parte del Cabildo de Tenerife; alberga unas instalaciones muy completas y el entorno está muy bien cuidado, habiendo varios paneles informativos y una ruta circular señalizada y autoguiada.

Campamento Barranco de La Arena.

Estando en la puerta de entrada al campamento, vemos como la Pista Fuente Pedro sigue su curso hacia Los Barranquillos, formando parte de la ruta forestal VM-17, según reza una señal al efecto; nuestra ruta la ignora y sigue por la Pista Lomo Colorado, que empieza junto a una canalización de cemento que proviene de la Galería Vergara, situada mas arriba del Área Recreativa, en Lomo Alto. 

Pista Lomo Colorado.

La pista desciende moderadamente bordeando el cauce del Barranco de la Fuente de la Guancha, con firme algo pedregoso y una superficie muy ancha, junto al canal y a un depósito de agua contraincendios; por las inmediaciones del Malpaís de La Atalaya, después de unos quinientos metros aproximadamente, veremos el inicio de una senda marcada que, por la derecha y bordeada por un murete de piedra seca, conecta con la Pista Fuente Pedro. 

Senda hacia la Pista Fuente Pedro.

Risco de Las Palomas (dcha.).

Iremos por ella, recorriendo un bonito y sinuoso camino muy marcado, que se abre paso entre los pinos, desembocando poco después, mediante una bajada bastante empinada, en la Pista Fuente de Pedro, la cual cruzaremos para buscar otra vereda que cruza una vaguada y asciende repentinamente y con fuerte desnivel hasta coronar el Risco de Las Palomas, también conocido como el Risco de Los Burros. 

Risco de Las Palomas.

Es uno de los mejores miradores naturales desde donde se puede disfrutar de la cara norte del Teide (3715 m.), con su inseparable Pico Cabras o Echicere (2360 m.), un cono volcánico anexo a las faldas del volcán; también pueden verse sin dificultad varios de los corredores del volcán, paraíso para los alpinistas en temporada invernal, como el Corredor de la Isla, la primera ruta que se hizo por la cara norte, en el año 1966, el Corredor de la Y Griega y el Corredor de Mario; además, puede observarse la impresionante y extensa  masa forestal que lo rodea, y también parte de la banda norte de la isla, la plataforma costera del municipio de Los Silos y Garachico y las montañas del Macizo de Teno, en definitiva, un lugar para disfrutarlo con calma y respeto.


Galería Lomo Colorado.

De regreso a nuestra ruta, desandamos el camino hasta conectar de nuevo con la Pista Lomo Colorado, por la que seguiremos descendiendo moderadamente hasta encontrar la Galería Lomo Colorado, cuya bocamina se encuentra en la base de un risco al lado del camino; seguimos avanzando por la pista, que desciende en esta ocasión con fuerte desnivel junto al Lomo Colorado, un talud de material volcánico de color rojizo que se encumbra por nuestra izquierda y que pertenece a un volcán extinto; los Jaguarzos (Cistus monspeliensis) y el pinar de Pino Canario (Pinus canariensis) pueblan los márgenes del recorrido, al igual que muchos brotes nuevos de Brezos (Erica arborea) y también Corazoncillos (Lotus campylocladus). 

Lomo Colorado (izq.).

Cruce con la Pista de La Tahona (dcha.).

La pista forestal sigue su curso entre rocas de gran tamaño desperdigadas por las laderas colindantes y junto al camino, llamándonos la atención algunos ejemplares de Fayas (Morella faya) de gran porte que crecen al abrigo de las rocas más enormes. Desembocamos unos metros después en otra pista forestal que se nos cruza perpendicularmente, la Pista de La Tahona que une un punto determinado de la Pista el Lagar con el Área Recreativa de La Tahona, situada en la Hoya del Reventón. 

Sendero entre Fayal - Brezal.

Canal proveniente de la Galería Vergara.

Seguimos de frente ignorando la pista, por un sendero bastante evidente que se abre paso entre el pinar, con un firme muy cómodo, ya que discurre bajo un manto de pinocho que hace muy agradable la travesía; con suave descenso continúa por la Hoya el Burrero cruzando una canalización de cemento que ya habíamos visto anteriormente al lado del camino, que proviene de la Galería Vergara y que, aunque no lleve agua, no le debemos quitar importancia ya que es un elemento etnográfico digno a tener en cuenta.

