LAS LAJAS – LA VICA – LAS LAJAS
(Regreso por la Galería
de La Encarnación y Sta. Úrsula)
FICHA TÉCNICA
TÉRMINO MUNICIPAL: Adeje y Vilaflor.
COMO LLEGAR: La Zona recreativa está situada entre el punto kilométrico
58 y 59 de la carretera TF-21, la que da acceso desde Vilaflor al Parque
Nacional del Teide.
COMIENZO: Parque Recreativo de Las Lajas.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Media.
DURACIÓN: Indeterminada.
LONGITUD: 11,2 km.
PROVISIÓN DE AGUA: En el Parque Recreativo de Las Lajas.
LUGARES DE INTERÉS: 1.- Área Recreativa de Las Lajas; 2.-
Construcciones de piedra seca; 3.- Galería Cruz de La Niña; 4.- Barranco del
Cuervo; 5.- Restos de varios hornos de brea; 6.- Galería Encarnación y Santa
Úrsula; 7.- PR-TF-71
- Camino de Teresme; 8.- Refugio pastoril.
VENTAJAS: Recorrido muy solitario y desconocido con hitos etnográficos
importantes.
INCONVENIENTES: El sendero de regreso tiene algunos tramos muy
pedregosos que dificultan el paso.
PELIGROSIDAD: Ninguna digna de mención.
TIPO DE RUTA: Senderismo.
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CARTOGRAFÍA
DESCRIPCIÓN
Área Recreativa de Las Lajas.
Iniciamos la ruta en el Área Recreativa de Las Lajas, atravesando la
zona de acampada del mismo, por una vereda muy marcada que discurre bajo el
pinar y que desciende suavemente bordeando el cauce de una vaguada que discurre
bajo las laderas de Montaña de Las Lajas (2149 m.); luego cruzamos la cabecera
del Barranco
del Cuervo, formada por dos cauces casi inapreciables por donde discurre el
sendero; unos metros más adelante asciende mediante un tramo escalonado,
dejándonos en una atalaya con vistas panorámicas hacia la plataforma costera de
una parte del sur de la isla, destacando en primer plano la zona de Trevejos y
parte del Paisaje Protegido de Ifonche.
Inicio de la ruta.
Vistas panorámicas.
Luego, nuestro camino se acerca a la
carretera TF-21, bordeándola por unos metros y descendiendo repentinamente por
un tramo escalonado que baja con fuerte desnivel por una lomada que se extiende
a un nivel inferior de la vía; continúa bajando suavemente y con firme bastante
compacto, desviándonos luego del camino principal hacia la derecha y avanzando
de nuevo con fuerte desnivel de bajada, hasta encontrarnos en el cauce del
Barranco del Dornajito, abandonándolo poco después para ascender por la
vertiente contraria y poco a poco irnos incorporando a un camino ancho que
discurre paralelo a la carretera, en suave descenso, entre el Lomo de los
Pegueros que se eleva por nuestra izquierda y el cauce del Barranco del
Dornajito, que discurre por la derecha; el firme es bastante pedregoso y
evidente su trazado, ya que discurre junto a una tubería de agua mimetizada con
el entorno, que está oculta bajo un murete de piedra seca.
Tramo bordeando la carretera TF-21 (izq.).
Luego continúa por el Lomo del Tabladillo, una lomada que surge entre
el Barranco de la Hornilla y el de La Bica, y progresa cada vez más pedregoso y
siempre en descenso, con vistas panorámicas hacia el valle donde podemos ver la
gran extensión que ocupa la masa forestal en esta parte de la isla, así como las
elevaciones más notables del entorno como el Roque del Conde (1001 m.), la Pica
de Imoque (1102 m.), separados ambos por la Degollada de Los Frailitos y
también el Roque de Los Brezos (1097 m.), todos ellos dentro de la Reserva
Natural Especial del Barranco del Infierno.
Roque del Conde, Pica de Imoque y Roque de los Brezos.
Sendero bordeando el Bco. del Dornajito.
Unos metros más adelante, pasamos
entre una gran cantidad de construcciones de piedra seca en estado ruinoso, que
sirvieron de refugio y estancia del Batallón
de Soldados Penados Trabajadores 91 que, en la época de la guerra civil
española, fueron obligados mediante trabajos forzosos, a construir la carretera
TF-21.
