miércoles, 7 de agosto de 2024

VILAFLOR - PARQUE RECREATIVO DE LAS LAJAS - VILAFLOR (Regreso por el Pino Enano)

VILAFLOR - 
PARQUE RECREATIVO DE LAS LAJAS - 
VILAFLOR 
(Regreso por el Pino Enano)
 
FICHA TÉCNICA
 
TÉRMINO MUNICIPAL: Vilaflor.
COMO LLEGAR: Al núcleo urbano de Vilaflor se llega por la carretera TF-21, que parte desde el municipio de Granadilla, o bien por la TF-51 que pasa por el municipio de Arona.
COMIENZO: Plaza de San Pedro en Vilaflor.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Media.
DURACIÓN: Indeterminada.
LONGITUD: 14,8 km.
PROVISIÓN DE AGUA: En el núcleo urbano de Vilaflor y en el Parque Recreativo de Las Lajas.
LUGARES DE INTERÉS: 1.- Iglesia de San Pedro; 2.- Casa de los Soler; 3.- Santuario del Hermano Pedro; 4.- Ermita de San Roque; 5.- Galería de la Cruz de la Niña; 6.- Mirador en Ladera Grande de Las Lajas; 7.- Parque Recreativo de Las Lajas; 8.- Construcciones de piedra seca en el Lomo del Tabladillo; 9.- Llano del Peral; 10.- Pino Enano; 11.- Parque Recreativo y Albergue de Vilaflor.
VENTAJAS: Es un camino tradicional bajo un pinar natural, con vistas panorámicas espectaculares.
INCONVENIENTES: Fue un camino recuperado por el ayuntamiento de Vilaflor con paneles informativos en lugares estratégicos, que hoy en día, en el año 2024, están ilegibles e inutilizados.
PELIGROSIDAD: Ninguna digna de mención.
TIPO DE RUTA: Senderismo.
 
 
PUEDES SEGUIR O DESCARGAR ESTA RUTA EN WIKILOC
 
CARTOGRAFÍA
  

DESCRIPCIÓN
 
El punto de partida coincide con la última etapa del GR-131, la cual empieza en la Plaza de San Pedro de Vilaflor de Chasna; antes de partir es conveniente visitar los puntos más relevantes del municipio como la Iglesia de San Pedro, construida sobre una antigua ermita del siglo XVI y cuyo interior alberga el retablo principal con una imagen muy valiosa de San Pedro realizada en alabastro y fechada en el siglo XVI, además de otras imágenes de distintas épocas y orfebrería muy elaborada. Junto al templo está la Casa de los Soler, del siglo XVI, familia fundadora del municipio al heredar tierras después de la conquista de Canarias, se trata de una casona construida al más puro estilo arquitectónico canario. También podremos ver junto a la plaza, el Santuario del Hermano Pedro, originario del siglo XX, construido sobre el solar que albergaba la casa natal del Santo Hermano Pedro.
 
 Iglesia de San Pedro.
 
Casa de los Soler (izq.).
 
 GR-131.
 
Empezamos a caminar por la Calle los Molinos, que desemboca unos metros después en la carretera TF-21, la cual cruzamos para continuar por la Calle Camino de San Roque, donde hay un tramo escalonado que asciende hasta la Ermita de San Roque, situada en el centro de una pintoresca plaza que se asoma en forma de mirador panorámico hacia el valle donde se asienta la población de Vilaflor. El templo es originario del año 1614, de una sola nave, dotado de una techumbre de estilo mudéjar y el suelo pavimentado con loza chasnera, en el exterior destaca su portón con un arco de medio punto y una pequeña espadaña donde está la campana.
 
Ermita de San Roque.
 
Vistas panorámicas de Vilaflor.