Pista Lomo del Viejo (dcha.).

El canal marca la dirección del camino que avanza entre gran cantidad de Fayas (Morella faya), Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Tederas (Bituminaria bituminosa), algunos Helechos (Diplazium caudatum) que aprovechan la humedad residual del canal, Tojos o Espinos (Ulex europaeus), especie invasora muy difícil de erradicar y Torviscos (Daphne gnidium); desciende hasta converger con otra pista más, la Pista Lomo del Viejo, en este punto hay un cartel informativo que advierte de la entrada al Parque Natural de Corona Forestal. 


Pista El Repecho.

Giramos a la izquierda y enseguida nos desviamos al lado contrario para conectar con la Pista El Repecho que desciende suavemente con algunos tramos empedrados, cruzando más adelante el cauce del Barranco Fuente Grande y después por las inmediaciones de la Hoya Almujarada, por donde discurre la Pista El Lagar. Luego continúa por la Hoya El Lajón, donde el firme está muy pedregoso y unos metros después nos desviamos a la izquierda para seguir en descenso por un estrecho sendero que discurre entre gran cantidad de Brezos (Erica arborea) y Jaguarzos (Cistus monspeliensis) y desembocar en la Pista de El Lagar. 




Después, nos cruzamos con el mismo camino que tomamos cuando subíamos, en las inmediaciones de El Calvarito y en este punto tomamos el camino que está a la izquierda y que continúa su descenso con un firme que conserva algunos restos de su empedrado original, aunque mayoritariamente la superficie esté bastante pedregosa. El recorrido nos lleva a cruzar nuevamente la misma pista forestal en dos ocasiones más y luego a desembocar en la carretera TF-344 en el Lomo del Soleadero; después seguimos avanzando, siempre en descenso, pisando un pequeño tramo de la ruta EL PINALETE - LA GOTERA - EL PINALETE, hasta que el recorrido gira a la derecha y se cruza con el camino que empleamos al inicio. 


Camino cruzando la Pista de El Lagar (izq.).


A partir de aquí remontamos unos doscientos metros hasta el lugar de la Cruz de Los Tarife y una vez allí giramos a la izquierda para empezar un descenso muy pedregoso y bastante incómodo de transitar, que suaviza tanto su desnivel como la superficie del suelo, al llegar a las inmediaciones de una torreta de alta tensión situada al lado del sendero; desde aquí podemos, a pesar de tener cerca la línea eléctrica, disfrutar de unas vistas panorámicas de parte del municipio limítrofe de Icod de los Vinos y la zona costera de la Isla Baja, donde destaca el Roque de Garachico y el cono volcánico de la Montaña de Taco, en Los Silos. 




Continuamos bajo el pinar y rodeados de un sotobosque de Brezos (Erica arborea) y Jaguarzos (Cistus monspeliensis), pisando sobre un firme muy deteriorado que termina poco después conectando de nuevo con la ruta “Paisajes del Agua” (LA GUANCHA - EL FARROBO - LA GUANCHA), en el lugar donde hay un poste con la señalización correspondiente; a la derecha está la Cruz del Brezo a solo unos metros. 

Señalización de la ruta "Paisajes del Agua".

El Teide desde el Albergue municipal (izq.).

Camino empedrado.

Nuestro itinerario progresa en dirección al albergue municipal, donde se inicia otra ruta, el antiguo PR-TF-42, un precioso recorrido por medianías que unía el municipio de La Guancha con La Montañeta, un caserío en los altos de Garachico; seguimos por una calle asfaltada que desciende suavemente entre muretes de piedra seca, junto a una vivienda tradicional y antes de llegar al albergue, nos desviamos a la derecha para continuar por un camino ancho y empedrado que discurre entre algunas huertas de cultivo, que desemboca poco después de pasar junto a un recinto deportivo, en la carretera TF-344. 


Recorrido urbano hacia la Plaza de la Iglesia.

Giramos a la derecha y conectamos con la Calle el Natero, justo donde está la Cruz del Natero, una pequeña capilla religiosa siempre adornada, que toma bastante relevancia el día de la Cruz, en el mes de mayo; luego seguimos por la Calle Nueva y después por la Calle El Sol, que nos deja en la Plaza de La Iglesia, en el mismo lugar donde iniciamos el recorrido y donde lo damos por finalizado.

© Texto y fotografías de Francisco Fariña