Construcciones de piedra.
Enseguida confluimos con una pista forestal, que es la que sirve de
acceso a la galería de agua Cruz de la Niña y la misma que viene desde la
carretera TF-21 en las inmediaciones de la torre de incendios de Los Topos; en
este punto, donde tenemos unas vistas magníficas de la cumbre y laderas rocosas
del Sombrero de Chasna (2407 m.) que se eleva sobre el pinar, continuamos hacia
la derecha por la pista que, mediante un ligero desnivel de bajada, discurre
bajo el pinar haciendo una travesía muy cómoda y agradable, pudiendo disfrutar
de unas vistas panorámicas de la Montaña Mojino (1417 m.) y Montaña de Tavío
(1402 m.) en primer plano, anexa a la Balsa de Trevejos, así como el Roque del
Conde (1001 m.) y el Roque de Los Brezos (1097 m.) elevándose sobre la
plataforma costera.
Pista forestal hacia la Galería Cruz de La Niña.
Continuamos cruzando el cauce del Barranco de la Bica y
unos metros después nos encontramos con la ruta VILAFLOR
- P.R. DE LAS LAJAS - VILAFLOR que
se dirige al Área Recreativa de Las Lajas en ascenso por nuestra derecha y que
viene desde Vilaflor, pasando antes por la Galería Cruz de La Niña, situada a pocos
metros de este punto.
Sombrero de Chasna (dcha.).
Galería Cruz de La Niña (dcha.).
Ruta desde Vilaflor hacia Las Lajas (izq.).
Seguimos la ruta por la pista y en la siguiente curva nos fijaremos a
la derecha el inicio de un sendero que se dirige hacia el cauce del BARRANCO
DEL CUERVO; la pista, que hemos de abandonar, sigue su curso hasta
terminar en la Galería La Bica 2. Tomamos dicha senda, que avanza por la base
del Lomo del Tabladillo, tiene un firme muy compacto, además de estar cimentada
en su totalidad por una base de piedra seca, descendiendo suavemente entre gran
cantidad de Jaguarzos (Cistus monspeliensis) y algunos ejemplares de
Escobones (Chamaecytisus proliferus) que crecen al borde del camino.
Nos
acompaña una tubería de agua instalada en un costado del sendero, incluso
cuando crucemos el cauce del barranco, donde veremos restos del empedrado
original del trazado; luego ascendemos por la vertiente contraria que se
presenta con un firme muy pedregoso y algo erosionado, combinado con tramos
perfectamente empedrados.
Cruzando el cauce del Barranco del Cuervo.
Una vez hayamos salido completamente del barranco,
estaremos en el Risco del Cernícalo, una cumbre rocosa que bordea el cauce del
barranco y sigue por el borde del Lomo del Pino Hurtado; a unos metros del
sendero encontraremos los restos de un viejo horno de brea y varios pinos
“breados” por el entorno.
Horno de brea.
Hay que decir que este elemento etnográfico fue muy importante en
épocas pasadas, teniendo su auge máximo en los siglos XVI y XVII; se trataba de
unas infraestructuras construidas en medio del pinar, en terreno inclinado y
unidas entre sí, que servían para la elaboración de la brea o también llamada
“pez”, una sustancia viscosa que se utilizaba mayoritariamente como
impermeabilizante para los barcos de madera, cuya materia prima era la resina
del Pino Canario (Pinus canariensis).
Continuamos pisando un firme muy pedregoso, combinando tramos más
llanos y compactos, siempre por un trazado perfectamente definido y delimitado
por un pequeño murete de piedra seca; por el entorno crecen gran cantidad de
Jaguarzos (Cistus monspeliensis) y bastantes Escobones (Chamaecytisus
proliferus) y el sendero discurre muy ancho, adaptándose al terreno que
está formado de lomadas que se extienden entre pequeñas vaguadas, como por
ejemplo el Lomo de Aragaña, por donde veremos, por nuestra izquierda, un camino
que desciende hacia la zona de Guayero, por donde pasa el GR-131.
Bifurcación hacia Guayero, por donde va el GR-131 (dcha.).
Cruzando el cauce del Barranco de Tabaibo.