 
Seguimos andando por asfalto por la Calle Camino San Roque, hasta llegar a un recinto hotelero, donde también se encuentra el Albergue de Vilaflor, un parque recreativo y el campo de fútbol; en este punto, donde hay señalización del GR-131, termina el asfalto y comienza una pista forestal que asciende suavemente entre unas huertas de cultivo que se extienden por las faldas de Montaña Carrillo (1572 m.). Luego, después de cruzar el Barranco de los Perros, continuamos con un poco más de desnivel de subida por la zona conocida como Cruz de la Guardia, adentrándonos en un pinar y siempre siguiendo las indicaciones del GR, hasta llegar al depósito de agua de Salguero, donde continuaremos de frente dejando a nuestra izquierda la continuación del GR-131.
 
 
 
 
El camino avanza bastante pedregoso por el Lomo de Doña Cándida e iremos acompañados por un murete de piedra seca que tapa una tubería de agua; a medida que ascendemos y si volvemos la vista atrás, disfrutaremos de bonitas vistas de la Montaña de los Lirios (1558 m.), de la zona de Trevejos con sus amplios llanos cultivables, y en la costa, del entorno de la Montaña de Guaza (428 m.), declarado Monumento Natural y más al sur, el Roque del Conde (1001 m.) y la Pica de Imoque (1108 m.), que se encuentran dentro de la Reserva Natural Especial del Barranco del Infierno. 
 
 
 
Continuamos la marcha en ascenso por una zona más rocosa y enseguida cruzamos el cauce del Barranco de los Charquitos, luego el sendero gira a la derecha llaneando unos pocos metros bajo el Morro de Doña Cándida, después de haber ignorado una vereda que desciende por nuestra izquierda hacia el GR-131. 
 
 Camino tradicional perfectamente marcado.

Panel informativo (izq.).
 
Después seguimos avanzando por una zona bastante irregular ya que el firme, a pesar de estar perfectamente delimitado, se encuentra con zonas bastante rocosas y otras muy pedregosas, que dificultan el paso en algunas ocasiones; un panel informativo ilegible nos lo encontramos antes de cruzar el Barranco de los Pegueros, donde hay un puente de mampostería que soporta una canalización de agua. Giramos levemente a la izquierda, siempre bajo el pinar, y nos encontramos con una atalaya rocosa donde podemos asomarnos para disfrutar de la panorámica que nos ofrece este lugar; seguimos el camino, acompañados de una vieja tubería semienterrada, que unos metros más adelante se pierde por la ladera contigua. 
 
 
 Atalaya con vistas panorámicas.

 
Luego progresamos llaneando mediante un firme muy pedregoso y erosionado, que incluso dejan al descubierto las raíces de los pinos en el suelo; por la derecha asciende otra vereda junto a una tubería, que ignoraremos y que se dirige hacia una pista forestal. Seguimos de frente por un firme más cómodo, que progresa bajo una ladera en la zona conocida como Cruz de la Niña, hasta encontrar otro panel informativo que nos indica mínimamente, debido a su deterioro, la formación del pinar de Pino Canario (Pinus canariensis) que crece en este entorno y la vegetación asociada que subsiste en torno al bosque, donde podemos ver Codesos de Cumbre (Adenocarpus viscosus), Jaguarzos (Cistus monspeliensis) y Escobones (Chamaecytisus proliferus), entre muchas otras especies endémicas. Este panel está situado estratégicamente para poder disfrutar también de las vistas panorámicas de las medianías y costa del término municipal de Vilaflor y del de Arona, pudiendo distinguir en primer plano la Montaña Mojino (1418 m.), en cuya base se encuentra la Balsa de Trevejo y más al sur, el Roque del Conde (1001 m.), la Pica de Imoque (1108 m.) y el Roque de los Brezos (1027 m.), separados ambos por la Degollada del Roque.
 
 
Panel informativo (dcha.).
 
Cruzando el Barranco de la Bica.
 
Seguimos la ruta cruzando el cauce del Barranco de la Bica, mediante un tramo bastante pedregoso y erosionado, que desciende sinuoso hasta terminar en un amplio espacio donde se encuentra la Galería de la Cruz de la Niña; junto al camino está la edificación en estado ruinoso que se usaba para albergar los motores que generaban el aire respirable que se introducía en el interior de la galería, en el cauce del barranco se encuentra la bocamina con su correspondiente escombrera y varias construcciones de piedra que forman parte de la infraestructura de la galería. 
 
 Infraestructuras de la Galería Cruz de la Niña.
 
Pasando de largo la galería, continuamos ascendiendo y tendremos que girar a la derecha para progresar por otro sinuoso tramo bastante erosionado, que termina poco después en una pista forestal que sirve de acceso directo desde la carretera TF-21 a la Galería la Bica 2. Cruzamos la pista y seguimos por un sendero muy empinado que progresa en línea recta por una lomada donde hay multitud de pequeñas construcciones de piedra a modo de refugio, y por el entorno muchos pinos breados, con el clásico corte que se le hacía en el tronco para recoger la brea; también hay un panel informativo, bastante deteriorado, que nos informa del aprovechamiento forestal que existía antiguamente en la zona.
 
 
 
El lomo por dónde va el sendero se extiende entre el Barranco de La Bica y el de El Cuervo, teniendo vistas hacia el frente de la Montaña de Las Lajas (2149 m.), un cono volcánico cubierto totalmente de un frondoso pinar; el firme por donde vamos progresando es algo pedregoso con algunos tramos más compactos y una superficie más estrecha y bastante sinuosa. En un momento determinado, en el Lomo del Tabladillo, desde donde podemos ver la cumbre rocosa de El Sombrero de Chasna (2405 m.), en el Parque Nacional del Teide, cruzamos el cauce del Barranco de El Cuervo, no sin antes fijarnos en otro panel informativo que precariamente nos explica algunos elementos de interés geomorfológico que hay por el entorno.
 
 
De frente, la Montaña de Las Lajas.

 
Después de cruzar el cauce del barranco y pasando por la zona conocida como La Hornilla, seguimos zigzagueando en ascenso sin parar, por un sendero algo tedioso y con firme bastante erosionado, aunque tiene algunos pequeños tramos más rocosos. Después de un buen tramo, llegamos a un mirador natural ubicado sobre la Ladera Grande de Las Lajas, un risco enorme que se asoma hacia el valle donde se asientan los municipios de Adeje y Arona. En primer plano llama la atención la enorme extensión del Parque Natural de la Corona Forestal, una extensa masa boscosa que rodea la isla; podemos observar como una serie de barrancos bastante profundos se precipitan hacia la franja costera donde están las zonas turísticas, también vemos claramente la Montaña de Guaza (428 m.), rodeada de varios conos volcánicos y el complejo montañoso donde se encuentra el Roque del Conde (1001 m.), la Pica de Imoque (1108 m.) y los Picachos de Fañabé; un lugar donde es recomendable tomar un descanso y disfrutar de las panorámicas que nos ofrece el entorno.
 
 
 
Mirador natural sobre la Ladera Grande de Las Lajas.
 
Continuamos el camino, esta vez por una senda estrecha que avanza bordeando la Montaña de Las Lajas (2146 m.), que se eleva por nuestra derecha, mientras por la izquierda seguimos con la vista puesta en la bella panorámica que se abre entre el pinar; progresa luego llaneando y unos metros más adelante, descendiendo hacia una pequeña degollada donde hay un panel informativo y desde donde podemos disfrutar de la imagen de La Sombrera (2532 m.), un roque que sobresale notoriamente por encima de las laderas de la corona forestal y hacia la costa visualizamos la Montaña Colorada (1944 m.) y la Montaña de Teresme (1663 m.), dos conos volcánicos que se alzan sobre la zona turística del municipio de Adeje. 
 
 
 Panel informativo con vistas a  Sombrera (2532 m.).
 
Montaña Colorada (1944 m.) y Montaña de Teresme (1663 m.).
 