Ignoramos
este camino y seguimos de frente, cruzando por un tramo muy pedregoso del
sendero, el cauce del Barranco Tabaibo, encajonado entre paredes rocosas por
donde avanza muy deteriorado el camino que lo cruza; este barranco sirve de
separación jurisdiccional de los municipios de Adeje y Vilaflor.
Hornos de brea.
Pinos breados para la obtención de brea o pez.
Una vez lo hayamos atravesado y avanzado unos metros mediante un firme
muy pedregoso, tendremos que fijarnos en una vereda que se desvía del camino
principal por la derecha que es la que vamos a seguir, pero antes queremos
seguir de frente unos trescientos metros aproximadamente para visitar dos
hornos de brea que se encuentran en el entorno forestal rodeados de numerosos
pinos “breados”; este tramo también nos ofrece bonitas vistas de la zona
costera y turística de Las Américas, así como de la Pica de Imoque (1102 m.) y el
Roque del Conde (1001 m.), también la Montaña de Guaza (428 m.) que se alza
sobre la zona de ribera de Los Cristianos.
Desvío hacia la Galería de La Encarnación y Sta. Úrsula.
De vuelta a la bifurcación anterior
desandando la misma senda, tendremos que iniciar una subida moderada por una
marcada vereda que asciende entre gran cantidad de Jaguarzos (Cistus
monspeliensis), por un lomo que se extiende entre el Barranco Tabaibo y
otro cauce secundario, que se une más abajo para formar el Barranco de Arañaga.
La vereda va tomando altura paulatinamente bordeando la Ladera Grande de Las
Lajas, pasando junto a muchos pinos “breados” y con vistas hacia la plataforma
costera donde se alzan varios hitos importantes como el Monumento Natural de la
Montaña de Guaza (428 m.), la Pica de Imoque (1102 m.) y la Reserva Natural
Especial del Malpaís de La Rasca, distinguiéndose incluso, el Faro de Rasca;
además de la zona de medianías y una buena parte de la masa forestal que rodea
la isla.
Continuamos el ascenso, teniendo la posibilidad de desviarnos del
camino en algunos puntos concretos, para asomarnos a varias atalayas naturales
y disfrutar del fantástico, y a la vez vertiginoso paisaje; en un momento
determinado tendremos a la vista frente a nosotros la Montaña Colorada (1944
m.), un cono volcánico caracterizado por su color rojizo, resultado del
material volcánico de la que está formada, sobresaliendo de la masa forestal
que la rodea.
Pinos breados bordeando el camino.
Vistas panorámicas.
Montaña Colorada (dcha.).
En pocos metros cruzaremos el cauce del Barranco del Agua y
llegaremos a la Galería Encarnación y Santa Úrsula, ubicada al final de una
pista forestal bajo las faldas de la Montaña de Las Lajas (2149 m.); la
bocamina está en el mismo cauce del barranco y el resto de instalaciones en una
planicie anexa al mismo, por el entorno crecen Codesos (Adenocarpus viscosus),
Malpicas (Carlina xeranthemoides), Chagorros (Sideritis eriocephala),
algunos Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Jaguarzos (Cistus
monspeliensis), estos últimos en gran cantidad, así como algunos ejemplares
endémicos de Pajoneras (Descurainia bourgaeana) y Tonáticas (Nepeta
teydea).
Galería Encarnación y Santa Úrsula.
Seguimos la ruta por la pista forestal, asomándonos antes a un
promontorio rocoso que se eleva sobre la zona de Las Cuevitas, donde nace el
Barranco de Los Lagos y el de Las Cuevitas; es un balcón natural con vistas
espectaculares que no nos podemos perder.
Atalaya con vistas panorámicas.
Unos metros después convergemos con
la Pista de Las Lajas y progresamos por ella, hacia la derecha, unos doscientos
cincuenta metros en suave ascenso, hasta llegar a conectar con el sendero PR-TF-71
- Camino de Teresme, un sendero homologado que une el núcleo urbano del
municipio de Adeje con la Zona Recreativa de Las Lajas.
Pista de Las Lajas (izq.) y Montaña Colorada (dcha.).
Camino de Teresme (PR-TF-71).
Desviación hacia la derecha evitando el PR.
En este punto, este
recorrido se desvía hacia la izquierda por un sendero sinuoso que se dirige
hacia el cauce del Barranco del Dornajito, con la vista puesta en la Montaña
Colorada (1944 m.), cuya cima queda visualmente frente a nosotros; tomamos ese
desvío y en pocos metros lo abandonamos para continuar hacia la derecha por
otro sendero que asciende por un lomo inclinado que se precipita hacia el cauce
del barranco, por donde discurre el PR.
Sendero bordeando el Bco. del Dornajito.
Continuamos la subida por un sendero
medianamente marcado que discurre bordeando el Barranco del Dornajito que va
por nuestra izquierda y la Pista de Las Lajas, a un nivel superior, por el lado
contario; el firme al principio es bastante compacto y avanza bajo el pinar y
entre algunos ejemplares de Codesos de Cumbre (Adenocarpus viscosus) y
Escobones (Chamaecytisus proliferus), que nacen desperdigados por el
entorno; sobre la masa forestal sobresale la imagen del Roque del Almendro
(2524 m.), que se eleva notablemente coronando el Lomo del Dornajito y a
nuestras espaldas la de Montaña Colorada (1944 m.), que a medida que tomamos
altura va desapareciendo de nuestra vista.
El sendero es bastante sinuoso y avanza siempre en ascenso, presentando
más adelante un firme mucho más pedregoso y en ocasiones algo erosionado, que
en un momento determinado cruza un pequeño barranquillo, del cual remontamos su
vertiente contraria por un pequeño paso resbaladizo, pero fácil de salvar.
Luego sigue su trazado algo intuitivo, encontrándonos un tramo en línea recta
cuyo firme está compuesto por rocas de mediano tamaño que dificultan bastante
el paso firme; si encontrásemos un desvío a la derecha, nos lleva a visitar un
refugio pastoril de piedra seca y de forma cuadrada, ubicado en una vaguada al
amparo de grandes rocas, que puede ser un hito etnográfico, cuanto menos,
interesante.
Refugio pastoril entre el pinar.
Los Escobones (Chamaecytisus proliferus) son más abundantes
a medida que tomamos altura, acompañados de especies como Rosalillos de Cumbre (Pterocephalus lasiospermus), Jaguarzos (Cistus
monspeliensis) y también alguna Magarza (Argyranthemum tenerifae)
ocasional.
Poco a poco vamos avanzando, viendo a nuestra derecha como la Pista
de Las Lajas progresa paralela a nuestro camino, cuando nos desviamos un poco a
la derecha para descender mediante un firme pedregoso el dirección al cauce del
Barranco del Dornajito, cruzando el mismo entre unas rocas de mediano tamaño,
entre las cuales crecen algunos Rosalillos de Cumbre (Pterocephalus
lasiospermus), Alhelíes del Teide (Erysimum scoparium) y bastantes
Escobones (Chamaecytisus proliferus) por el entorno más próximo.
Aún más
pedregoso nos encontramos el sendero que asciende por la ladera contraria del
barranco, al igual que las laderas colindantes cubiertas de rocas sueltas donde
crecen gran cantidad de Pinos Canarios (Pinus canariensis), junto a la
vegetación característica del lugar. El sendero gira bruscamente hacia la
derecha para atravesar de nuevo la cabecera del barranco y ascender suavemente
por el Lomo del Dornajito, entre gran cantidad de Alhelíes del Teide (Erysimum
scoparium) y Malpicas (Carlina xeranthemoides), hasta desembocar en
la Pista de Las Lajas, por donde discurre el PR-TF-71
- Camino de Teresme.
Pista de Las Lajas.
Final en el Área Recreativa de Las Lajas.
En este punto tendremos que seguir la marcha hacia
la izquierda y continuar un agradable paseo de unos quinientos metros por la
pista, bajo el pinar y entre una gran cantidad de Rosalillos de Cumbre (Pterocephalus
lasiospermus), donde también crecen grandes ejemplares de Escobones (Chamaecytisus
proliferus) y Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius), así
como algunos de Codesos de Cumbre (Adenocarpus viscosus), en los
espacios aledaños; el camino nos deja en un tramo recto entre muretes de piedra,
que termina pocos metros después en el Área Recreativa de Las Lajas, donde
iniciamos la ruta y donde damos la misma por finalizada.
© Texto y fotografías de Francisco Fariña