La senda continúa su avance descendente mediante un firme muy pedregoso, bordeando el cauce del Barranco del Dornajito, encontrándonos algunas especies vegetales características del Parque Nacional del Teide, como Codesos de Cumbre (Adenocarpus viscosus), Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius) y Alhelíes del Teide (Erysimum scoparium), así como una cantidad bastante abundante de Rosalillos de Cumbre (Pterocephalus lasiospermus). Terminamos poco después en el Parque Recreativo de Las Lajas, justo donde se inicia el Camino de Teresme, recorrido homologado y señalizado como PR-TF-71, que se dirige hacia el núcleo urbano de Adeje, pasando antes por las Casas de Teresme.
 
 
 
Parque Recreativo de Las Lajas.
 
Estando en el Parque Recreativo, nos dirigimos a la zona de acampada del mismo, por una vereda muy marcada que desciende suavemente bordeando el cauce del barranquillo que discurre bajo las laderas de Montaña de Las Lajas (2146 m.); caminamos por una vereda muy evidente que unos metros más adelante cruza el cauce del Barranco del Cuervo y ascendiendo luego hacia las inmediaciones de la carretera TF-21, la cual evitaremos para descender bruscamente por un tramo escalonado muy empinado que nos deja en un amplio espacio a modo de mirador, que se asoma hacia el valle con unas vistas panorámicas espectaculares. 
 
 Saliendo del parque recreativo.
 
 
 
Luego continuamos bordeando la carretera, pero a un nivel inferior, hasta que la tenemos que cruzar por un paso inferior en el cauce del Barranco del Dornajito, que nos lleva hasta la zona de Fuente Fría, donde se inicia la Ruta del Sombrero de Chasna, un trayecto que termina en la cumbre del Sombrero de Chasna (2405 m.), desde donde hay unas vistas panorámicas, tanto de Vilaflor y gran parte de la plataforma costera del sur de la isla, como del Parque Nacional del Teide, en la zona del Llano de Ucanca.
 
Construcción ruinosa en la zona de Fuente Fría (izq.).

 
Ignoramos esta ruta y continuamos por la carretera unos metros, hasta conectar con un sendero que discurre paralelo a la misma, en descenso, entre el Lomo de los Pegueros que se eleva por nuestra izquierda y el cauce del Barranco de los Dornajitos, que discurre por la derecha; el firme es bastante pedregoso y evidente su trazado, ya que discurre junto a una tubería de agua mimetizada con el entorno, que está oculta bajo un murete de piedra seca. 
 
 
Luego continúa por el Lomo del Tabladillo, una lomada que surge entre el Barranco de la Hornilla y el de La Bica, y progresa cada vez más pedregoso y siempre en descenso, con vistas panorámicas hacia el valle donde podemos ver la gran extensión que ocupa la masa forestal en esta parte de la isla. Unos metros más adelante, pasamos entre una gran cantidad de construcciones de piedra seca en estado ruinoso, que sirvieron de refugio y estancia del Batallón de Soldados Penados Trabajadores 91 que, en la época de la guerra civil española, fueron obligados mediante trabajos forzosos, a construir la carretera TF-21. 
 
 Construcciones de piedra seca.

 
Enseguida confluimos con una pista forestal, que es la que sirve de acceso a las galerías de agua Cruz de la Niña y La Bica 2; en este punto continuamos hacia la izquierda llaneando por la pista, que cruza el cauce del Barranco de Pegueros y avanza por las inmediaciones de la torre de incendios de La Bica, que tenemos a la vista. 
 
 Torre de incendios en La Bica (izq.).

 
Sendero cruzando el Barranco de La Magdalena.

Una vez la hayamos dejado detrás, abandonamos la pista y tomamos una vereda que por la derecha desciende hacia el cauce del Barranco de la Magdalena, es una senda estrecha y algo expuesta que zigzaguea entre algunos pinos por una de las laderas del barranco, y una vez lo crucemos, desembocamos en una vieja pista forestal que continúa descendiendo por un costado del mismo, avanzando con firme muy erosionado y pedregoso, que discurre a un nivel inferior de la carretera donde se encuentra situado el Mirador de Vilaflor o de La Montañeta. 
 
 
 
 
En un momento determinado vemos a nuestra derecha el inicio de un sendero que se desvía de la pista por donde vamos y que desciende muy evidente entre el pinar; discurre con firme bastante compacto y zigzaguea descendiendo suavemente por un lomo que se eleva entre dos barranquillos. Más adelante, el firme se nos presenta sobre una plataforma rocosa y se va abriendo paso entre gran cantidad de Escobones (Chamaecytisus proliferus) que crecen por el entorno, formando el sotobosque del pinar. 
 
 Sendero hacia el Pino Enano.
 
Luego, su paso es más plano y progresaremos más cómodos, llegando al Llano del Peral, una atalaya que se asoma al entorno natural que pertenece a la parte alta del municipio de Vilaflor, donde se forma un valle cubierto de una frondosa masa forestal que se extiende entre el Sombrero de Chasna (2405 m.) y el Roque del Encaje (2327 m.), perfectamente distinguibles en la cumbre. Unos pocos metros más adelante hay un claro en el monte, más o menos llano, donde hay un panel informativo junto a un Pino Canario (Pinus canariensis) singular, el Pino Enano, un ejemplar de esta especie arbórea endémica de Canarias que tiene la particularidad de crecer en una base rocosa y no alcanzar un porte normal como el de otros ejemplares a su alrededor; bajo el pino y a su sombra, que tiene una copa ancha y frondosa, hay un asiento de madera donde poder disfrutar de las vistas panorámicas del núcleo poblacional de Vilaflor.
 
 Pino Enano (dcha.).

Vistas panorámicas de Vilaflor.
 
A partir de este punto, el sendero transcurre muy marcado y delimitado entre muretes de piedra, zigzagueando y con un firme algo erosionado y bastante pedregoso, por la zona conocida como Los Paredones; en algunos puntos estratégicos hay barandas de madera que protegen las zonas más expuestas y en otros, asientos también de madera, que sirven para descansar. 
 
 
 
El pueblo de Vilaflor lo vemos cada vez más cercano, incluso la Montaña de los Lirios, cuyo cono volcánico se encuentra cubierto de un denso pinar. Luego continua con firme más compacto y con menos desnivel de bajada, desembocando poco después en un Parque Recreativo, donde se encuentra el Albergue de Vilaflor, junto al campo de fútbol municipal El Salguero, por donde pasamos al inicio de la ruta. 
 
 
Parque Recreativo (dcha.).
 
 Ermita de San Roque (izq.).

 
A partir de aquí, desandamos la ruta por la Calle Camino de San Roque, que pasa por la Ermita de San Roque, donde hay un aplaza con vistas panorámicas hacia Vilaflor; luego, al desembocar en la carretera TF-21, tomamos hacia la derecha por la misma y en pocos metros giramos a la izquierda para progresar por una pasarela que cruza el cauce de un barranquillo y terminar, mediante un puente de madera, justo en el lugar donde se encuentra el Molino del Cubo, recientemente restaurado.
 
 Pasarela cruzando el barranco.

 Dispositivo para moler el grano (izq.); Santuario de Hermano Pedro (dcha.).
 
El molino y su entorno es un elemento patrimonial construido en el siglo XVI que estuvo funcionando hasta 1915, se compone de una estructura hidráulica y un recinto donde puede verse el mecanismo y el dispositivo que servía para moler el grano; el entorno está ajardinado y subiendo la escalera de piedra anexa, llegaremos a la Plaza de San Pedro, donde iniciamos la ruta y donde daremos por finalizada la misma, aprovechando después para visitar el casco urbano del municipio.
 
 
© Texto y fotografías de Francisco Fariña
 

jueves, 11 de julio de 2024

CAMINO REAL DEL NORTE - ETAPA VI - (LA MATANZA DE ACENTEJO - LA LAGUNA)

CAMINO REAL DEL NORTE - ETAPA VI
LA MATANZA DE ACENTEJO - LA LAGUNA
 
FICHA TÉCNICA
 
TÉRMINO MUNICIPAL: La Matanza de Acentejo, El Sauzal, Tacoronte y La Laguna.
COMO LLEGAR: Al núcleo urbano de La Matanza de Acentejo llegaremos por la salida 23 de la autopista TF-5, que conecta con la carretera TF-217 llevándonos directamente al casco urbano.
COMIENZO: Iglesia de San Salvador en la Matanza de Acentejo.
FINAL: Iglesia de La Concepción en La Laguna.
DIFICULTAD: Media.
DURACIÓN: Indeterminada.
LONGITUD: 19,6 km.
PROVISIÓN DE AGUA: En los lugares poblados donde hay servicios al público.
LUGARES DE INTERÉS: 1.- Iglesia de San Salvador; 2.- Fuente del Pino; 3.- Ermita de la Cruz de Lucio; 4.- Iglesia de la Santa Cruz de Ravelo; 5.- La Cruz de Agua García; 6.- Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Fátima; 7.- Iglesia del Rosario, 8.- Iglesia de Santa Ana, 9.- Iglesia de Nuestra Señora del Carmen y Coromoto; 10.- Iglesia de La Concepción en La Laguna; 11.- Núcleo urbano de La Laguna.
VENTAJAS: Recorrido de interés etnográfico con hitos que recuerdan a lo que fue el Camino Real que cruzaba toda la franja norte de la isla.
INCONVENIENTES: La ruta no está señalizada como Camino Real del Norte en ningún punto. La práctica totalidad del recorrido es por asfalto.
PELIGROSIDAD: Ninguna.
TIPO DE RUTA: Senderismo.
 
PUEDES SEGUIR O DESCARGAR ESTA RUTA EN WIKILOC:


CARTOGRAFÍA:


DESCRIPCIÓN:

Comenzamos esta última etapa del Camino Real del Norte en la Plaza de El Salvador, donde se encuentra su Iglesia homónima, y desde ese punto accedemos a la Calle Real, que sigue su curso entre muros de piedra seca y algunas casas señoriales, hasta que en una curva a derechas, donde hay una edificación que albergaba un Convento Franciscano, veremos el inicio de un sendero ancho y vallado que se desvía hacia la izquierda y se dirige bordeando el Barranco de Cabrera hasta la Fuente del Pino, el entorno está formado por un pequeño ecosistema donde abundan las Helecheras (Pteridium aquilinum) y los Zarzales (Rubus bollei) cubriendo casi la totalidad del cauce, al igual que gran cantidad de Piteras (Agave americana), Vinagreras (Rumex lunaria), y un sinfín de especies que pueblan las vertientes del barranco, alrededor de la fuente hay un espacio de ocio ideal para un descanso bajo una frondosa arboleda; este barranco es el límite entre los municipios de La Matanza de Acentejo y El Sauzal. 
 
 Iglesia de El Salvador (izq.).

 Fuente del Pino.

 
Cruzamos el cauce de dicho barranco y continuamos por un sendero que asciende por la vertiente contraria, desembocando poco después en el Camino de las Baboseras, que, con firme asfaltado, continúa en fuerte pendiente de subida hasta converger con la Calle Real Orotava, siguiendo por la misma hacia la izquierda y cruzando luego el Barranco Cordobés, después de haber pasado junto a un grupo de casas dispersas que pertenecen a El Hayal, donde por la derecha se desvía el Camino del Monte ascendiendo hacia el entorno natural del Paisaje Protegido de Las Lagunetas; después llanea un buen tramo y enseguida nos encontramos con la Cuesta de los Abales, donde hay un pequeño Calvario junto a la carretera y desde donde, si echamos la vista atrás, disfrutaremos de las vistas del entorno natural y de la costa norte de la isla, incluido el Teide (3715 m.). 
 
 
 
Al final de la cuesta se encuentra la pequeña Ermita de la Cruz de Lucio, una minúscula edificación religiosa que, según reza en una placa exterior, es del año 1917 y que alberga en el Altar Mayor de su interior una Cruz de madera y una imagen de la Virgen Dolorosa.
 
 Ermita de la Cruz de Lucio.
 
 
Progresamos en ascenso junto a una bifurcación de calles separadas por una zona ajardinada y lo hacemos sin desviarnos en ninguna ocasión del recorrido principal, más adelante y justo en el cauce del Barranco de la Majada, hay un pequeño Calvario que dispone de varios asientos; seguimos subiendo rodeados de viviendas, adentrándonos paulatinamente en el Barrio de Ravelo Bajo, hasta que nos encontremos con la Calle Hoya de la Viuda, si subimos por ella unos ciento cincuenta metros, llegaremos a la Iglesia de Santa Cruz de Ravelo, un templo de estilo contemporáneo que se encuentra situado en una vistosa plaza que se asoma al fantástico paisaje del valle; la misma calle alberga varios establecimientos municipales pertenecientes al Barrio de El Ravelo. 
 
 
 
Continuamos por la Calle Real la Orotava junto a la Casa de la Cultura y avanzamos en suave ascenso un buen tramo hasta confluir con la Calle San Cristóbal, que nos aparece por nuestra derecha y se une en este punto al Camino Real; caminamos después llaneando por un paseo peatonal adornado con numerosos ejemplares de Palmeras Canarias (Phoenix canariensis), que discurre entre las viviendas que hay al borde de la carretera y ocasionales muros de piedra seca pertenecientes a las pocas huertas de cultivo que aún quedan por la zona. En un momento determinado y ya descendiendo paulatinamente por la vía, veremos un cartel informativo que nos indica la entrada al municipio de Tacoronte y concretamente al Barrio de Agua García; un poco después, en una rotonda de la carretera, veremos a nuestra izquierda la Plaza Salvador Goya, un espacio de ocio a la vera del Barranco del Agua donde se encuentra una Cruz de madera situada en el lugar conocido como La Cruz de Agua García. 
 
 Plaza Salvador Goya y la Cruz de Agua García.
 
 
Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Fátima.
 
Unos metros más adelante hay un cruce de calles donde está la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, una edificación religiosa que data del año 1955, según reza en el reloj del campanario; contiene en el interior una imagen de San José del año 1760 y varias figuras religiosas del siglo XX. La Calle Camino de Candelaria asciende con fuerte pendiente junto a una plaza pública y un centro cultural, a encontrarse con la Carretera de La Esperanza y en su recorrido podremos conectar con el Centro de Información Patrimonial de Agua García que tiene información del Paisaje Protegido de Las Lagunetas, donde está la Ruta de los Guardianes Centenarios y donde se inicia el PR-TF-25 y sus diversas variantes.
 
 
Nuestro itinerario avanza por un lateral de la Iglesia que es la Calle Camino Real, lo haremos llaneando por la acera hasta encontrarnos una rotonda que conecta nuestro camino con la carretera TF-237, por la que continuaremos haciendo un recorrido semiurbano donde algunos tramos se asoman despejados hacia el valle donde está el núcleo urbano de Tacoronte. En nuestro caminar llegamos al barrio llamado Barranco de las Lajas, donde, después de un buen tramo recorrido más despoblado cruzándolo, encontremos la Iglesia del Rosario, un edificio de estilo reciente cuyo Altar Mayor de madera tallada alberga un hermoso Cristo Crucificado; el entorno del barrio es de grupos de viviendas a los costados de la carretera e innumerables restaurantes que ofrecen todo tipo de comida canaria.
 
 Iglesia del Rosario.
 
 
Nuestro camino sigue su curso por la acera de la que está provista la carretera y nos deja entrever las vistas de las medianías del municipio de Tacoronte donde se encuentran los barrios de La Caridad y Lomo Colorado, al igual que el núcleo poblacional de Valle Guerra asentado bajo las faldas de Montaña de Guerra (656 m.), que pertenece al municipio de La Laguna. Mas adelante atravesamos el límite jurisdiccional y nos adentramos en el de San Cristóbal de la Laguna, dándonos la bienvenida un cartel informativo del Barrio de El Ortigal; avanzando por la vía, llegaremos a un cruce con la Calle la Higuera y el Camino de Santa Ana donde está la Iglesia de Santa Ana, ubicada en una vistosa plaza. 
 
Iglesia de Santa Ana (izq.).
 
A continuación, caminando en descenso por la misma calzada, llegaremos al cruce con el Camino Barranco del Rodeo que en forma de calle asfaltada sigue su curso entre viviendas diseminadas por los lados de la vía; seguimos por dicha calle unos pocos metros hasta encontrar una bifurcación justo donde discurre el cauce del Barranco del Rodeo, si siguiéramos de frente por la carretera, que se encuentra vallada en todo su recorrido, nos toparíamos con las instalaciones del aeropuerto unos dos kilómetros después, aunque lo rodearíamos en aquel punto por la Calle Camino del Matadero; para evitar el tráfico rodado por esta calle que es bastante estrecha y sin arcén, tomaremos a nuestra derecha por la Calle Camino de la Rambla que transcurre llana entre multitud de grandes extensiones cultivables, primero asfaltada y más adelante cementada, que termina aproximadamente unos tres kilómetros después, en la carretera TF-24. 
 
Calle Camino de la Rambla.
 
Una vez en dicha calzada, después de caminar unos metros por la Calle Camino Rodeo Alto, cruzamos para seguir la marcha por la Calle Camino La Mina, que avanza en suave ascenso hasta que encontremos la Calle Camino la Atravesada, por la que iremos descendiendo hasta terminar en la Calle Camino del Medio. 
 
 
 
Seguimos a la izquierda y tomamos enseguida la Calle Camino la Viña, que confluye en su final con la carretera TF-265, por la que tendremos que avanzar mediante un pasillo peatonal que bordea unas instalaciones deportivas; después de haber pasado por un paso inferior la carretera TF-24, y progresar junto a varias facultades de la Universidad de La Laguna, llegaremos a la Avenida Bartolomé Carrasco, una vez allí seguimos a la izquierda siguiendo su trazado hasta confluir con la Calle Cabildo. Por esta última iremos unos novecientos metros para conectar con el Camino de la Villa, topónimo que se refiere al viejo camino que unía la ciudad de La Laguna con la Villa de La Orotava, o sea, el Camino Real del Norte. Todo este rodeo lo hemos hecho porque el camino original fue cortado en este punto para la construcción de las instalaciones del Aeropuerto de Los Rodeos.
 
 Elemento etnográfico del Camino Real del Norte (dcha.).

 Iglesia de Nuestra Señora del Carmen y Coromoto.
 
Continuamos la marcha por el Camino de la Villa, que discurre llaneando y bordeando los Llanos de San Lázaro, donde hay unas enormes parcelas de cultivo que se extienden hacia el Barrio de San Lázaro, bajo la Montaña de la Atalaya (778 m.) y el Lomo de la Bandera; luego iremos caminando entre una población dispersa, compuesta de viviendas de una sola planta, que se asienta a ambos lados del recorrido, siendo más poblada a medida que nos acercamos al Barrio de El Coromoto. En un momento determinado pasaremos junto a la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen y Coromoto, un templo de edificación contemporánea que no pasa desapercibido; al finalizar la calle por la que vamos, se cruza la Calle Camino del Vallado por la que iremos hacia la izquierda cruzando un paso inferior de la autopista TF-5 y conectando directamente, en una zona ajardinada, con la Calle San Antonio. 
 
 
Iglesia de La Concepción.
 
Dicha calle, que discurre entre el Barrio de San Honorato y el de San Benito, nos lleva directamente hasta la Plaza Doctor Olivera, donde se encuentra la Iglesia de La Concepción, ya dentro del casco histórico de la Ciudad de San Cristóbal de La Laguna, donde damos por finalizado el recorrido. La ciudad fue declarada por la Unesco como Ciudad Patrimonio de la Humanidad, albergando gran cantidad de elementos declarados BIC (Bien de Interés Cultural) en muchas categorías, por ello es imprescindible y como complemento a esta ruta, una visita pausada para conocer uno de los núcleos urbanos más bellos de Canarias (SAN CRISTÓBAL DE LA LAGUNA).


© Texto y fotografías de Francisco Fariña